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EN EL CAMINO DE CHACUMBELE

Chacumbeles es un trágico personaje de la Cuba de las primeras décadas del siglo XX. Famoso equilibrista, cae de la cuerda floja cuando ve a su amante besándose con uno de los compañeros del circo. A pesar de quedar vivo, las lesiones le impiden seguir con su espectáculo circense quitándose la vida posteriormente. Fue inmortalizado por la canción compuesta por Alejandro Mustelier e interpretada por Servando Díaz “Chacumbele, el mismito se mató”.

Después del triunfo electoral del año 2015 la oposición congregada en la llamada Mesa de la Unidad Democrática (MUD), comenzó a cometer errores que terminaron por fragmentarla y fracasar en la razón para la cual fuera creada, el cambio del régimen político que mal gobierna a Venezuela.

La última decisión que tomó y que puede tener consecuencias gravísimas fue la de abstenerse a participar en las venideras elecciones presidenciales, que si bien son convocadas por un ente que no cuenta con ninguna legitimidad en su origen y en una escalada de decisiones arbitrarias que hacen más ardua la tarea para lograr el cambio, abren una rendija, que lamentablemente está siendo desaprovechada y que puede garantizarle al menos unos años más al régimen imperante.

A pesar que esta es la decisión de lo que podemos llamar la oposición oficial representada por la Mesa de la Unidad Democrática, devenido en Frente Amplio por Venezuela, no fue la opinión unánime. La disidencia de Henri Falcón del bloque opositor al postularse como candidato presidencial, le permite a quienes consideramos que debemos aprovechar esta oportunidad la posibilidad de expresarnos en un intento de lograr, como consecuencia del proceso electoral, fragmentar la unidad del régimen.

Asumió un riesgo al postularse a la presidencia, fuera de la MUD. ¿Podrá?

A continuación expondré algunos argumentos para explicar la conveniencia del voto sobre la abstención.

1.- Quiero expresar lo que para mí es un imperativo ético: Hay que salir de Maduro lo antes posible.  Cada día que pasa en un venezolano que emigra, es un paciente que muere por falta de medicinas, es un padre de familia que no puede llevar el pan a su casa. El cambio tiene que ser lo antes posible, y si hay una oportunidad que ese día sea el 20 de mayo, debemos aprovecharlo y no esperar más tiempo, mientras se consigue la manera de sacarlo del poder o esperando un cisne negro que lleve la implosión del régimen. Sigo pensando que la oposición tiene sus mayores fortalezas en las oportunidades electorales que se brindan y no, en espejismos de intervenciones foráneas o militares.

2.- La imposibilidad de mejorar las condiciones. Existen en los grupos opositores tres líneas de acción bien definidas y plantean tres modos diferentes y a su vez legítimos de entender la dinámica política venezolana. La primera, defendida por Soy Venezuela y liderada por María Corina Machado y Antonio Ledezma, es que hay que salir del régimen para después convocar a elecciones. Su objetivo es la dimisión de Maduro. La segunda postura es la defendida por la MUD, ahora Frente Amplio, que espera que las condiciones mejoren, para ir a un proceso electoral competitivo. Y el tercer bloque que mantiene la postura inicial que el régimen es derrotable electoralmente. Mi visión, es que la derrota de Maduro, es más probable en un evento electoral, que pueda fracturar la unidad interna del régimen.

El Frente Amplio desea una postergación de la fecha de la elección presidencial y en el ínterin negociar mejores condiciones electorales en aras que estas sean verdaderamente competitivas. Creo que “deseos no preñan”. Pedirle a un candidato de un régimen autoritario que tiene un rechazo que ronda el 80% de la población, es similar a pedirle la renuncia. Si se pudieran al régimen obligarlo a aceptar unas condiciones para ellos suicidas, entonces evitemos el mecanismo, y apoyemos a los voceros de Soy Venezuela, en pedirle la renuncia y nos evitamos los costos transaccionales que implica toda elección. Si no existe una amenaza realmente creíble de parte de la oposición para forzar las condiciones, pues no habrá condiciones. Y ciertamente, de parte de la oposición no hay capacidad para presionarlas. Y tampoco habrá renuncia.

3.- La trampa de las condiciones. Los promotores de la abstención plantean que el objetivo de crear unas condiciones electorales no competitivas se encuentra en arrebatarles el triunfo a los líderes de la oposición en el supuesto que estos saquen más votos. Esta creencia que puede tener visos de verdad, considero que no es del todo correcta. La verdadera función de afectar las condiciones electorales es crear desánimo en la población opositora, para que estas se abstengan y puedan ganar sin necesidad de acudir a un fraude electoral, entendiéndose como fraude en este documento al hecho que gane un candidato que no haya obtenido mayoría de votos. Lo que se pretende entonces, es ganar “limpiamente” gracias al abandono de la contienda electoral, en un proceso que se muestra en el siguiente gráfico.

 

Esa fue exactamente la dinámica que ocurrió en octubre del 2017 donde la MUD solo pudo ganar 6 gobernaciones (asumiendo que Andrés Velásquez ganara la elección en el Estado Bolívar). El hecho es que la abstención electoral afectó las posibilidades de triunfo al minimizar la ventaja de Andrés Velásquez y creando una débil defensa para Juan Carlos Guanipa, quien pierde la gobernación por no querer juramentarse ante la Asamblea Nacional Constituyente.

4.- Condiciones o división y mal desempeño

Un mero análisis cuantitativo de los resultados electorales del 15 de octubre, evento que desencadenó el abandono de la postura electoral “dura” de la alternativa democrática, lo que nos indica es que, a pesar de las condiciones adversas, fueron muchos más los pecados cometidos por la unidad que la iniquidad del régimen lo que explica los pobres resultados de la unidad democrática.

Para demostrarlo mostraré unas cifras electorales obtenidos de la ciudad de Valencia y su división parroquial. Éstas nos muestran un verdadero laboratorio de como funcionaron los diferentes estratos sociales en Venezuela.

Empecemos por la parroquia San José.

La parroquia San José es una entidad valenciana tradicionalmente opositora. Conformada por una mayoría de clase media es el centro de la oposición en Valencia. Electoralmente la diferencia de votos de las propuestas opositoras versus la oficialista nunca ha bajado del 60%. Ahora bien, en esta parroquia, la MUD pasó de contar con un 71% de electores para la elección presidencial a un 45% de electores para las elecciones de gobernadores. En el gráfico vemos como la ausencia de votantes (oficialmente abstención) se incrementó del 19,5% hasta llegar al 49,5% de los electores inscritos. Sabemos que la diáspora pudo haber intervenido en la ausencia. Pero no deja de llamar la atención que cuantitativamente más fueron los votantes que se ausentaron, entre abstencionistas y emigrantes, que los votos obtenidos por Alejandro Feo La Cruz el pasado 2017.

Y que ocurrió en la parroquia Rafael Urdaneta

La parroquia Rafael Urdaneta, es la segunda parroquia más poblada de Valencia. En ella no hay ningún dominio claro de algunos de los polos que dominan la política venezolana. Ganada a pulso por la oposición en el año 2013, ya en las elecciones parlamentarias logra una ventaja de 13 puntos porcentuales sobre el Psuv. Sin embargo, Alejandro Feo La Cruz pierde la elección de gobernadores más de 15 puntos en esta parroquia, mientras que el Gran Polo Patriótico incrementa su votación en menos de 3 puntos, la abstención se incrementa desde el 22% hasta llegar a un 39%. Vemos, por tanto, el mismo fenómeno, caída de la oposición, mantenimiento o ligero crecimiento del oficialismo e incremento abrupto de la Abstención.

Y en Miguel Peña

La parroquia Miguel Peña es la más poblada de Valencia. Conformada ampliamente por sectores populares, ha sido el bastión del chavismo en el Estado Carabobo, donde la única vez que perdieron fue en la elección parlamentaria del año 2015, donde la MUD la superó por 6 puntos. Pero ocurre el mismo fenómeno, caída de la votación opositora, leve incremento del oficialismo y la abstención que se incrementa al pasar del 25 al 42 por ciento. Lo importante es resaltar, que un elector (antes chavista y que votara por la MUD en 2015) pueda tener como criterio las condiciones electorales, puesto que siempre su voto ha sido respetado. Debemos considerar por tanto, que este voto, chavista y que se prestó a la MUD en el 2015, si se abstiene, no sería por las condiciones electorales, sino por la falta de representatividad de los polos políticos.

Por último, quiero mostrar los resultados de la parroquia Negro Primero:

 

La parroquia Negro Primero es un territorio rural. Siempre allí ha ganado el Psuv. En ese territorio el chavismo no compite con la oposición, sino con la abstención. Los resultados muestran una estabilización del voto chavista, un ligero incremento de la abstención y la oposición quien pierde más de la mitad de la votación obtenida en el 2015, es decir lo que pierde la oposición, lo gana la abstención.

Ahora bien, todas las acciones de la maquinaria PSUV, TSJ, Maduro, CNE, lograron un objetivo, promover la división de la oposición, encontrándose ésta en un mar de incoherencias de como debería ser la lucha contra el régimen.

En resumen, los resultados de octubre no pueden ser vistos únicamente como resultados de las condiciones electorales. Bajo la égida de un gobierno autoritario que nunca ofrecerá condiciones electorales, la unidad y la capacidad estratégica es un elemento fundamental para lograr la victoria junto con la conexión con las necesidades de la población. La oposición no contó con ninguna de ellas. Las condiciones electorales tuvieron como efecto, mas que apuntalar a un fraude, disuadir a la población opositora de la conveniencia de participar en las elecciones. Por otra parte, su desconexión con los problemas del ciudadano común, obnubilados como estaban en la disputa para desplazar a Maduro y luego atender sus aspiraciones personales, pasaron factura en esa crucial elección.

Luego ya conocemos la historia. Al retirarse los principales partidos de la elección para escoger alcaldes y expresando su negativa a participar de toda contienda electoral hasta que no existieran condiciones de competitividad, al no ser logrados en la negociaciones de Santo Domingo, era imposible, para mantener cierta coherencia, participar en las elecciones presidenciales, es decir el abandono de la lucha electoral. Y precisamente en un entorno de insatisfacción con el gobierno que brindaba magnificas oportunidades de triunfo a  la oposición, a pesar de las condiciones.

5.- El tema de la legitimidad

Quizás el principal argumento de los defensores del boicot electoral a las elecciones del 20 de mayo, es el argumento que votando se legitima el proceso electoral y a los entes convocantes. Desde el punto de vista sociológico, legitimidad es poder aceptado. El criterio jurídico incorpora la aceptación debido al apego a ciertas normas constitucionales y legales. Desde que estudiaba Formación Social, Moral y Cívica en mis ya lejanos estudios secundarios, me enseñaron que había regímenes de facto y regímenes de derecho. Los autoritarismos son regímenes de facto, pero buscan con las elecciones, legitimarse, no tanto a los ciudadanos comunes, sino ante quienes los miembros de los que conforman la coalición dominante.

En Venezuela para ser presidente, además de los requisitos de la elección solo se requiere que un candidato obtenga mayoría de votos en una elección. No hay umbrales ni en términos absolutos, ni en términos relativos. Sencillamente gana quien gana ese día y solo basta que saque un voto más que el quedo de segundo. De triunfar la abstención, la pregunta siguiente sería, como se cobra eso. De verdad la coalición gobernante consideraría eso como una señal de derrota o por el contrario asumiría el resultado para afianzar el apoyo al régimen. Básicamente considero lo segundo.

Estas elecciones fueron convocadas por la Asamblea Nacional Constituyente (ANC), órgano que ciertamente es de una legitimidad de origen muy cuestionada. Sin embargo, sus decisiones son obedecidas por los diferentes órganos del Estado, incluyendo el Consejo Nacional Electoral. Y los ciudadanos comunes no nos queda más remedio que obedecerlas, puesto que de no hacerlo tendríamos que enfrentar a los aparatos de coacción del Estado.

Desconocer las decisiones de la ANC, puede significar enfrentarse a las fuerzas de coacción del régimen imperante. Algunas veces se podrá, la mayor parte de las veces, no.

La participación en este caso, no tiene razones de legitimidad, sino razones estratégicas. Entiéndase el voto en este caso, sería un mecanismo que permitiría, de lograr que uno de los candidatos de oposición al régimen, obtengan más votos que el candidato oficial producir una crisis política en la coalición dominante que lleven a la pérdida del poder. Esta crisis pudiera ocurrir o no. Tenemos el caso de Chile, que una fractura del ala militar tras conocerse los resultados del plebiscito ocasionó que el régimen reconociera el triunfo del No y la apertura a la democracia. O días después como ocurrió en la Filipinas de Marcos, donde las protestas callejeras contra el fraude terminaron de quebrar al régimen, o puede sencillamente no ocurrir, como fue el caso de Pérez Jiménez en el 52. Pero es mucho más probable pensar en una fractura, ante una avalancha de votos opositores, que con ellos quedándose en su casa, festejando por WhatsApp las calles vacías en las urbanizaciones donde viven.

5.- Y la subordinación a la Asamblea Nacional Constituyente

Mientras exista el actual régimen, quiéralo o no estamos subordinado a ella. Así que de lo que se trata es de quitarle el poder. Y esto es más fácil, desde una presidencia opositora, articulada con la Asamblea Nacional, el Tribunal Supremo de Justicia legítimamente nombrado y con el apoyo de la Fuerzas Armadas Nacionales, ya alineadas con su nuevo comandante en jefe, para deslegitimar por sentencia o por referéndum a la irrita ANC.

6- Es Falcón otro Arias Cárdenas

Dice Benedetti en uno de sus poemarios que “El vicediós siempre es ateo”. Esta frase refleja al político, ambicioso, vanidoso, que circunstancialmente pudiera estar en una posición subordinada, pero siempre aspirando al máximo lugar. No puedo asegurar que Arias Cárdenas formara parte de una estrategia para legitimar las elecciones del 2000, o que sencillamente tenía sus aspiraciones para ser presidente. En todo caso el escenario es completamente distinto. Chávez contaba con un 80% de aceptación en ese año. Maduro cuenta con un 80% de rechazo. Arias Cárdenas no tenía ninguna posibilidad de ganar. Falcón, tiene muchas posibilidades de al menos contar con más votos que Maduro, si buena parte de este universo contrario al presidente decide acudir a votar. Para mí es suficiente saber que no es Maduro.

7.- ¿Y el respaldo internacional?

La política internacional la mueven más los intereses que los valores. Tras cada decisión de cada país, hay un evidente análisis costo beneficio. Además, su dinámica es muy cambiante. Hoy Maduro, tiene a buena parte de la comunidad internacional del llamado occidente en contra. Pero, por una parte, tiene el apoyo de las potencias orientales China y Rusia. Además, dentro del escenario americano las cosas pueden cambiar. Es muy probable que López Obrador gane en México, lo que puede implicar un aliado adicional al régimen. Si Lula, llegara a resolver sus problemas judiciales, también puede moverse la balanza. También Maduro reelecto, puede lograr acuerdos o modus vivendi con los países que hoy se le enfrentan. Por otra parte, las sanciones y el aislamiento internacional pocas veces, derriban gobiernos. Si no me creen pueden ver los casos de Cuba, Corea del Norte, Irán y Siria. El resultado no puede ser peor, gobernantes atornillados con pueblos sufrientes.

Ni el aislamiento internacional, ni las sanciones económicas impidieron que siguieran mandando en Cuba.

8. Conclusión única: Luego de analizado los puntos, creo que debemos ir a votar, la abstención es seguir el camino de Chacumbeles.

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Informe de la subcomisión TREN sobre el tema de la Participación en las Elecciones Regionales

Miembros de la subcomisión: Prof. Asdrúbal Romero M- Coordinador. Dr. Nelson Acosta. Dra Marlene Robles. Prof. Yván Serra. Dr. Rolando Smith

I-Introducción

El objetivo de la subcomisión es analizar el dilema planteado para las fuerzas democráticas sobre su participación en las elecciones regionales de gobernador. Dilema resultante  de la situación de entrampamiento  en la que han sido colocados los partidos políticos que las conforman, por la habilidosa estratagema del Régimen de ubicar el lapso de inscripción de candidaturas con una “sospechosa” proximidad en el tiempo, con relación a la elección de una ANC en la que ya era un hecho su no participación.

Dicha proximidad permitía presumir, con suficiente antelación, la existencia de un plan diseñado con el malicioso propósito de desincentivar la participación de las fuerzas opositoras en las elecciones mencionadas. Aunado a esto, la generalizada presunción sobre la comisión de un gigantesco fraude por el CNE en la elección de los constituyentistas, que se convertiría posteriormente en convicción al conocerse la escandalosa noticia suministrada por el Presidente de la empresa Smartmatic, ha contribuido a crear en la opinión pública una marcada tendencia de exigencia abstencionista hacia los partidos y un clima psicosocial emocional de virulenta sensibilidad sobre el tema.

Los miembros de esta subcomisión, conscientes de lo delicado del momento político habida cuenta de los mencionados antecedentes y su contexto, partimos en nuestro análisis del criterio de tratar de no dejarnos influenciar por posiciones prejuiciadas e intentar, al máximo de nuestras posibilidades, de escudriñar el problema en sus múltiples aristas desde una amplia diversidad de perspectivas. Ese había sido nuestro compromiso con el TREN.

Aunque también hicimos un análisis de costos y beneficios de las opciones en disputa: participar o no. Creemos haber emergido con una propuesta intermedia, resultante de privilegiar la visualización del problema como un juego de confrontación táctico estratégico de múltiples etapas.

II-Sobre la “Trampa”

Del Régimen se puede decir cualquier cosa y no se exagerará, cuando se trata de calificar sus incompetencias para la gestión pública. Pero, en cuanto a sus habilidades para el manejo estratégico de la confrontación política es otro cantar. Seguramente apoyados por una experimentada sala situacional, en su temeraria huida hacia adelante han logrado colocar a las fuerzas democráticas en una compleja situación dilemática mediante la oferta de un caramelito de cianuro –las elecciones regionales-. La bola está en el campo de quienes les adversamos. Veamos las opciones:

  1. No inscribimos candidatos porque se decide la no participación. Abandonamos prematuramente la ruta electoral. Muy bien gracias, dirá el Régimen, y hará las elecciones, las de Gobernadores, las de Alcalde y hasta las Presidenciales si la crisis nos deja llegar hasta allá. Sin nuestra participación, porque el Régimen se encargará de cuidar que las condiciones para la realización de procesos electorales no cambien. ¿Cuál es el camino que nos queda? ¡El insurreccional!
  2. Inscribimos candidatos porque se decide la participación. Tal como está el clima de alta tensión en la opinión pública, lloverán las críticas hacia el frente de oposición institucional. Críticas que, por supuesto, el Régimen tratará de reforzar con nuevas ejecutorias con la finalidad de alimentar una tendencia abstencionista. Pasamos a una nueva etapa del juego estratégico. El Régimen monitoreará, continuamente, sus posibilidades electorales. No obstante, lo previsible es que las elecciones no se realicen, porque sus propias cuentas andan muy mal. El Régimen dispone de muchos otros recursos, incluyendo el supra poder de la inconstitucional ANC, para no realizarlas si ello es lo que les conviene. Como subproducto habrá logrado crear un clima de desconfianza hacia las organizaciones que conforman el frente de oposición institucional.
  3. No hay decisión unitaria. Algunas organizaciones inscriben candidatos y otras no. El Régimen logra fracturar la unidad de las fuerzas democráticas. El desconcierto es mayor.

Quedan evidenciadas de este análisis de opciones y escenarios resultantes: las razones por las cuales el Régimen ya saborea anticipadamente los efectos de su caramelo de cianuro –basta con observar detenidamente a Jorge Rodríguez como saliva cuando dice: el ocho de agosto deben inscribir sus candidatos-. El Régimen ha pretendido colocarnos en un escenario perder- perder- perder. La “Trampa” está montada. ¡Lo inteligente es no caer en ella! Y para ello se dispone de otra opción. La cuál es natural y de sentido común si logramos internalizar la idea de que nos encontramos inmersos en una confrontación táctico-estratégica de múltiples jugadas o movidas. El Régimen movió su ficha. Ahora nos corresponde a nosotros.

III-Inscribir no implica necesariamente participar

Este es el lema que nos anima a proponer una opción intermedia. Inscribir candidatos anunciando, simultáneamente,  que ello no implica necesariamente la participación. Esta decisión nos permite superar el álgido escollo de tomar una decisión de naturaleza más trascendental –la participación- en un escenario constreñido por la premura y las tensiones, tanto a nivel de la opinión pública como al interior de la MUD por las diferentes visiones que se tiene sobre cómo abordar el desafío del Régimen. Con esta decisión se pasa a otra etapa donde el juego estratégico continúa. La discusión no se agota. Continúa. El contexto es muy cambiante. Al respecto, la subcomisión hace una serie de consideraciones:

  1. Lo ideal es que la propuesta sea acogida por la Mesa de la Unidad Democrática. Que sea un criterio unitario el de la inscripción de candidatos bajo un esquema de participación condicionada. Es importante la homogeneización del discurso de todos los candidatos de la Unidad al respecto. Mejor aún sería si la Mesa pudiera consensuar un breve manifiesto que cada candidato incorpore a su solicitud de inscripción ante el CNE.
  2. En dicho manifiesto se debe significar el carácter constitucional del acto político que se acomete, así como su inscripción dentro de la ruta constitucional, pacífica y democrática asumida por la Mesa de la Unidad Democrática.
  3. El juego táctico- estratégico continúa. La MUD debe iniciar una lucha a fin de garantizar condiciones de transparencia en la realización del acto electoral. A manera de ejemplo, aprovechando que el Régimen se llena la boca todos los días de su deseo por el diálogo y la paz; proponerle que haga un gesto que demuestre su sinceridad y admita la designación por la Asamblea Nacional de los miembros del CNE que corresponde bajo un mecanismo concertado entre las partes.
  4. Queda claro que la participación en definitiva dependerá de las ejecutorias del Régimen. Si se produjeran acciones en contra de la inmunidad de los diputados, aprisionamiento de dirigentes políticos, continuara la escalada represiva, etc. se gestarían condiciones en las que la participación política en un proceso electoral se verían seriamente comprometidas. Es importante señalar esto a los actores políticos que manifiestan sin más su opción por la participación. ¿Cómo quedarían los candidatos de sus organizaciones en un escenario en el que el Régimen continuara comportándose de manera abusiva?
  5. De la propuesta nuestra, que, por cierto, no es única -ya para el momento de la redacción de este informe se conocen de planteamientos similares, en lo medular, hecho por diversos actores en las redes sociales-, se generan varias modalidades para su ejecución. Mayormente están relacionadas con la interrogantes de cuáles candidatos se inscriben. Considerando que las condiciones de clima interno pudieran no ser las más apropiadas para afrontar una discusión de tal naturaleza en este momento, lo más sencillo es que se autorice la inscripción de los precandidatos. La MUD debería ser muy cuidadosa en su monitoreo del contexto político, a los efectos de derivar conclusiones sobre cuál podría ser el mecanismo más apropiado de selección de los candidatos definitivos en caso de consolidarse la posibilidad de participación. En realidad, casi todo queda por discutir. De admitirse la propuesta que presentamos, apenas se habrá superado un escollo.
  6. Consideramos pertinente señalar que el reentrar en una ruta electoral regional crearía las condiciones para regionalizar el conflicto nacional; retomar una agenda social vinculada a las necesidades de la gente y conectar a las organizaciones de la MUD con los sectores sociales que no vienen participando en la actual coyuntura nacional, esencialmente los sectores D y E, hoy secuestrados por las políticas asistencialistas del Régimen.

Finalmente, aspiramos haber cumplido con el cometido que nos fuera asignado por la plenaria del Tren, en su reunión del primero de agosto, en el limitado lapso de tiempo que disponíamos considerando la urgencia del tema. Solicitamos generosidad en el tratamiento de este informe, unidos en el deseo de que el TREN, como grupo de reflexión y referencia, pueda validar una propuesta orientadora hacia el país demócrata  en tan delicado momento político que vive la nación.

La dimensión política del Decreto de Emergencia Económica.

 

Con el periodista Luis Guillermo Carvajal en el programa “A Primera Voz” pudimos comentar sobre la dimensión política del Decreto de Emergencia Económica dictado por el gobierno de Nicolás Maduro y actualmente en la Asamblea Nacional para su consideración. Nos acompaño el dirigente político Julio Coco. Espero que la escuchen y la comenten.

Serra: Advertencia sobre un gobierno violento busca intimidar a la sociedad

El día 2 de mayo, fui requerido por la periodista Gabriela Espinoza F. (gespinoza@el-carabobeno.compara que comentara al Diario El Carabobeño sobre la amenaza del Presidente Nicolás Maduro, sobre las acciones que haría “el pueblo” si ellos salieran del gobierno. 

He aquí mis declaraciones:

La declaración que realizó el Ejecutivo nacional sobre que la continuidad de una revolución pacífica dependerá de una “minoría de la derecha enloquecida”, es para el politólogo Yván Serra una amenaza que trata de intimidar a algunos sectores y entusiasmar a otros.

Unas de las causas de esta advertencia sería amedrentar a las personas de la fracción democrática para que no protesten, y sean sumisas ante las constantes violaciones constitucionales que se evidencian en el país.

La decisión del Tribunal Supremo de Justicia, en la que se indica que es obligatorio agotar el procedimiento administrativo de autorización ante la primera autoridad civil para poder ejercer el derecho a la manifestación pacífica es para Yván Serra un claro ejemplo de la intimidación que desde el Ejecutivo se quiere extender hasta la sociedad.

Debido a las continuas protestas registradas en la nación en los últimos meses se generaron diversas tácticas en el Gobierno,  por lo que estas medidas formarían partes de las estrategias que desean aplicar.

De acuerdo al politólogo, la afirmación hecha por Nicolás Maduro durante una concentración de trabajadores sobre que el régimen que encabeza es tranquilo, es un reflejo de la aseveración del difunto presidente Chávez, con la que establecía que la revolución era pacífica pero armada.

En el discurso del 1º de mayo, Maduro aseveró que si algún día el imperio impusiera en Venezuela un régimen proimperialista,  la clase obrera petrolera no produciría una gota de petróleo más para la “oligarquía y el imperialismo”.

El pueblo decretaría una huelga general y se iría a la insurrección cívica militar. Renuncia, abandono de cargo o la realización de una asamblea nacional constituyente pueden ser las medidas que se establecen para un posible cambio del gobierno.

Por lo que de existir permutas fuera del orden constitucional se deben ejercer los mecanismos necesarios para restablecer la ley, indicó el politólogo.

Serra aseveró que no hay vías alternas a la Carta Magna para la toma del poder en el país.

 Las decisiones que avale el pueblo apegadas a las normas deberán ser consideradas por las instituciones de la nación, para así respetar la voluntad de los habitantes.

De realizarse elecciones en el país y fueran derrotados los integrantes del Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv), el politólogo consideró que éstos no estarían en capacidad de retomar sus cargos anteriores, ante el escenario que enfrentarían.

INVENTARIO

Podemos hacer un inventario de lo conseguido en mes y medio de protesta. Se han contabilizado más de cuarenta fallecidos (perdonen la inexactitud de la cifra, pero si este número no se ha alcanzado la tendencia estadística indica que está por venir). Cientos de personas heridas, millares de afectados por bombas lacrimógenas, más de dos mil manifestantes detenidos, algunos liberados con régimen de presentación. Un dirigente nacional preso, dos alcaldes privados de libertad y destituidos de sus cargos. Otros alcaldes amenazados de correr el mismo destino. Una diputada despojada de su investidura parlamentaria por parte del presidente de la Asamblea Nacional, quien recientemente fuera ascendido de teniente a capitán, como si fuera militar activo, cargo incompatible con el ejercicio de diputado.

45 días de intensas protestas estudiantiles

45 días de intensas protestas estudiantiles

Por otro lado el gobierno al escalar la violencia militar, paramilitar y judicial muestra al mundo su peor cara. Ciertamente a Nicolás Maduro, había que hacerle caso cuando dijo que no le importaba que lo llamaran “dictador” pues así es como se comporta.

Nicolás Maduro; "No me importa que me llamen dictador"

Nicolás Maduro; “No me importa que me llamen dictador”

Se pueden seguir sacando cuentas, la Mesa de la Unidad democrática, luce cada vez más deslegitimada, así como el liderazgo visible de esta. Ante el ciudadano opositor afectado de radicalidad, la Mud sufre de excesiva sensatez. Podemos pensar que la oposición se haya en un trance de disonancia cognitiva.

La Mud y la pelea por el liderazgo opositor, entre el grito y el silencio no parece haber conversación.

La Mud y la pelea por el liderazgo opositor, entre el grito y el silencio no parece haber conversación.

Podríamos contabilizar igualmente las multimillonarias pérdidas económicas, entre negocios cerrados, ausentismo laboral, disminución de ventas, gastos en material de defensa, puesto que como es sabido los perdigones y gases lacrimógenos hay que importarlos en un momento en que escasean los dólares.

Por tanto si se realizara un conteo de inventario el saldo sería una enorme pérdida social, y que si no se recuperara algo de sensatez  (¿habrá que contabilizarla entre las pérdidas?) amenaza a extenderse de manera catastrófica.

La manifestación la lideran los estudiantes. Como lo hicieron en los carnavales del año 1928. Parece que en Venezuela, febrero es el mes del cisne negro de Nassim Taleb. El hecho imprevisto que todo lo cambia de manera irreversible. Podemos realizar el mismo ejercicio y contabilizar las ganancias alcanzadas por los estudiantes de la generación del 20. Allí habría que contar estudiantes detenidos, encarcelamientos, torturas y exilios. Ha de recordarse los fallecimientos de Pio Tamayo y Guillermo Prince Lara. Los resultados se vieron años después, al morir Juan Vicente Gómez, cuando a los protagonistas les tocó dirigir los cambios democráticos de la insurgente Venezuela del postgomecismo.

 

La generación del 28, el primer indicio de la modernidad política en Venezuela.

La generación del 28, el primer indicio de la modernidad política en Venezuela.

Desconozco cual será el final de la actual crisis política. Algunas ideas se encuentran en mi post anterior “Juego Trancado”. Sin embargo, algo podemos augurar, no todo es perdida, los estudiantes que asumieron la vanguardia de esta lucha, están, sencillamente,  ganando el futuro.

La lucha de los estudiantes, busca un solo objetivo: El futuro.

La lucha de los estudiantes, busca un solo objetivo: El futuro.

¿Juego trancado?

Nada puede ser más desalentador que realizar un ejercicio prospectivo de los escenarios a corto plazo en Venezuela, tras un mes de crisis política y varios meses de crisis económica. A estas alturas el juego parece trancado. Presos entre radicalismos el país se encuentra entre la parálisis, la anarquía y la represión bruta. Desde el lado de los manifestantes reina la improvisación de grupos que se coordinan a través de redes sociales y cuyas cabezas parece estar ocultas o simplemente funcionan a través de un mecanismo de autorganización de grupos conocidos como la teoría del enjambre. La Mesa de la Unidad Democrática, silenciada por el ruido de los radicales, no parece poder tomar el liderazgo de un movimiento que si bien comparte algunas cosas, no cree en las formas, lo apoya tibiamente, trata de canalizarlos hacia derroteros menos dañino, pero sin mayores éxitos. Los objetivos explícitos de las manifestaciones,  se encuentra en las exigencias del movimiento estudiantil y en la carta del Alcalde Metropolitano Antonio Ledezma. En el corazón de los que protestan, el verdadero objetivo es otro, el cambio del régimen político.

El enfrentamiento con la Guardia Nacional ha sido la constante en estas semanas de conflicto.

El enfrentamiento con la Guardia Nacional ha sido la constante en estas semanas de conflicto.

Desde el lado del gobierno, la repuesta ha ido en cuatro frentes:

  1. Tratar de desarticular los esfuerzos de la mediación internacional y asegurar el apoyo de los organismos multilaterales a la causa de la institucionalidad, entendida en el estrecho criterio de respetar el mandato del que los votantes eligieron  y la no injerencia en asuntos internos de otros países. En este aspecto podemos decir que las gestiones le han sido favorables, dado que desde hace tiempo, se es sabido que los organismos multilaterales funcionan más como clubes de defensa de presidentes, más que como custodios del pueblo ante los excesos de los gobernantes. Sin embargo no ha podido evitar las simpatías que en la opinión pública mundial han tenido los manifestantes y las llamadas de alerta en instancias parlamentarias europea.
  2. Represión dura y continua a través del uso de los equipos antimotines de la Guardia Nacional y la policía nacional, que por lo general cumplen su tarea a través del uso de equipos antimotines como bombas lacrimógenas y perdigones, pero que en otras ocasiones usan armas de fuego con balas o metras, que tienen como propósito herir o matar. Por lo general hay excesos en el uso de la fuerza. Preocupa, que de acuerdo a muchos testimonios la presencia de emociones negativas como rabia y odio en los cuerpos represores. Dentro de este item también se incluye el acoso judicial de lideres políticos y manifestantes. En este sentido existen cientos de manifestantes detenido, el encarcelamiento de Leopoldo López y la orden de captura a otros importantes líderes de su partido Voluntad Popular.
  3. La presencia de cuerpos parapoliciales o paramilitares, que utilizan la violencia armada y ciertamente criminal para enfrentarse con los manifestantes.
  4. Crear la parodia de un diálogo, donde lo primero en que ha fallado, es lograr convencer a manifestantes y la oposición organizada en la Mud, en la sinceridad de la propuesta de pacificación, por parte del gobierno. Las  mesas de trabajo que se han instalado en la llamada Conferencia por la paz, son colmadas por simpatizantes progubernamentales que buscan más que dialogar, “cayapear” a los pocos participantes que no simpatizan con el régimen.

Primera foto publicada de Leopoldo López desde su celda

En este punto el juego luce trancado y de lograr un desenlace la mayoría de los escenarios no vislumbran mejores tiempos para Venezuela, salvo un gran acuerdo nacional. Veamos porque lo planteo:

Escenario 1: Gana el gobierno, sin ceder en sus políticas. Esto ocurre porque las protestas se desinflan y da como resultado la frustración en los manifestantes y sus apoyos. La falta de consensos entre los métodos de lucha y los objetivos logran que se neutralicen todas las acciones y no logran socavar las defensas del gobierno, el cual sale victorioso de la crisis. El gobierno envalentonado desconoce las “causas” de la crisis política, al vencer sus “síntomas” y decide profundizar el camino hacia el “socialismo” con sus consabidas expropiaciones, desinversión, escasez e inflación.

Escenario 2: Gana el  gobierno, pero reconoce alguno de los problemas que la originaron: Cede en algunas exigencias de la oposición, y se junta con el cansancio producido por las protestas y la necesidad de regresar a la “cotidianidad”, pero a su vez encuentra con unas autoridades que desea restablecer la paz social. El gobierno accede a realizar reformas en lo económico, y ofrece algunas concesiones políticas. El éxito dependerá de lograr consensos en las directrices económicas y que estos logres resultados a corto plazo.

La cotidianidad de las colas, a las que la gente se niega a regresar.

La cotidianidad de las colas, a las que la gente se niega a regresar.

En este escenario se mantienen dudas si realmente un gobierno movido por una completa desconfianza hacia el sector privado, con grupos en lo interno mucho más ideologizados permitan que se lleven a cabo las reformas económicas que se requieren, y por supuesto, la gran pregunta, estaría el gobierno en capacidad de reconocer que tiene que pagar los platos rotos en términos de popularidad, sobre todo cuando la estabilidad está muy afectada por la crisis política actual.

Escenario 3: Salida de Nicolás Maduro del poder por alguna vía constitucional (renuncia del cargo o abandono del poder). La salida del poder apaciguaría los ánimos de los manifestantes por los momentos. De acuerdo a lo previsto en la constitución debería convocarse a elecciones en los siguientes 30 días. De allí se desprende a su vez, dos escenarios:

3.1 La oposición se unifica en torno a Henrique Capriles Radosnky, Henry Falcón o María Corina Machado o Leopoldo López, si logra desembrazarse de los obstáculos legales que pesan sobre él.

3.2 La oposición va desunida y se postulan varios candidatos que competirían entre sí.

La unidad de la alternativa democrática sigue siendo un requisito indispensable ante cualquier escenario.

En el primer escenario, las probabilidades favorecerían al candidato de la alternativa democrática, en el segundo escenario al candidato del Psuv, el cual asumimos se mantendrá unido. En este escenario habría que considerar la posibilidad de un descalabro en la popularidad del Psuv, es decir  una errática escogencia del candidato o una pésima campaña electoral, lo puede relegar a un tercer lugar, con una competencia entre opositores.

En cualquiera de los casos, el nuevo presidente tendría la tarea titánica de iniciar un severo plan de ajuste y estabilización económica, política y social, en una Venezuela que se mantendrá polarizada dificultando los consensos que son requeridos para el restablecimiento de la confianza y de la institucionalidad.

Escenario 4: Alzamiento militar: Militares de cualquier signo, ante la situación de caos e ingobernabilidad deciden asumir el mando.  Nos encontramos con varios subescenarios:

4.1.             Golpe militar triunfa: El gobierno de facto, deberá enfrentar con represión aún más dura a militantes del Psuv, GPP y simpatizantes. Aislamiento internacional, con excepción de Estados Unidos y otros países aliados como Canadá y algunos países europeos. Con seguridad convocara a elecciones, pero bajo la condición  de realizarlas cuando pueda lograr estabilizar la situación (lo cual puede ser prolongado por tiempo indefinido), es decir dictadura abierta o la haría de inmediato con lo cual se pasa al escenario 3.

4.2.             Golpe militar fracasa: La represión del gobierno se “justificaría” por la actividad de fuerza. Posiblemente el gobierno comenzaría a sufrir de cierta actitud “paranoide” por lo que aumentaría su nivel de agresividad y la consiguiente violación de los derechos humanos. La situación económica se vería mucho más afectada. El gobierno sería todavía mucho más autocrático.

4.3.             El golpe militar fracasa pero no es derrotado totalmente. Un hecho en la historia recuerda este escenario. España 1936 y el inicio de la guerra civil española. Lo ocurrido en Libia o lo que ocurre en Siria, nos dice que en las actuales circunstancia que es una situación poco probable, pero ahora posible.

La guerra civil: El escenario menos deseado y gracia a Dios todavía luce lejano.

La guerra civil: El escenario menos deseado y gracia a Dios todavía luce lejano.

La revisión de estos escenarios me lleva a ver una situación poco esperanzadora. La victoria de algunos de los bandos no parece ser una solución para nadie. Por el contrario la perspectiva es que una victoria, siempre será pírrica y la consecuencia será mantener el clima de confrontación y la difícil situación de los venezolanos. Como se sale de este escenario: Solo a través de un dialogo sincero, con humildad, en condiciones paritarias y ánimo de rectificación entre las partes. Lamentablemente esto solo ocurrirá cuando las partes sientan que no pueden derrotarse y cuando en lugar de los apetitos de poder se tenga como norte el bienestar del país, bajo la premisa que ambas partes pueden partir de la buena fe (habrá que trabajar mucho en ello),  el respeto a la constitución nacional y un mediador que ambas partes  aprueben.

Una sola vía para enfrentar la crisis: Un diálogo verdadero.

Una sola vía para enfrentar la crisis: Un diálogo verdadero.