Persisten las causas para protestar

Andrea Cristina Hernández || achernandez@el-carabobeno.com

El Día de Reyes comenzando 2015, conatos de saqueos en Guarenas [cuna del “Caracazo” en el 89], La Urbina y Altos Mirandinos. Grupos de personas intentaron entrar a la fuerza a varios supermercados. Seis días después [el 12], las tensiones por la llegada de pañales y jabón en polvo terminaron en disturbios entre clientes que saquearon el establecimiento de una reconocida cadena de farmacia en Las Mercedes, ciudad de Maracaibo. Ese mismo día, las redes sociales daban cuenta que en la Universidad Católica del Táchira ocurrían fuertes enfrentamientos entre estudiantes y efectivos policiales, con saldo de 30 heridos, 5 de ellos de gravedad.

En la transitada Avenida Bolívar, Betty Rea mostró su preocupación por la caldeada atmósfera. “Veo mal la situación. No se consigue nada, tenemos que hacer cola para todo. ¡Esto nunca se había visto! El año pasado no participé en ninguna manifestación. Si protestara [lo dijo no muy convencida] lo haría por mi hijo que necesita pañales y leche”. Tony Muñoz, apercibido de la encuesta, intervino: “La culpa es de Procter & Gamble que acapara los productos…Sí. El país está mal, pero por causas foráneas. Uribe desde Bogotá, los cubanos de Miami…es la estrategia de los conspiradores, de una oposición empecinada en derrotar al Gobierno.”

-¿Considera que hay causas para protestar?

– Claro que hay que protestar, pero no como el año pasado que fueron provocaciones, contestó el señor Muñoz.

Ambos, preocupados por la situación del país, coincidieron que la inseguridad y la escasez de productos los afectan.

Para el politólogo Yván Serra, a la situación estructural del país signada por pobreza e inseguridad, se añade “una crisis económica severa”. Describió los escenarios que marcaron la crisis del 83, cuando se devaluó la moneda por primera vez y la similitud en el año 89 cuando asumió la presidencia Carlos Andrés Pérez. “Había una caída importante de inventarios, se intentó aplicar el paquete económico y se produjo el “Caracazo”.

– Durante el paro petrolero del 2002, aunque la economía estaba parada por voluntad de los actores políticos, no se alcanzaron los niveles de desabastecimiento de ahora, puntualizó Serra.

Próximo a cumplirse un año de la ola de protestas del 12F, motivadas por la crisis económica y de servicios públicos, altos índices delictivos, corrupción y represión por parte de los organismos de seguridad del Estado ¿Han desaparecido las causas que las impulsaron?

Las estadísticas son reveladoras: El 2014 cerró con 24 mil 980 homicidios, un ascenso de 79 a 82 asesinatos por cada 100 mil habitantes, en comparación al 2013, con un total de 24 mil 700 asesinatos, según el Observatorio Venezolano de Violencia. Cifras que ubican a Venezuela como el segundo país con tasa de homicidios más alta del mundo, superado por Honduras.

¿Cuáles motivos? Los estudiantes universitarios [muchos de ellos trabajadores y vecinos] fueron claves en la manifestación del descontento. Los motivos variados: 52% en rechazo al gobierno de Maduro y 48% por conflictos habituales sin nexo político, de acuerdo con el Observatorio Venezolano de Conflictividad Social.

Para el activista político Julio “Coco” Jiménez es necesario entender cómo estaba Venezuela para ese entonces. “Teníamos un año experimentando los primeros indicios de la escasez, del aumento de la criminalidad y el alto costo de la vida por la explosión inflacionaria. El 11 de febrero de 2014 no sólo es heredera de la muerte de Chávez, sino de las implicaciones del Dakazo [noviembre 2013]. Las condiciones del hastío social estaban ejerciendo presión en distintas direcciones”.

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(Foto Archivo/El Carabobeño)

El año pasado fue un récord difícil de superar, expresó el coordinador general del OVCS, Marco Ponce. “En el último trimestre observamos que las protestas por el derecho a los alimentos marcaron presencia en todo el territorio nacional. Comenzando este 2015 las causas se mantienen. Hemos contabilizado que se han agudizado las vinculadas a la alimentación y servicios básicos como luz, agua y aseo urbano”.

Desesperanza

¿Qué está experimentando la psiquis social de los venezolanos? “Vacíos espirituales”, plantea el profesor en Ciencias Sociales, Pavel Oropeza. “Ocurre cuando se ha creído en algo y te das cuenta que es una falacia absoluta. Le pasa a gran parte de la población que se identificaba hasta hace poco como ‘chavistas’, al darse cuenta que es ficticia la oferta de hace 14 años de alcanzar la estabilidad económica y política. También hay mucha desesperanza aprendida, ciudadanos que no salen a luchar por sus derechos, porque están convencidos que no vale la pena, porque todo permanecerá igual”.

¿Se está viviendo un clima parecido al que originó el Caracazo? “Es peor que en 1989. En aquel entonces nadie esperaba una explosión social, hoy es un escenario posible”, reflexiona Yván Serra.

¿Por qué el gobierno no toma la medida del precio de la gasolina?, se pregunta el politólogo y se responde: “Por miedo al Caracazo y a sus consecuencias. Pero mientras más se posterguen los ajustes económicos necesarios, será peor”.

“Estamos cayendo al borde de la histeria, la gente busca y busca almacenar qué comer aunque tenga en la casa. Un fenómeno en aumento y peligroso, porque un cuadro de histerismo colectivo, fácilmente lleva a una explosión social”, sostiene Oropeza. “La explosión social no solamente es el acto de violencia, sino que incluye elementos políticos e ideológicos que mueven en ese instante a la masa. Es evidente que en los últimos 15 años se profundizó el odio y la división entre venezolanos”, advirtió.

Desde su experiencia como investigador de manifestaciones sociales, Marco Ponce no aprecia elementos que pudiesen fortalecer ese tipo de eventos, aunque reconoce que están dadas las condiciones para “el descontento y un gran movimiento social”.

-La crisis económica se acentúa, los precios de petróleo bajando, la inflación subiendo debilitando el poder adquisitivo. El Gobierno tiene una gran responsabilidad, como la tuvo en el 2014 para superar estos déficits. Lo ideal sería no llegar a escenarios lamentables como la desviación del hilo constitucional.

En Albores De Febrero

En 106,4% aumentó la canasta alimentaria familiar en un año [diciembre 2013-diciembre 2014] y al menos 41 productos escasearon, según el Centro de Documentación y Análisis Social de la Federación Venezolana de Maestros (Cendas-FVM). Un caldo de cultivo para que “en las próximas semanas se produzcan manifestaciones en las mismas condiciones, en derechos sociales vinculados con una demanda puntual de renuncia de algún representante de los poderes públicos, presidente o algún ministro”, visualiza el investigador Ponce.

A juicio de Julio “Coco” Jiménez, el descontento se segmenta en un número inmenso de minorías que sin conducción, no termina de amalgamarse para generar la presión social que induzca a los cambios que se reclaman.

-Esa indignación ascendente va a buscar formas de liberarse, no sé si en protestas violentas o en las urnas electorales, o por el contrario nos quedaremos en un estado de acostumbramiento a este modo de vida, producto del miedo y la desesperanza, concluyó.

Entre quejas y espera por mejoras

Geraldín Rosales: “La situación del país es desastrosa. La inseguridad, las colas, cada día es peor…No protesté el año pasado por miedo, porque hubo estudiantes muertos. Les digo a las personas que abran los ojos y despierten”.

Humberto Ortiz García: “Estoy preocupado y esperando que se tomen medidas definitivas para corregir este caos, porque todas las clases sociales estamos pasando por el problema de escasez e inseguridad. En comparación al año pasado estamos peor; creo que los políticos no hacen mercado como lo hacemos la clase común de personas. El gobierno no ve la protesta como un derecho ciudadano. Uno de los tremendos errores que se hicieron aquí fueron las guarimbas, eso no nos ayudó a ninguno. Ese no es el camino, siempre hay que respetar la constitución de lado y lado”.

José Reinaldo Feo: “No estoy de acuerdo con lo que está pasando. Uno se tiene que sacrificar más de la cuenta… Lo que está es lo que puedes tener y no lo que verdaderamente quieres. Pero, no participaría en movilizaciones porque tengo que terminar mi carrera. Todo es porque el gobierno está tomando malas decisiones que no ayudan a las necesidades del país”.

Andreína Alvarenga: “Nos afecta la delincuencia, escasez, la falta de dinero y dólares. Me siento triste de ver a Venezuela cada día decayendo. Nosotros los profesionales cada vez vamos disminuyendo en el ámbito laboral. Estoy de acuerdo con las protestas, mas no con las guarimbas. Hay que seguir en la lucha”.