EL COSTO DEL RECURSO HUMANO EN LA VENEZUELA DE LA HIPERINFLACIÓN. UNA PROPOSICIÓN ATREVIDA

Es una regla dorada de la condición humana que cada quien busque lo mejor para sí mismo. Por tanto, no debe extrañarnos que sea la oferta y la demanda donde se establezcan los precios de cualquier economía, con los oferentes pujando por vender a mayores precios y los demandantes por bajarlos. En el mercado laboral ocurre lo mismo, el precio lo establece una puja donde los trabajadores, que en este caso son los oferentes, intentan lograr mejores salarios y los empresarios, que en este caso son los demandantes, intentan conseguir que estos sean los menores posibles.

Una subasta es un caso de una puja para establecer un precio.

Un empresario estaría dispuesto a bajar el precio de una mercancía para obtener una venta, siempre y cuando este no se encuentre por debajo, de al menos, su costo de producción. En una economía inflacionaria, éste sería sustituido por lo que cuesta reponer el producto. Esta también debe ser la regla en el mercado laboral. Los trabajadores no deberían aceptar salarios menores a los que representaría su valor de producción. Ahora ¿cuál es el costo de producción de un trabajador en una economía inflacionaria?

En la economía venezolana actual el salario siempre será muy costoso para el trabajador e insuficiente para el trabajador.

Existen dos interpretaciones para determinar el valor del trabajo. Un liberal establecería que el salario estaría dado por aquella cantidad que supere los beneficios de un trabajador inactivo de mantenerse ocioso. Un marxista diría que es la cantidad que permite al trabajador reproducirse materialmente, en el modo de producción capitalista, para seguir su jerga. En una economía estable, por lo general la primera regla, subsume la segunda, y por tanto la lucha por mejores salarios, no es por la supervivencia, sino por lograr una mejor calidad de vida.

En economía más deprimidas, los trabajadores deben competir con los desempleados, en una situación donde cualquier sueldo compensaría los beneficios del ocio, y ocasionando que las remuneraciones bajen tanto que no puedan ni siquiera garantizar las condiciones mínimas para la reproducción. Para evitar este hecho, los gobiernos establecen salarios mínimos que garantizan al menos que los trabajadores puedan proveerse de algunos bienes esenciales que garanticen su vida y su reproducción material. Estas compensaciones por lo general se pagan y no crean mayores desajustes económicos, afectando fundamentalmente a los desempleados.

Altos niveles de desempleo constriñe los salarios.

La situación en Venezuela, dista mucho de ambos criterios. La hiperinflación está pulverizando el valor del trabajo y las leyes laborales nunca alcanzan el incremento de los precios. Hoy día, un salario mínimo con el bono alimentario incluido, no alcanza ni siquiera para la alimentación del trabajador y su familia. El gobierno para compensar, incrementa el salario mínimo y el bono compensatorio con una frecuencia bimensual, pero los precios se incrementan diariamente. Al momento de ser decretado el aumento salarial, el trabajador es de hecho más pobre, puesto que al día siguiente los empresarios incorporan en sus costes de producción los incrementos salariales, mientras que el trabajador debe esperar la próxima quincena para cobrar un aumento ya devaluado.

A pesar de los incrementos nominales de salarios, este esta gráfica refleja la caída del salario real. Fuente: Giorgo Cunto, Prodavinci.

Mi consideración es que los empresarios deben desvincular los costos laborales del patrón del salario mínimo y establecerlo basado en alguna referencia de precio estable, por ejemplo, el precio del dólar y que este se encuentre concatenado en una canasta básica de bienes y servicios. De tal manera que el trabajo pague al menos los siguientes elementos: una dieta balanceada del trabajador y de sus familiares dependientes (calculado de acuerdo al promedio del grupo familiar en Venezuela), unos gastos mínimos que requiere la vida cotidiana como gastos del hogar, de higiene y limpieza, alguna provisión para los gastos de salud y vestido y, el precio del transporte.

Las proteínas son esenciales para la vida humana, y cada día se están consumiendo meno en la dieta de los trabajadores.

¿Que estos nuevos salarios afectarán el valor de los bienes y servicios? Seguramente. Pero esto no es lo que hacen, cuando calculan el precio de las materias primas importadas o las nacionales que tienen un alto componente importado. No están, ya de hecho, siendo afectados por los incrementos de precios provocados por la emisión irresponsable de dinero. Así por lo menos, mientras dure la crisis, podemos garantizar una fuerza laboral motivada y productiva o por lo menos viva.

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¿CONVIVENCIA CIUDADANA O SALVAVIDAS FINANCIERO?

Me comentaba el profesor Carlos Zambrano que lo que vivimos en Venezuela en estos días quiebra cualquier sistema ético. La razón es fácil deducirla, cualquier estudio de antropología humana sabe que, si bien el ser humano puede ser solidario en ocasiones, al final, siempre tenderá a pensar en su bienestar, o el de las personas cercanas antes que en el bienestar del extraño. Esta situación se incrementa en época de escasez o cuando las posibilidades de satisfacer sus necesidades elementales se vuelven más difíciles de lograr. La tendencia a romper las reglas de juego, en la búsqueda de lo que la gente supone la supervivencia, se puede reflejar en la ausencia de escrúpulos para conseguir un paquete de harina de maíz o un pape toilette a precios regulados, para lo cual no se tiene remilgo en sacar del medio a cualquier adulto mayor que se le atraviese en el camino. Esta conducta tiene una consecuencia lógica. Al romperse una norma, el otro también se siente con derecho a violarla, provocando que cada vez más, la gente haga lo que le viene en gana, porque cree que eso es parte de su libertad.

Una de las muestras de falta de ciudadanía es la desatención a las normas ciudadanas más sencillas.

La convivencia ciudadana supone, que, dentro de un espacio de libertad, la gente debe respetar el derecho de los demás y evitar conductas que ocasiones algún tipo de dañe a un tercero, incluyendo algunas incomodidades como pisar excrementos caninos, propiedad de un vecino que saco su mascota al parque.

En este contexto de anarquía, aparece, la Ley de Convivencia Ciudadana dictada por el Consejo Legislativo del Estado Carabobo, que entró en vigencia en fecha 28 de enero del 2018 y publicada en la Gaceta Oficial del Estado Carabobo Extraordinaria Número 6560. El fin como es común es en principio loable: “establecer las normas de comportamiento cívico, para ser cumplidas por los habitantes y transeúntes del Estado Carabobo, con el fin de fomentar el civismo, la seguridad, la protección vecinal y demás normas que hagan posible la convivencia ciudadana…” es decir, amiga o amigo, viva su vida, pero respete a los demás. Y si no lo hace, existe un gobierno, que va a castigarle para que aprenda.

Hasta aquí, estamos de acuerdo, la norma regula la disposición de desechos sólidos, la realización de necesidades de tipo fisiológicas en lugares públicos, lo referente al comercio sexual y prácticas de este tipo en espacios públicos, normas de tránsito y peatonales, deterioro de bienes públicos o privados, las invasiones a la propiedad privada, la ingesta de alcohol en sitios públicos, contaminación sónica, y el trato con las mascotas. El que quiera conocer los detalles puede leer la ley completa en el portal de Noticiero 52 https://noticiero52.com/texto-completo-la-ley-convivencia-ciudadana-del-estado-carabobo/. Y es de nuestro deseo que la sociedad carabobeña que, a partir del presente estatuto comience a actuar de manera civilizada.

También encontramos un elemento que favorece la implementación de la norma que estamos analizando, y es lo referente al incentivo otorgados a las personas encargadas de hacer cumplir, es decir los funcionarios policiales, quienes se verán beneficiados hasta con el 20% de las multas recaudadas. En una época donde no hay dinero “p´al fresco” porque no hay efectivo, es una manera legal de hacerse un dinerito extra, que con seguridad servirá más que los esmirriados salarios que paga la administración pública.

La Ley de Convivencia Ciudadana del Estado Carabobo prohibe la mendicidad y exhorta a los ciudadanos a pedir apoyo a los organismos públicos para que sean dirigidos a los Centros especializados.

Ahora bien ¿donde está lo malo?: No solo es el ciudadano quien debe acatar unas normas de convivencia ciudadana, que, en nuestro lenguaje coloquial, hemos llamado no hacer lo que le viene en gana. Pero es que tampoco el gobierno puede hacer lo que le viene en gana. En primer lugar, las entidades estatales tienen unas competencias claramente establecidas en el artículo 164 de la Constitución. Esta ley, abarca temas que son competencias nacionales como las reguladas por la Ley de Tránsito Terrestre, así como competencias claramente municipales, como lo referente a la recolección de desechos sólidos y lo referente a los espacios públicos municipales.

Las infracciones de tránsito es la punta del Iceberg de una sociedad que hace “lo que le viene en ganas”.

A pesar de la coletilla con que comienzan varios artículos: “Sin menoscabo de los casos…” habría entonces que determinar, si el infractor comete una falta sancionada por la Ley de Tránsito Terrestre o por una ordenanza municipal, ¿Cuál será la multa que corresponde, la que está amparada por la ley de Convivencia o la otra? ¿Y cuál será el monto a pagar?

No será que, en el fondo, lo que existe es una intención confiscatoria, que, dada la merma de los ingresos reales de la nación y por ende de los situados constitucionales, no será una manera de meterle la mano a los bolsillos de los ciudadanos para equilibrar los presupuestos estadales.

¿Convivencia ciudadana o auxilio financiero para un estado en Bancarrota?

Esperemos que esta ley cumpla los objetivos previstos, y que el gobierno no tenga que verse en la necesidad de imponer multas., ni de pelear con otros entes, por determinar a quién le corresponde el dinero. Que la gente aprenda a comportarse en público. Que no haga lo que le dé la gana, sino que respete las normas de convivencia y que políticamente enfile su accionar ciudadana para evitar que sea el gobierno, quien haga lo que le venga en gana, como ocurre desde el mes de enero de un no tan lejano 1999.

Publicado originalmente en Noticiero 52 https://noticiero52.com/analisis-del-politologo-yvan-serra-convivencia-ciudadana-salvavida-financiero/

Informe de la subcomisión TREN sobre el tema de la Participación en las Elecciones Regionales

Miembros de la subcomisión: Prof. Asdrúbal Romero M- Coordinador. Dr. Nelson Acosta. Dra Marlene Robles. Prof. Yván Serra. Dr. Rolando Smith

I-Introducción

El objetivo de la subcomisión es analizar el dilema planteado para las fuerzas democráticas sobre su participación en las elecciones regionales de gobernador. Dilema resultante  de la situación de entrampamiento  en la que han sido colocados los partidos políticos que las conforman, por la habilidosa estratagema del Régimen de ubicar el lapso de inscripción de candidaturas con una “sospechosa” proximidad en el tiempo, con relación a la elección de una ANC en la que ya era un hecho su no participación.

Dicha proximidad permitía presumir, con suficiente antelación, la existencia de un plan diseñado con el malicioso propósito de desincentivar la participación de las fuerzas opositoras en las elecciones mencionadas. Aunado a esto, la generalizada presunción sobre la comisión de un gigantesco fraude por el CNE en la elección de los constituyentistas, que se convertiría posteriormente en convicción al conocerse la escandalosa noticia suministrada por el Presidente de la empresa Smartmatic, ha contribuido a crear en la opinión pública una marcada tendencia de exigencia abstencionista hacia los partidos y un clima psicosocial emocional de virulenta sensibilidad sobre el tema.

Los miembros de esta subcomisión, conscientes de lo delicado del momento político habida cuenta de los mencionados antecedentes y su contexto, partimos en nuestro análisis del criterio de tratar de no dejarnos influenciar por posiciones prejuiciadas e intentar, al máximo de nuestras posibilidades, de escudriñar el problema en sus múltiples aristas desde una amplia diversidad de perspectivas. Ese había sido nuestro compromiso con el TREN.

Aunque también hicimos un análisis de costos y beneficios de las opciones en disputa: participar o no. Creemos haber emergido con una propuesta intermedia, resultante de privilegiar la visualización del problema como un juego de confrontación táctico estratégico de múltiples etapas.

II-Sobre la “Trampa”

Del Régimen se puede decir cualquier cosa y no se exagerará, cuando se trata de calificar sus incompetencias para la gestión pública. Pero, en cuanto a sus habilidades para el manejo estratégico de la confrontación política es otro cantar. Seguramente apoyados por una experimentada sala situacional, en su temeraria huida hacia adelante han logrado colocar a las fuerzas democráticas en una compleja situación dilemática mediante la oferta de un caramelito de cianuro –las elecciones regionales-. La bola está en el campo de quienes les adversamos. Veamos las opciones:

  1. No inscribimos candidatos porque se decide la no participación. Abandonamos prematuramente la ruta electoral. Muy bien gracias, dirá el Régimen, y hará las elecciones, las de Gobernadores, las de Alcalde y hasta las Presidenciales si la crisis nos deja llegar hasta allá. Sin nuestra participación, porque el Régimen se encargará de cuidar que las condiciones para la realización de procesos electorales no cambien. ¿Cuál es el camino que nos queda? ¡El insurreccional!
  2. Inscribimos candidatos porque se decide la participación. Tal como está el clima de alta tensión en la opinión pública, lloverán las críticas hacia el frente de oposición institucional. Críticas que, por supuesto, el Régimen tratará de reforzar con nuevas ejecutorias con la finalidad de alimentar una tendencia abstencionista. Pasamos a una nueva etapa del juego estratégico. El Régimen monitoreará, continuamente, sus posibilidades electorales. No obstante, lo previsible es que las elecciones no se realicen, porque sus propias cuentas andan muy mal. El Régimen dispone de muchos otros recursos, incluyendo el supra poder de la inconstitucional ANC, para no realizarlas si ello es lo que les conviene. Como subproducto habrá logrado crear un clima de desconfianza hacia las organizaciones que conforman el frente de oposición institucional.
  3. No hay decisión unitaria. Algunas organizaciones inscriben candidatos y otras no. El Régimen logra fracturar la unidad de las fuerzas democráticas. El desconcierto es mayor.

Quedan evidenciadas de este análisis de opciones y escenarios resultantes: las razones por las cuales el Régimen ya saborea anticipadamente los efectos de su caramelo de cianuro –basta con observar detenidamente a Jorge Rodríguez como saliva cuando dice: el ocho de agosto deben inscribir sus candidatos-. El Régimen ha pretendido colocarnos en un escenario perder- perder- perder. La “Trampa” está montada. ¡Lo inteligente es no caer en ella! Y para ello se dispone de otra opción. La cuál es natural y de sentido común si logramos internalizar la idea de que nos encontramos inmersos en una confrontación táctico-estratégica de múltiples jugadas o movidas. El Régimen movió su ficha. Ahora nos corresponde a nosotros.

III-Inscribir no implica necesariamente participar

Este es el lema que nos anima a proponer una opción intermedia. Inscribir candidatos anunciando, simultáneamente,  que ello no implica necesariamente la participación. Esta decisión nos permite superar el álgido escollo de tomar una decisión de naturaleza más trascendental –la participación- en un escenario constreñido por la premura y las tensiones, tanto a nivel de la opinión pública como al interior de la MUD por las diferentes visiones que se tiene sobre cómo abordar el desafío del Régimen. Con esta decisión se pasa a otra etapa donde el juego estratégico continúa. La discusión no se agota. Continúa. El contexto es muy cambiante. Al respecto, la subcomisión hace una serie de consideraciones:

  1. Lo ideal es que la propuesta sea acogida por la Mesa de la Unidad Democrática. Que sea un criterio unitario el de la inscripción de candidatos bajo un esquema de participación condicionada. Es importante la homogeneización del discurso de todos los candidatos de la Unidad al respecto. Mejor aún sería si la Mesa pudiera consensuar un breve manifiesto que cada candidato incorpore a su solicitud de inscripción ante el CNE.
  2. En dicho manifiesto se debe significar el carácter constitucional del acto político que se acomete, así como su inscripción dentro de la ruta constitucional, pacífica y democrática asumida por la Mesa de la Unidad Democrática.
  3. El juego táctico- estratégico continúa. La MUD debe iniciar una lucha a fin de garantizar condiciones de transparencia en la realización del acto electoral. A manera de ejemplo, aprovechando que el Régimen se llena la boca todos los días de su deseo por el diálogo y la paz; proponerle que haga un gesto que demuestre su sinceridad y admita la designación por la Asamblea Nacional de los miembros del CNE que corresponde bajo un mecanismo concertado entre las partes.
  4. Queda claro que la participación en definitiva dependerá de las ejecutorias del Régimen. Si se produjeran acciones en contra de la inmunidad de los diputados, aprisionamiento de dirigentes políticos, continuara la escalada represiva, etc. se gestarían condiciones en las que la participación política en un proceso electoral se verían seriamente comprometidas. Es importante señalar esto a los actores políticos que manifiestan sin más su opción por la participación. ¿Cómo quedarían los candidatos de sus organizaciones en un escenario en el que el Régimen continuara comportándose de manera abusiva?
  5. De la propuesta nuestra, que, por cierto, no es única -ya para el momento de la redacción de este informe se conocen de planteamientos similares, en lo medular, hecho por diversos actores en las redes sociales-, se generan varias modalidades para su ejecución. Mayormente están relacionadas con la interrogantes de cuáles candidatos se inscriben. Considerando que las condiciones de clima interno pudieran no ser las más apropiadas para afrontar una discusión de tal naturaleza en este momento, lo más sencillo es que se autorice la inscripción de los precandidatos. La MUD debería ser muy cuidadosa en su monitoreo del contexto político, a los efectos de derivar conclusiones sobre cuál podría ser el mecanismo más apropiado de selección de los candidatos definitivos en caso de consolidarse la posibilidad de participación. En realidad, casi todo queda por discutir. De admitirse la propuesta que presentamos, apenas se habrá superado un escollo.
  6. Consideramos pertinente señalar que el reentrar en una ruta electoral regional crearía las condiciones para regionalizar el conflicto nacional; retomar una agenda social vinculada a las necesidades de la gente y conectar a las organizaciones de la MUD con los sectores sociales que no vienen participando en la actual coyuntura nacional, esencialmente los sectores D y E, hoy secuestrados por las políticas asistencialistas del Régimen.

Finalmente, aspiramos haber cumplido con el cometido que nos fuera asignado por la plenaria del Tren, en su reunión del primero de agosto, en el limitado lapso de tiempo que disponíamos considerando la urgencia del tema. Solicitamos generosidad en el tratamiento de este informe, unidos en el deseo de que el TREN, como grupo de reflexión y referencia, pueda validar una propuesta orientadora hacia el país demócrata  en tan delicado momento político que vive la nación.

Semana de la Narrativa

El martes 29 de noviembre comienza la semana de la narrativa de la Universidad de Carabobo. Dentro de su programación esta previsto que lea alguno de mis relatos el día martes 29 a las 10:00 a.m. en la Biblioteca Romulo Aranguibel del Departamento de Salud Mental de la Facultad de Ciencias de la Salud. Les dejo la programación y espero que nos acompañen.

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La dimensión política del Decreto de Emergencia Económica.

 

Con el periodista Luis Guillermo Carvajal en el programa “A Primera Voz” pudimos comentar sobre la dimensión política del Decreto de Emergencia Económica dictado por el gobierno de Nicolás Maduro y actualmente en la Asamblea Nacional para su consideración. Nos acompaño el dirigente político Julio Coco. Espero que la escuchen y la comenten.

¿Y ahora qué, Venezuela?

Esta fue la nota de prensa publicada por la periodista Pilar Marrero @PilarMarrero en el Diario La Opinión, en la que expresé algunas opiniones luego del triunfo de la Mud en las pasadas elecciones legislativas. 

Lo que sigue a las elecciones del domingo en Venezuela es un camino complicado en el que oposición y chavismo deberán medir cuidadosamente sus acciones y buscar algún tipo de consenso que les permita colaborar en algunas áreas importantes para sacar al país de la profunda crisis económica y social en la que se encuentra, dijeron hoy politólogos en Venezuela y los Estados Unidos.

No obstante, la oposición tendrá más margen del que se había pensado el domingo por la noche. Información recibida por La Opinion de fuentes cercanas al CNE venezolano indican que la coalición de partidos opositores Mesa de la Unidad Democrática (MUD) alcanzará los 112 escaños frente a 51 para el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV).

Con esto, la MUD tendrá dos tercios de la Asamblea Nacional, una llamada “super mayoría” que les permitirá derogar leyes existentes, proponer reformas constitucionales, nombrar poderes públicos y tener control del presupuesto del país.

Entre las primeras prioridades de la oposición estará, según han indicado, una Ley de Amnistía que de libertad a docenas de presos, incluyendo al líder de oposición Leopoldo López. 

El primer boletín de resultados dado el domingo por la noche, dio a la oposición un total de 99 escaños frente a 46 del PSUV (Partido Socialista Unido de Venezuela) pero quedaban 22 escaños por definir, lo que ocurrió el lunes. 

Según el politólogo y profesor de la Universidad de Carabobo Yván Serra Díaz, la oposición se enfrenta a las expectativas del pueblo que ahora espera solución a los problemas de la casi hiperinflación, la escasez de productos y la inseguridad del país. Resolver esos asuntos sin algún tipo de acuerdo con el gobierno será más difícil de lo que parece.

“El ejecutivo sigue estando en manos de Maduro y si algo no pasa, como un referendo revocatorio, debería estarlo hasta 2019”, dijo Serra. “La oposición podría, por ejemplo, derogar la ley de precio justo que regula los precios. Si derogaran esa ley, el presidente no la puede aplicar. Pero si lo hacen los precios de los productos van a subir por un tiempo. Lo mismo si liberan el dólar. La cuestión es si la oposición quiere pagar el precio político que eso implica. Tú estás enfermo y te quieres curar, pero el tratamiento puede ser desagradable”.

Sacar al país de la crisis requeriría que hubiera un consenso entre gobierno y asamblea y que ambos estén dispuestos a compartir el costo político de las reformas, agregó Serra. “Esto requiere que personas que han aprendido a odiarse, tengan ahora que entenderse”.

El triunfo de la oposición se logró, explicó el experto, por el aumento del voto castigo de las clases populares y las zonas rurales, antes parciales hacia el chavismo, hacia el gobierno de Nicolás Maduro.  “Fue un voto castigo abrumador, el pueblo está molesto, desencantado con el gobierno”.

Para Jennifer McCoy, directora del Instituto de Estudios Globales de Georgia State University, la oposición debe usar su super mayoría con cuidado.

“El peligro acá es que la oposición decida tratar de cambiar las cosas muy rápido. Eso podría causar una reacción defensiva del chavismo para proteger sus intereses, creando más conflicto y retrasando la necesidad de resolver los problemas más serios del país, el económico y el de la seguridad, por medio del diálogo y la negociación”, dijo McCoy, quien es experta en Venezuela.

Si ambos lados se dedican a mostrar su fuerza, podrían posponerse las decisiones que hacen falta para resolver la crisis, agregó.

“Es muy probable que la oposición empiece un movimiento hacia un referendo revocatorio, que si pasa en 2016 podría generar elecciones. Y si pasa después, podría terminar poniendo a cargo al actual vicepresidente por el resto del período de Maduro”, dijo Mc Coy, “La pregunta es, ¿el enfoque estará en quitar a Maduro o en colaborar para las reformas necesarias? Está claro, sin embargo, que la Revolución Bolivariana es vulnerable y que el venezolano ha expresado su frustración con ese proceso”.

Vea la nota en su fuente original: http://www.laopinion.com/2015/12/07/y-ahora-que-venezuela/