Informe de la subcomisión TREN sobre el tema de la Participación en las Elecciones Regionales

Miembros de la subcomisión: Prof. Asdrúbal Romero M- Coordinador. Dr. Nelson Acosta. Dra Marlene Robles. Prof. Yván Serra. Dr. Rolando Smith

I-Introducción

El objetivo de la subcomisión es analizar el dilema planteado para las fuerzas democráticas sobre su participación en las elecciones regionales de gobernador. Dilema resultante  de la situación de entrampamiento  en la que han sido colocados los partidos políticos que las conforman, por la habilidosa estratagema del Régimen de ubicar el lapso de inscripción de candidaturas con una “sospechosa” proximidad en el tiempo, con relación a la elección de una ANC en la que ya era un hecho su no participación.

Dicha proximidad permitía presumir, con suficiente antelación, la existencia de un plan diseñado con el malicioso propósito de desincentivar la participación de las fuerzas opositoras en las elecciones mencionadas. Aunado a esto, la generalizada presunción sobre la comisión de un gigantesco fraude por el CNE en la elección de los constituyentistas, que se convertiría posteriormente en convicción al conocerse la escandalosa noticia suministrada por el Presidente de la empresa Smartmatic, ha contribuido a crear en la opinión pública una marcada tendencia de exigencia abstencionista hacia los partidos y un clima psicosocial emocional de virulenta sensibilidad sobre el tema.

Los miembros de esta subcomisión, conscientes de lo delicado del momento político habida cuenta de los mencionados antecedentes y su contexto, partimos en nuestro análisis del criterio de tratar de no dejarnos influenciar por posiciones prejuiciadas e intentar, al máximo de nuestras posibilidades, de escudriñar el problema en sus múltiples aristas desde una amplia diversidad de perspectivas. Ese había sido nuestro compromiso con el TREN.

Aunque también hicimos un análisis de costos y beneficios de las opciones en disputa: participar o no. Creemos haber emergido con una propuesta intermedia, resultante de privilegiar la visualización del problema como un juego de confrontación táctico estratégico de múltiples etapas.

II-Sobre la “Trampa”

Del Régimen se puede decir cualquier cosa y no se exagerará, cuando se trata de calificar sus incompetencias para la gestión pública. Pero, en cuanto a sus habilidades para el manejo estratégico de la confrontación política es otro cantar. Seguramente apoyados por una experimentada sala situacional, en su temeraria huida hacia adelante han logrado colocar a las fuerzas democráticas en una compleja situación dilemática mediante la oferta de un caramelito de cianuro –las elecciones regionales-. La bola está en el campo de quienes les adversamos. Veamos las opciones:

  1. No inscribimos candidatos porque se decide la no participación. Abandonamos prematuramente la ruta electoral. Muy bien gracias, dirá el Régimen, y hará las elecciones, las de Gobernadores, las de Alcalde y hasta las Presidenciales si la crisis nos deja llegar hasta allá. Sin nuestra participación, porque el Régimen se encargará de cuidar que las condiciones para la realización de procesos electorales no cambien. ¿Cuál es el camino que nos queda? ¡El insurreccional!
  2. Inscribimos candidatos porque se decide la participación. Tal como está el clima de alta tensión en la opinión pública, lloverán las críticas hacia el frente de oposición institucional. Críticas que, por supuesto, el Régimen tratará de reforzar con nuevas ejecutorias con la finalidad de alimentar una tendencia abstencionista. Pasamos a una nueva etapa del juego estratégico. El Régimen monitoreará, continuamente, sus posibilidades electorales. No obstante, lo previsible es que las elecciones no se realicen, porque sus propias cuentas andan muy mal. El Régimen dispone de muchos otros recursos, incluyendo el supra poder de la inconstitucional ANC, para no realizarlas si ello es lo que les conviene. Como subproducto habrá logrado crear un clima de desconfianza hacia las organizaciones que conforman el frente de oposición institucional.
  3. No hay decisión unitaria. Algunas organizaciones inscriben candidatos y otras no. El Régimen logra fracturar la unidad de las fuerzas democráticas. El desconcierto es mayor.

Quedan evidenciadas de este análisis de opciones y escenarios resultantes: las razones por las cuales el Régimen ya saborea anticipadamente los efectos de su caramelo de cianuro –basta con observar detenidamente a Jorge Rodríguez como saliva cuando dice: el ocho de agosto deben inscribir sus candidatos-. El Régimen ha pretendido colocarnos en un escenario perder- perder- perder. La “Trampa” está montada. ¡Lo inteligente es no caer en ella! Y para ello se dispone de otra opción. La cuál es natural y de sentido común si logramos internalizar la idea de que nos encontramos inmersos en una confrontación táctico-estratégica de múltiples jugadas o movidas. El Régimen movió su ficha. Ahora nos corresponde a nosotros.

III-Inscribir no implica necesariamente participar

Este es el lema que nos anima a proponer una opción intermedia. Inscribir candidatos anunciando, simultáneamente,  que ello no implica necesariamente la participación. Esta decisión nos permite superar el álgido escollo de tomar una decisión de naturaleza más trascendental –la participación- en un escenario constreñido por la premura y las tensiones, tanto a nivel de la opinión pública como al interior de la MUD por las diferentes visiones que se tiene sobre cómo abordar el desafío del Régimen. Con esta decisión se pasa a otra etapa donde el juego estratégico continúa. La discusión no se agota. Continúa. El contexto es muy cambiante. Al respecto, la subcomisión hace una serie de consideraciones:

  1. Lo ideal es que la propuesta sea acogida por la Mesa de la Unidad Democrática. Que sea un criterio unitario el de la inscripción de candidatos bajo un esquema de participación condicionada. Es importante la homogeneización del discurso de todos los candidatos de la Unidad al respecto. Mejor aún sería si la Mesa pudiera consensuar un breve manifiesto que cada candidato incorpore a su solicitud de inscripción ante el CNE.
  2. En dicho manifiesto se debe significar el carácter constitucional del acto político que se acomete, así como su inscripción dentro de la ruta constitucional, pacífica y democrática asumida por la Mesa de la Unidad Democrática.
  3. El juego táctico- estratégico continúa. La MUD debe iniciar una lucha a fin de garantizar condiciones de transparencia en la realización del acto electoral. A manera de ejemplo, aprovechando que el Régimen se llena la boca todos los días de su deseo por el diálogo y la paz; proponerle que haga un gesto que demuestre su sinceridad y admita la designación por la Asamblea Nacional de los miembros del CNE que corresponde bajo un mecanismo concertado entre las partes.
  4. Queda claro que la participación en definitiva dependerá de las ejecutorias del Régimen. Si se produjeran acciones en contra de la inmunidad de los diputados, aprisionamiento de dirigentes políticos, continuara la escalada represiva, etc. se gestarían condiciones en las que la participación política en un proceso electoral se verían seriamente comprometidas. Es importante señalar esto a los actores políticos que manifiestan sin más su opción por la participación. ¿Cómo quedarían los candidatos de sus organizaciones en un escenario en el que el Régimen continuara comportándose de manera abusiva?
  5. De la propuesta nuestra, que, por cierto, no es única -ya para el momento de la redacción de este informe se conocen de planteamientos similares, en lo medular, hecho por diversos actores en las redes sociales-, se generan varias modalidades para su ejecución. Mayormente están relacionadas con la interrogantes de cuáles candidatos se inscriben. Considerando que las condiciones de clima interno pudieran no ser las más apropiadas para afrontar una discusión de tal naturaleza en este momento, lo más sencillo es que se autorice la inscripción de los precandidatos. La MUD debería ser muy cuidadosa en su monitoreo del contexto político, a los efectos de derivar conclusiones sobre cuál podría ser el mecanismo más apropiado de selección de los candidatos definitivos en caso de consolidarse la posibilidad de participación. En realidad, casi todo queda por discutir. De admitirse la propuesta que presentamos, apenas se habrá superado un escollo.
  6. Consideramos pertinente señalar que el reentrar en una ruta electoral regional crearía las condiciones para regionalizar el conflicto nacional; retomar una agenda social vinculada a las necesidades de la gente y conectar a las organizaciones de la MUD con los sectores sociales que no vienen participando en la actual coyuntura nacional, esencialmente los sectores D y E, hoy secuestrados por las políticas asistencialistas del Régimen.

Finalmente, aspiramos haber cumplido con el cometido que nos fuera asignado por la plenaria del Tren, en su reunión del primero de agosto, en el limitado lapso de tiempo que disponíamos considerando la urgencia del tema. Solicitamos generosidad en el tratamiento de este informe, unidos en el deseo de que el TREN, como grupo de reflexión y referencia, pueda validar una propuesta orientadora hacia el país demócrata  en tan delicado momento político que vive la nación.

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La libertad como amenaza de la libertad

Hablar de ciudadanía implica necesariamente hablar de política. Para los griegos la palabra polis (πόλις)  da origen al término política, mientras que el vocablo civitas era utilizado por  los romanos para identificar pertenencia de los habitantes de Roma a la ciudad. Del primero se desprende la palabra política cuya connotación implica relaciones de poder para alcanzar metas sociales o colectivas, mientras que tras el concepto de ciudadanía se entienden las normas de convivencia de los seres humanos ante la necesidad de vivir juntos en un espacio geográfico.

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EL Paternón, símbolo de Atenas, la cuna de la democracia.

Aristóteles define al ser humano como Zoom Politikon (ζῷον πoλίτικoν) o animal político queriendo significar con ello que solo eran humanos quienes se involucraban en los asuntos de la polis o la ciudad. A diferencia de los idiotas (ἰδιώτης) que en el significado que le dieron los griegos al término refería a aquel solo se ocupaba de sus asuntos particulares.

Con las tesis contractualistas de Hobbes y Locke, queda claro la idea, que la convivencia requiere normas y jefatura. Es decir, el hombre es libre pero su supervivencia y felicidad implica abandonar parte de esta libertad para garantizar la convivencia. El asunto es, cuanta libertar delegar y quien es el encargado de limitar las libertades en aras de la colectividad.

John Locke: Padre del pensamiento liberal

John Locke: Padre del pensamiento liberal

Isaias Berlin propone dos enfoques para el concepto de libertad. La libertad negativa, entendida como la ausencia de prohibiciones y  la libertad positiva como la capacidad de los hombres y las condiciones sociales para que la gente pueda realizar sus deseos. Para que una persona sea verdaderamente libre debe poseer ambas libertades. No se puede ser libre si alguien prohíbe realizar los deseos, pero tampoco se es realmente libre si no está en capacidad de realizarlos.

Isaiah Berlin: Su planteamiento de las dos libertades es fundamental para la filosofía política.

Isaiah Berlin: Su planteamiento de las dos libertades es fundamental para la filosofía política.

En el siguiente cuadro mostramos como diferentes combinaciones de libertad negativa y positiva están vinculadas a diferentes regímenes políticos o a propuestas teóricas.

Libertad Positiva

Ausencia

Presencia

Libertad Negativa

Ausencia

Feudalismo

Autocracias desarrollistas o populistas

Facismo, Comunismo, Socialismo Siglo XXI

¨Presencia

Liberalismo Siglo XVIII y XIX

Autoritarismo liberal

Democracias liberales representativas del siglo XX.

Cuadro Nro 1. Fuente: Elaboración propia

Para los antiguos, la noción de ciudadanía implicaba que el bienestar público privaba sobre el bienestar privado. Para el liberal decimonónico lo fundamental era su bienestar particular. Rousseau considera que esto es una aberración,  y por tanto, las decisiones asamblearias deben estar condicionadas a que la gente se despoje de sus intereses particulares. Weber y Schumpeter lo consideraron un imposible. Ellos parten del axioma que el ser humano es un ser racional egoísta y por tanto imposible que se desvinculen de sus intereses a la hora de pensar en el bienestar colectivo, para ellos esto no es un juicio de valor, sino una realidad de la que no se puede escapar la sociedad.  Los países desarrollados crecieron permitiendo que la gente progresara, pero teniendo claro, que estos se desarrollaban en un marco de obligaciones con los connacionales.

Joseph Schumpeter: Al referirse a la democracia llamó al pan "pan" y al vino "vino".

Joseph Schumpeter: Al referirse a la democracia llamó al pan “pan” y al vino “vino”.

La democracia liberal permite que los ciudadanos participen con su voto para la elección de sus gobernantes y que pueda salir de ellos, si estos no cumplen con la sociedad. En América Latina, la crisis económica y social y el flagelo de la pobreza, afecto la institución de la democracia representativa. Nuevos liderazgos, postulando la bandera de la democracia participativa, escondían sus proyectos autoritarios.

La preeminencia del pensamiento Rousseniano a pesar de sus buenas intenciones tiene efectos fulminantes a la idea de libertad. “El hombre solo es libre cuando se somete a las leyes que el mismo se propuso”. Pero cualquier gendarme puede opinar que una votación desfavorable está mediatizada por los intereses particulares de los votantes y que son “él y sus partidarios” los que saben lo que les conviene a los demás. Por contradictorio que parezca Hiltler y  Stalin, se dieron la mano con Rousseau. Por lo tanto el principio máximo de la libertad positiva en ausencia de libertad negativa se puede resumir en la frase del Contrato Social: “hay que obligar a los hombres a ser libres”.

Jean Jacques Rousseau; De su pensamiento algunos  justifican la tiranía.

Jean Jacques Rousseau; De su pensamiento algunos justifican la tiranía.

En Venezuela la idea de la participación política está vinculada al pensamiento de Rousseau. Marx concibió a la democracia de acuerdo a los cánones del pensador ginebrino. La democracia asamblearia en pequeñas comunidades, y vocerías para la toma de decisiones en mayores ámbitos geográficos. Al final la gente solo decide sobre la reparación de su calle y sobre la administración de la casa de la cultura, pero no decide sobre los lineamientos nacionales de la política económica, sanitaria, educativa o en materia de seguridad y defensa. Mientras se avanza en la conformación de consejos comunales, pero estos solos son aprobados si son utilizados para la construcción del socialismo. Alguien que no es la propia gente, sabe lo que me conviene más que la propia gente.

ven-comunas

Si el proyecto del poder comunal se consolida, la participación de los ciudadanos estará limitada al proceso de toma de decisiones en su entorno local, y delegará en voceros hasta de tercer grado, fácilmente controlados por el poder político las grandes decisiones nacionales.  A final de cuentas una “democracia participativa” manejada al antojo de los gobernantes.