DE LAS FORTALEZAS Y LAS DEBILIDADES DE LOS PRECANDIDATOS PARA LAS PRIMARIAS

Análisis Foda

Recomiendan los  consultores de gestión empresarial que antes de emprender una estrategia se deben analizar las fortalezas y debilidades que se poseen y visualizar las oportunidades y amenazas del entorno. Creo no decir nada nuevo. Incluso cualquier persona poco conocedora de estos menesteres ya podrá imaginar que a partir de estos conceptos se puede generar una matriz 2X2 con estrategias para cada cuadrante,  aprovechar fortalezas y oportunidades de manera simultáneas, utilizar las  fortalezas para contrarrestar amenazas,  tomar las oportunidades para fortalecer la organización, o que hacer en caso que las amenazas ataquen las zonas débiles.

Por supuesto, una de las primeras tareas que deben realizar los equipos de campaña, aunque sea trillado y básico es realizar este análisis que por su acrónimo se conoce como matriz Foda (el nombre suele variar dependiendo del orden utilizado por los autores) para delinear estrategias posibles. Siempre es valioso, aunque no hay que limitarse solo a ellas. El análisis se puede realizar a partir de talleres de trabajo, con apoyo de expertos que pueden ser internos o externos, puede participar el equipo de campaña o consultar solo la opinión de especialistas de confianza. El hecho que se haga no garantiza el éxito, pero si incrementa la probabilidad de victoria en una contienda competitiva.

Prometí en mi último artículo del año anterior realizar un análisis de las fortalezas y debilidades de los candidatos que participan en las primarias propuestas por la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) que integra la plataforma unitaria que con mayor probabilidad de éxito enfrenta la opción reeleccionista del Presidente Chávez. Así que sin ánimo de proponer estrategias, sino simplemente de realizar un diagnóstico que permita ubicar a los electores analizaré de manera muy sucinta, las debilidades y fortalezas de los precandidatos presidenciales, que al igual que en el análisis anterior se realizará en estricto orden alfabético:

Diego Arria: La fortaleza se encuentra en poseer una imagen de gestión exitosa y reconocimiento internacional. Su pasantía en la gobernación de Caracas, se recuerda positivamente y ninguno de los precandidatos tiene su prestigio como diplomático. Su mensaje directo y confrontacional encuentra eco en los llamados opositores duros, pero tiene un alto rechazo en electores partidistas, o más pragmáticos. El problema es que esta gestión en la capital, se realizó hace más de 30 años. Sin ningún apoyo partidista no tiene ninguna posibilidad de éxito con miras a febrero del 2012. Su permanencia en el escenario electoral opositor parece responder a un posicionamiento de su imagen que le permita obtener puestos de influencia en un eventual gobierno opositor o simplemente un costoso capricho.

Henrique Capriles Radosnky: Un dicho muy popular reza que el que pega primero pega dos veces. El contar con unos números positivos a partir de su elección como gobernador de Miranda, permitió que Julio Borges de Primero Justicia, lo postulara públicamente como candidato a la Presidencia de la República en un programa televisivo cuando todavía  se estaban contando los votos de las elecciones parlamentarias del 26 de septiembre del 2010, colocándolo desde ese entonces en primer lugar de las encuestas entre los candidatos opositores. Su fortaleza se encuentra en la imagen favorable como gerente público exitoso al frente de la Alcaldía de Baruta y la gobernación de Miranda. Su imagen de político joven pero experimentado, se asemeja al perfil aspiracional de la población, medidos en focus group realizado por Metropinión. Su otra fortaleza se encuentra en el apoyo de Primero Justicia, partido que cuenta con cuadros en la mayor parte de las ciudades importantes del país y con importantes apoyos regionales o locales. El apoyo de partidos de izquierda (Podemos, Causa R y Ppt) lo acerca al votante mediano. Las debilidades se encuentran en una oratoria que no destaca (calladito se ve más bonito), un programa de gobierno poco definido (pero necesario para evitar rechazos), una resistencia importante de las fuerzas políticas más importantes de la oposición con la excepción de su partido. El primer lugar en las encuestas, lo fortalece por quienes les gusta votar por ganador, pero a su vez lo convierten en el blanco de los ataques de todos los que aspiran a ocupar su puesto.

Leopoldo López: Cuando era alcalde de Chacao era el político que mejor se perfilaba en la población opositora, el potencial permanece. Ha batallado con importantes obstáculos de los cuales se puede decir que ha salido victorioso, pero con importantes heridas. La inhabilitación política a la que fue sometido en el año 2008 le impidió ser Alcalde Mayor de Caracas y por tanto le quitó visibilidad a su imagen, que luego se vio enredada en la lucha burocrática por recuperar la habilitación política. Su carácter indomable, causó problemas en los partidos en los cuales militó (PJ y UNT) quienes de manera soterrada le quitaron apoyo a su figura. La interpretación que dio el TSJ sobre el dictamen de la Corte Interamericana de Derechos Humanos que le restituye sus derechos políticos, causa temores en algunos electores que sienten que aún ganando se interponga una sentencia que le impida asumir el mando. Su partido Voluntad Popular, todavía no cuenta son la suficiente fortaleza como para enfrentar a los partidos tradicionales (AD y COPEI) y los partidos emergentes (PJ y UNT). El apoyo de Proyecto Venezuela, le ofrece una plaza importante como lo es el Estado Carabobo y la sapiencia política de su fundador Henrique Salas Römer. Sin embargo para sus aspiraciones, el tiempo en contra tiene.

María Corrina Machado: La constancia y entrega a la causa son su principal credencial. Ser la imagen de la Ong Sumate y el importante apoyo que esta organización brindó a los eventos electorales de la oposición a Chávez en el período 2001 – 2006 le granjearon una importante simpatía en el sector opositor, que le valieron ser la diputada más votada en las elecciones parlamentarias del 2010. Sin embargo, esta población no la apoya por la “creencia” que no tiene entrada en las zonas populares, la cual no ha sido desmentida pos los estudios de opinión pública que se conocen.  Trata de sacar partido en lo que se diferencia de los otros candidatos, es la única mujer y de su independencia. Sin apoyo partidista le ha sido cuesta arriba mantener números en las encuestas que se manejan. A su vez, su mensaje y el sentido estratégico cambia a medida que no se logran los objetivos, con lo cual ninguno de sus mensajes logra establecerse.

Pablo Medina: Sin apoyos partidistas, sin recursos, sin un mensaje atractivo, ciertamente es de los candidatos que sobran en la contienda. No logra conectar ni siquiera con el sector salido del chavismo de donde proviene, tampoco cuenta consigo con el sector laboral, que sigue fiel a los partidos tradicionales o a Unt.. Solo se le aplaude su valentía, pero hace falta mucho más que eso para aspirar ganar las primarias, y por supuesto la elección presidencial.

Pablo Pérez: Posee el apoyo de tres de los cinco principales partidos opositores y es el gobernador del Estado que más votos aporta a la oposición. Esto le da una ventaja importante, que no necesariamente se reflejan en las encuestas, pero que puede salir en el momento importante. En unas elecciones primarias, donde el voto espontáneo pudiera fallar, las maquinarias serían el factor decisivo.  Las debilidades es que precisamente es el candidato de Ad y Copei, para muchos la principal causa que Chávez haya llegado al poder. Aunque el no lo represente, estos partidos siguen reflejando la manera vieja de hacer política, que es rechazada por la porción independiente de la oposición. En los debates no lució y así lo dejaron ver todas las encuestas posteriores.

Escenarios:

Elemento a considerar:

Es una elección primaria abierta, es decir que pueden participar todos aquellos que están inscritos en el registro electoral permanente. Esto da pie a analizar los posibles votantes de esta contienda y en ella se pueden distinguir dos sectores o perfiles opositores que destacan entre las múltiples variantes. Nos referimos al elector independiente y el elector partidista.

El elector independiente opositor no se siente a gusto con las maquinarias políticas, suele ser de clase media y orgulloso de su posición social, que siente que ha ganado por merito propio. Es antichavista convencido, al cual rechaza por su mensaje comunista procubano y antidemocrático. Se puede sentir atraído por el mensaje confrontacional, pero lee encuestas y se interesa por las cuestiones políticas, usa la información para su particular toma de decisiones, lo cual lo lleva a conciliar con posiciones más centristas, aunque no sean de su agrado. Se inclina por candidaturas alejadas a las decisiones cupulares, por lo que se siente cómodo con Henrique Capriles, Maria Corina  o Leopoldo López.  Vale decir que es el votante mayoritario opositor, pero no hay nada que garantice que salga a votar en febrero. Pueden contar con total seguridad que estará con el candidato del 13 de febrero con miras al día de la elección presidencial, pero no tiene nada claro sobre el candidato del 12 feb.

El otro perfil  es el votante partidista. No es independiente en sus opiniones, sino que respeta las decisiones tomadas por las autoridades partidistas. Dependiendo de la capacidad de la maquinaria puede tomar un papel muy activo en la promoción de los candidatos de su partido.

En este entorno existiría un candidato del elector independiente, que por los momentos lo representa Henrique Capriles por su posición en las encuestas, pero que bien lo pudieran ser  Leopoldo López y un candidato partidista, representado por Pablo Pérez.

En este contexto, se visualiza dos escenarios principales:

  1. Alta votación y alta polarización: Ante la convicción de que existen solo dos candidaturas con chanche (Pablo Pérez y Henrique Capriles Radonsky) se desinflan las otras candidaturas. En este escenario se favorece quien está mejor en las encuestas y muestra mayor independencia con relación al candidato de los partidos tradicionales,  por lo que la opción de Capriles Radonsky, luciría ganadora.
  2. Baja votación y fragmentación del voto: La votación queda en manos de las maquinarias partidistas, lo que favorece a los partidos tradicionales, entiéndase AD y Copei. El voto del estado Zulia adquiere una importancia enorme y el voto de los poblados más rurales tiende a tener un peso determinante, cuya maquinaria es dominada por el partió Acción Democrática. En este escenario habría una victoria amplia de Pablo Pérez.