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EL VOTO: HERRAMIENTA AL SERVICIO DE LA RESTITUCIÓN DEMOCRÁTICA


Comunicado de: Politólogos Carabobeños por la Democracia

Sin duda, la Venezuela de hoy es un complejo escenario donde las pasiones, odios y aprehensiones le han escamoteado el protagonismo a las leyes, la civilidad y la razón como herramientas para dirimir los conflictos. Sin embargo, el diagnóstico es inequívoco cuando se describe la naturaleza del régimen político que hoy posee el país: Un gobierno de facto (sin sustento jurídico), sin legitimidad democrática, con un exclusivo respaldo militar y, en tanto ello persista, despreciado internacionalmente. Los medios de comunicación se encuentran, en buena medida, controlados por el Estado, sometidos a censura o, atemorizados, practicando la autocensura; la protesta ciudadana, por su parte, es criminalizada. Básicamente, Venezuela se ha reducido a un Estado Policial.

Dicho esto, el debate político actual en Venezuela ya no trata sobre la dicotomía cambio o continuidad, ahora, los venezolanos y la comunidad internacional discuten, principalmente, sobre los medios para cambiar una crítica situación política, económica, humanitaria y migratoria de consecuencias globales. Nuestro gremio eleva su voz en esta oportunidad para colaborar y orientar a la opinión pública en esta desafiante encrucijada. En principio, es necesario enumerar las opciones que muchos dirigentes políticos, dentro y fuera de Venezuela, han mencionado están “sobre la mesa”: 1. invasión militar (con su respectivo eufemismo: “Intervención militar humanitaria”), 2. Golpe de Estado, 3. Rebelión civil (Guerra Civil considerando el altísimo poder de fuego del régimen) y 4. Elecciones (con escasas o ínfimas condiciones de pulcritud electoral).

Mientras se espera la invasión que nos va a rescatar del régimen de Maduro

Los regímenes autoritarios no son una novedad en el mundo, los han padecido todas las sociedades, en todo tiempo y lugar, sin embargo, desde el fin de la segunda guerra mundial, la mayoría de estos oprobiosos regímenes han visto su final producto de procesos electorales que sirvieron de catalizador para procesos de transición política desde las dictaduras a las democracias. Dictaduras de izquierda, de derecha, de militares, de fanáticos religiosos, de bandas criminales o genocidas, los dictadores en la gran mayoría de los casos han sido destituidos por el concurso de las masas en procesos electorales usados por la oposición como herramienta de cambio. Las demás opciones han demostrado, contrariamente a lo perseguido, el atornillamiento de tales regímenes amparados en el expediente de la unidad frente a sus tres usuales enemigos propagandísticos: el enemigo anterior, el enemigo interior y el enemigo exterior. Casos paradigmáticos de estos atornillamientos: Cuba y Corea del Norte. 

Luego que se enarbolara la bandera de la abstención la población opositora salió a votar en contra de la propuesta constitucional en el año 2007.

Los votos contra las dictaduras han sido más efectivos desde el punto de vista de la experiencia histórica, casos paradigmáticos son: la transición española, las transiciones políticas de Europa del Este, Sudáfrica, Brasil y los países del Cono Sur. En tal sentido, una estrategia para el cambio político en Venezuela no puede prescindir de la vía electoral si desea ser exitosa. Debe decirse que la sola decisión de acudir a las urnas electorales no es suficiente, también debe hacerse en el marco de una plataforma unitaria abarcante, incluyente, movilizada y con una agenda fundada en el consenso. Un contexto en el cual la oposición se encuentre dividida, entre abstencionistas y electoralistas, solo permitiría la reedición de los acontecimientos pasados como las elecciones de gobernaciones, alcaldías y presidenciales. Una estrategia electoralista exitosa pasa por convertirla en una causa común tanto para todos los partidos políticos como para los movimientos, los gremios, los sindicatos y los estudiantes, todos al unísono llamando a participar. 

El régimen ha planteado la celebración de elecciones municipales (con la irregularidad de elegir solo concejales) y un (no anunciado aún) referéndum constitucional.  Muchos partidos políticos han sido ilegalizados y, por tanto, no pueden siquiera presentar candidatos, otros partidos han sido registrados pero además de minoritarios, son renuentes a incluirse en un esfuerzo estratégico colectivo, hacemos votos por que tal estado de cosas sea reconfigurado por el liderazgo opositor, desde los partidos mayoritarios, para reconstruir una plataforma unitaria que asuma el desafío electoral y postelectoral que de inicio a un proceso de transición política. Lo contrario a ello, es navegar entre la inacción y la fantasía. Debe asumirse, ahora con sentido de urgencia, que la lucha por mejorar las condiciones electorales son más factibles con la ciudadanía movilizada en torno a un evento electoral que aspirando a una implosión política a través de la actitud pasiva de la abstención electoral.

Con ciudadanos movilizados en torno al voto, es más fácil promover el cambio que esperando soluciones exógenas, incluso mejorar las condiciones. 


Todos los ciudadanos venezolanos lamentan las dificultades que ha encontrado el liderazgo opositor para evitar errores tácticos que comprometen la coherencia del discurso, sin embargo, sufrir por los errores cometidos en el pasado reciente es infructuoso cuando el dramatismo de los acontecimientos dispara las alarmas de un país cada vez más inviable. La aspiración del régimen a la eternidad es innegable y quizá nos encontramos en el momento decisivo entre el autoritarismo militar y el totalitarismo. El llamado es evitar averiguarlo, es imprescindible un resurgimiento del fervor democrático nacional y restituir el valor del voto universal, secreto y directo cuyo establecimiento requirió duros sacrificios a la nación.

Publicado originalmente en https://www.lapatilla.com/2018/10/19/el-voto-herramienta-al-servicio-de-la-restitucion-democratica-comunicado/

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Yván Serra: “El gran reto de Venezuela es civilizar la política”; por Enderson Sequera S.

Hace unos meses, Enderson Sequera, un brillante estudiante de ciencias políticas de la Universidad de Carabobo, motivado por una actividad académica, me realizó una entrevista sobre el tema del liderazgo político venezolano. La entrevista fue publicada en su blog https://polihablandoblog.wordpress.com/.  Creo que después de casi un año, lo que allí se dijo mantiene vigencia y decidí publicarlo en mi espacio. Pueden leer algunos extractos de la entrevista a continuación:

Enderson Sequera (ES): En medio del convulsionado ambiente político de nuestro país, tomarse unos minutos para hablar sobre el liderazgo parece ser o un acto de divisionismo o una banalidad. Mucho se ha dicho, y se seguirá diciendo, desde la reacción visceral producto del descontento y de tener las pasiones a flor de piel. En cambio, poco se ha reflexionado y meditado desde la experticia que brinda la academia. Si partimos del principio que, para lograr el éxito en cualquier actividad humana, la reflexión debe preceder a la acción, nos encontramos en la necesidad de hacer un balance sobre el desempeño de nuestro liderazgo. En las líneas posteriores, el profesor Yván Serra, politólogo egresado de la Universidad Central de Venezuela (UCV) y el Instituto de Estudios Superiores y Administración (IESA), nos comparte sus agudas reflexiones sobre la dirigencia política venezolana y su visión del liderazgo.

I Parte – Del caudillismo a la modernización

ES: Según su opinión, ¿Cuáles han sido las principales fallas del liderazgo político venezolano antes de la llegada al poder del Ex presidente Chávez?

Yván Serra (YS): Cuando hablamos de liderazgo, la gente que lo estudia lo que hace es tratar de conseguir patrones comunes que hacen que alguien sea identificado como líder. Gandhi, Mandela, Churchill: qué es lo que tiene esta gente que hace que otros los sigan. Eso es el liderazgo. Allí, unos encuentran e identifican patrones y otros no ven ninguno. Pero, ¿qué es en esencia un líder? Es una persona que tiene un objetivo que no puede ser alcanzado por el solo y de alguna manera compromete a algún grupo de personas a que lo ayuden a conseguir ese objetivo.

Ahora, si nos remontamos al año 1935, ¿qué sucede? muere Juan Vicente Gómez. Y tanto Cipriano Castro como Gómez tuvieron una virtud que fue acabar con el caudillismo. A sangre y fuego. Caudillo que se atravesaba, caudillo que se fusilaba. Hubo una sola mano, un solo jefe. Posteriormente, cuando muere Gómez no hay un caudillo que lo siga, en una Venezuela que estaba teniendo una fuente de ingreso que antes no tenía que era la renta petrolera. Así, Eleazar López Contreras, que más o menos tenía la idea de seguir un esquema Gomecista, al cabo de un año tenía una poblada a las afueras del Palacio reclamándole derechos. Tanto así, que la manifestación más grande que se ha visto en Venezuela la tuvo Eleazar López Contreras. Allí tuvo que empezar a reconocer que el país tenía que cambiar, y se da inicio, en ese momento, a un proceso de modernización del país.

Ese grupo, donde además de López, estaban Manuel Egaña, Alberto Adriani, Pocaterra, Uslar Pietri, planteaba que el pueblo, la masa, era ignorante y no tenía capacidad por ella misma para adelantar un proceso de modernización. Por tanto, este tiene que ser dirigido desde el punto de vista de elites. Nosotros tenemos que dirigir este proceso. Eso de votar no cabe aquí, y debemos seguir con un voto restringido.

Por otra parte, Acción Democrática (AD), Rómulo Betancourt, tenía otras perspectivas. ¿Por qué este proceso de modernización va a ser dirigido desde arriba? Nosotros creemos que el pueblo tiene que ser participe y protagonista de este proceso. Sin embargo, ¿qué fue lo importante de ese liderazgo? Que, independientemente de las diferencias, ambos (el grupo de López y AD) tenían claro un objetivo: la modernización de Venezuela. Cuando dicen que no se le hizo caso a Arturo Uslar Pietri de que había que sembrar el petróleo, ¡claro que se le hizo caso! Lo que pasa es que los objetivos no fueron logrados. Entonces, cuando revisamos las cifras económicas que recopila el profesor Asdrúbal Batista del IESA, desde la independencia, hasta finales del siglo XX, tú te consigues que Venezuela es un país que creció ininterrumpidamente por más de 50 años sin inflación. Venezuela empezó a ser modelo mundial. Por eso, cuando yo era muchacho, recuerdo ver en Televisión a alguien decir que Venezuela era el país con renta per cápita más alta de Latinoamérica. Un venezolano iba a Europa y se traía media Europa, como consecuencia del bienestar que existía.

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ES: ¿Éramos la Suiza de America?

YS: No tanto así. Pero éramos un país, por lo menos hasta el año 1973, con un proceso de crecimiento, sin inflación, un proceso de urbanización acelerado. La modernización requiere que la gente viva en ciudad, no que viva en el campo. El venezolano en los años 20 se moría de mengua. En los años 20 teníamos 90% de analfabetismo y 50 años después, pasamos a tener 90%, pero de personas alfabetizadas, que viven en ciudades y que muestran prosperidad. Uno se detiene y es imposible no precisar que allí el liderazgo tuvo que influir en eso. Tuvo éxito. Y eso, en gran parte, se debió a que tenía una meta clara. La modernización.

II Parte – De la modernización a la partidocracia

YS: Después de los años 70 es que viene el problema. En esa época, había ya economistas alertando que ese proceso de crecimiento basado en la renta petrolera estaba empezando a mostrar un desgaste. ¿Cómo nació nuestro proceso de modernización? A través de lo que se llamó la sustitución de importaciones. Pero, no podíamos tener una industria que le vendiera la maquinaria a la FORD, teníamos era que ensamblar los vehículos que te iba a preparar la FORD. Así, las grandes empresas empezaron a instalarse en Venezuela, y a la par, se fue creando una burguesía nacional, porque si queríamos ser un país moderno, tenías que tener una clase empresarial. ¿Y qué teníamos para crear esa clase empresarial? Petróleo.

De esta manera, los empresarios llegaban y le presentaban una idea al gobierno. Y este asumió el compromiso de protegerlos. Ese fue el proceso que empezó a tener debilidades. Después de 30 o 40 años de una industria basada en sustitución de importaciones, esta empieza a mostrar las falencias y ya no tiene como sostenerse, ya que era muy fácil operar en un mercado protegido por el Estado.

A eso, debemos sumarle, en el año 73, la guerra árabe-israelí y sus consecuencias en nuestro país: el precio del petróleo se dispara y Venezuela empieza a percibir unos recursos enormes de este. Entonces, como había más dinero para invertir, el Estado empezó a meterse en una gran cantidad de cosas que dependían, esencialmente, del excedente petrolero. En el momento en que estos excedentes no iban a estar, ibas a tener problemas para mantener esas inversiones. En esencia, empezamos a ser víctimas de un mal manejo de nuestro proceso de modernización.

El segundo gran problema de ese liderazgo es que se empezó a dejar devorar por la partidización y por la corrupción. Lo cual llevó consigo un aumento de los controles y, a su vez, produjo un aumento de la ineficiencia. En vez de pagar (el Estado) por bienes y servicios, empezamos a pagar por funcionarios que lo que hacían era cuidar que la gente no se robará el dinero.

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ES: Es decir, ¿se pueden distinguir claramente dos etapas en el liderazgo venezolano: antes de 1973 y después de 1973?

YS: Exactamente. Cuando te digo que vi la noticia por TV, te estoy hablando del primer gobierno de Pérez. Lo que llamarón aquí La Venezuela Saudita. La gente llegó a tener un gran manejo de un excedente rentístico. Por eso, cuando me preguntas cual fue la debilidad de esa dirigencia política, te digo que no supo ver el monstruo que se le venía encima.

Luego de la presidencia de Pérez, Luis Herrera se da cuenta que el país está endeudado, hipotecado, y que, además, tiene un severo problema partidista. Por ejemplo, el primer programa de ajuste para superar ese endeudamiento lo quiso implementar Luis Herrera, ¿y quién le saboteó ese programa de ajustes? Rafael Caldera. Simplemente, porque los costos los iba a pagar él, ya que tenía aspiraciones presidenciales. Resultado: no se hizo el programa de ajustes y el gobierno de Luis Herrera, económicamente, fue un desastre. Y con su gobierno inicia el proceso de desmejoramiento económico de Venezuela. Allí el problema: el liderazgo político no supo revertir el proceso, y, por el contrario, sabotearon, boicotearon, los programas de ajustes.

ES: ¿Hubo una carencia de visión?

YS: A veces no es fácil tenerla. Lo que sí es evidente es que teníamos un liderazgo político donde el interés personal prima sobre el interés colectivo.

ES: ¿Producto, quizá, de ese cortoplacismo electoral tan característico nuestro?

YS: Sí, hubo un gran cortoplacismo. Lo vemos, incluso, ahorita. Tenemos un país hundido en la miseria y nuestros políticos están pendientes de la zancadilla que me va a poner el otro.

III Parte – Cómo enfrentar a los enemigos de la democracia

YS: ¿Cuál es el otro gran problema? Cuando se instaura la democracia, teníamos el dilema de qué hacer con los enemigos de la democracia. ¿Cómo íbamos a, por ejemplo, legalizar el Partido Comunista de Venezuela cuando este, claramente, quería imponer un régimen no democrático? Si llegaban al poder con votos, ¿Cómo íbamos a protegernos y evitar que acabaran con la democracia desde adentro? Y, sencillamente, (la dirigencia política) nunca encontró estas respuestas.

Aquí tenemos dos grandes fallas: no supimos enfrentar el proceso de corrupción y partidización, la ineficacia estatal y el proceso de desmejoramiento de la calidad de vida del venezolano que se empieza a ver a partir del año 1978, y, la otra, es que el sistema fue excesivamente blandengue con los enemigos de la democracia.¿Cómo es eso que tú das un golpe de Estado y luego te dan un sobreseimiento de causa, dos años después? Es decir, tú jamás fuiste delincuente, no hay una razón por la cual juzgarte, cuando tú eres un criminal convicto y confeso. Una persona da un Golpe de Estado, lo admite en TV nacional, dice “por ahora, nuestros objetivos no fueron logrados”, -es decir, que iba a proseguir en busca de estos, en la pelea contra la democracia-, y dos años después sale y se convierte en presidente.

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ES:¿Fue esto también fruto del cortoplacismo electoral de la dirigencia, de las presiones en la opinión pública y su futura repercusión en las encuestas?

YS: La figura del blandengue en Venezuela yo la tengo ubicada con nombre y apellido: Fernando Ochoa Antich. Fue él quien convenció a toda la dirigencia política de que había que conciliar y negociar con las Fuerzas Armadas y que para eso había que darles libertad a todos los participantes del Golpe. Ahora, el Dr. Caldera estaba muy ganado a esa posición, ya que había conducido el proceso de pacificación en su primer gobierno. Pensaba que esa podía ser la solución. Pero resulta que Chávez no resultó ser Teodoro Pefkoff, ni Pompeyo Márquez. Resulto ser, por el contrario, una persona que no tenía en su interés implantar un proyecto socialista, sino un proyecto personalista. De largo plazo. Donde él muriera estando en la presidencia. Y así pasó.

Más allá de la diferencia en el contexto y en la situación de ambos países, aquí faltó un Uribe (ex presidente colombiano). Un presidente que llevó a una situación de tal debilidad a las FARC, lo que facilitó, posteriormente, el proceso de negociación de Juan Manuel Santos. Pero cuando Pastrana intentó hacerlo, desde una posición de debilidad, salió con las tablas en la cabeza.

Ahora, es justo decir que, al final del proceso, Carlos Andes Pérez, en su segunda presidencia, si estaba claro. Solo que sobredimensionó su liderazgo y las posibilidades de este para emprender el proceso de cambio en el país. Y ahora, si Caldera saboteo el programa de ajustes de Luis Herrera, ¿Quién fue el primer saboteador del programa “El Gran Viraje” de CAP II? Acción Democrática.

IV Parte – David contra Goliat: enfrentar desde el pluralismo a un gobierno militarista

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ES: Durante la época chavista, ¿Cómo fue el desempeño de la dirigencia opositora en Venezuela?

YS: Hay un tema que es la desconfianza. Pero, para responder tu pregunta, lo primero es que hay que dejar por sentado que Chávez nunca debió ser candidato, por una razón, él debió haber estado preso. Si después de 15 o 20 años, cuando saliera de la cárcel, recupera sus derechos políticos y decide entrar al juego político, ya hubiesen sido otros tiempos. El efecto Chávez no hubiera sido el mismo. Ya habíamos empezado, a finales de los 90, el proceso de cambio. Le hubiese tocado competir (A Chávez) con unos gobernadores que iban a ser exitosos en sus gestiones regionales. Con unos alcaldes exitosos en sus ciudades.

Ahora, ¿en qué se equivoca la dirigencia? Yo no sé si hablar de equivocaciones, o de procesos naturales. Existe una gran dificultad de este lado. Nosotros estamos compitiendo contra un aparato que maneja muy bien su estrategia política, que tiene muy claro sus objetivos, que no son el engrandecimiento de Venezuela sino el mantenimiento del poder y de la coalición, y en función de eso nos manejamos de una manera cuasi militar. Allí hay un aparato administrativo-político, que funciona jerárquicamente, se diseña la estrategia y se ejecuta. ¿Cómo enfrentar ese entramado y esa maquinaria a partir de diferentes grupos que les cuesta establecer estrategias comunes porque, en esencia, parten del pluralismo?Porque no quiere decir que dentro del PSUV no haya diferencias, pero, al final, la disciplina rompe esas diferencias. Rompe la disidencia. Operan muy bien el tema de los premios y castigos. A Luisa Ortega Díaz, por ejemplo, se le ocurrió ser disidente, ¿y dónde está hoy día?

¿Dónde fallamos? Obviamente, hemos tomado decisiones equivocadas. Pero es, hasta cierto punto, previsible que las hayan tomado, aludiendo al tipo de enemigo que se enfrentaban. Incluso, yo hace un mes fue que descubrí donde estuvo el error de la dirigencia política de este proceso de calle del 2017. Fuimos a la calle pidiendo cuatro cosas: reconocimiento a la Asamblea Nacional, libertad a presos políticos, canal humanitario y cronograma electoral. Esas cuatro se resumían en dos: agenda electoral y reconocimiento de la Asamblea Nacional. Cuando el gobierno se ve acorralado, lanza una amenaza muy seria, una amenaza enorme: la Asamblea Nacional Constituyente. Esos cuatro objetivos se dejaron de un lado y se cambio el objetivo a uno nuevo: evitar la instauración de la ANC. Cuando el 30 de julio se instala la ANC, sentimos que perdimos. Porque el objetivo que nos habíamos planteado que era detener la ANC no lo logramos. Es muy fácil decirlo ahorita, lo complejo era verlo – y decirlo – por ejemplo, el 02 de mayo.

Se habla mucho de que fue un error abstenerse en el 2005. Pero la verdad es que los resultados iban a ser idénticos, porque la oposición estaba de capa caída. Y la gente, luego del referéndum, estaba en un estado similar al del 01 de agosto (del 2017), ¿para qué vamos a votar por el gobernador? En ese momento, se preguntaban, para qué vamos a votar por la Asamblea Nacional. La abstención iba a ser de espanto. ¿Y qué se hizo? De forma relativamente inteligente, cambiamos una derrota electoral por un triunfo simbólico. Los dos meses siguientes, nuestro argumento fue que había ganado la abstención.

En el mismo sentido, recuerdo que la primera vez que yo me quede mudo en una entrevista televisiva, fue el 12 de abril del 2002. Cuando ya se sabía que Carmona era el que reunía cierto consenso para ser presidente, la periodista me preguntó: ¿y quien escogió a Carmona? Era una pregunta natural. La gente se decía a sí misma: yo escogí a Chávez, pero, ¿quién escogió a Carmona?

Así, otra jugada que se ve de anteojito la vemos en el 2003. La oposición iba a jugar la carta del revocatorio, partiendo de la premisa de que la gente no quería a Chávez. Y tenían el arma guardada que es el paro petrolero. La lógica nos dicta que, solo después que nos negarán el referéndum, debíamos haber jugado la carta del paro. Y ocurrió todo lo contrario: lanzan el paro antes del referéndum, y cuando ya el paro se está agotando, el gobierno te dice que el referéndum no va.

No obstante, siendo francos, ¿Qué le podemos criticar a la dirigencia? ¿Qué se manejan como políticos en un ambiente de extrema complejidad, ante un adversario que tiene todas las de ganar? Aunque, claramente, hay visiones equivocadas. Por ejemplo, el tema de la Unidad. Cuando creemos que están unidos, a la hora de una crisis, se nota la debilidad. El gobierno logra revertir sus derrotas y la oposición no sabe aprovechar sus victorias. Esa ha sido la marca de fábrica de estos 18 años.

ES: También influye el hecho de que se hace más evidente el no aprovechamiento de esas victorias, cuando tenemos al frente un enemigo único donde no hay espacio para las fricciones, y que hace casi imposible el percibir sus divisiones internas.

YS: Y que no las va a mostrar nunca. En el gobierno hay un pensamiento estratégico. Ahora, ¿Cómo se logra un pensamiento estratégico en la Mesa de la Unidad cuando, más allá de lo electoral, no tienes ninguna otra garantía por parte de los dirigentes? Lo único que está claro dentro de la MUD, y para lo que fue creada, es que vamos unidos para las elecciones. Ahora, cuando no estamos en tiempo electoral es bastante complejo desarrollar una estrategia programática y de criterios, cuando cada partido busca accionar diversas tácticas para ser más competitivo. Podemos criticarlos. Pero, ¿qué tan realista es la crítica? Eso sería como criticar a la Venezuela de los años 80 de nunca haber ido a un mundial de fútbol, porque era evidente que, con esos jugadores, no era posible. Sin embargo, a mi entender y en términos electorales, uno de los principales errores fue que, en el año 2016, nos desbocamos pensando que con esa mayoría conquistada el 6-D podíamos lograrlo todo. Al final, parece que no terminamos de entender a que nos estamos enfrentando.

ES: Vimos al boxeador sobre las cuerdas…

YS: Exacto. Porque, ¿era previsible o no que el gobierno iba a evitar el referéndum revocatorio? Totalmente, lo que no sabíamos era cómo y cuándo. Pero de que lo iban a hacer, lo iban a hacer. En ese contexto, otros argumentan que al negarnos el referéndum el plan era irnos hacia Miraflores, está bien, entonces, ¿por qué devolviste a la gente de Miraflores y te sentaste a dialogar? Uno podía creer en el experimento del dialogo con el gobierno del 2014. Pero luego de esa experiencia, sabías que un diálogo con el gobierno no iría a ninguna parte. En el 2014, tenía razón el dialogo. En el 2016, ya sabías que era mentira.

ES: ¿Y en el 2017?

YS: Ahí yo creo que la MUD está jugando de la siguiente manera: le dice a la Comunidad Internacional que tienen intenciones de dialogar pero, muy dentro de sí, saben que eso no va a ningún lado. Pero no sería correcto decir, de forma tajante, no quiero el dialogo. Al final, es un amague de dialogo. A golpe, hemos vuelto a la línea que le ha dado resultado a la oposición que es la línea evolutiva: vamos a ir recuperando y acumulando fuerza para luego actuar. Aunque, claro, es muy fácil para mí hablar desde mi espacio de profesor universitario de Ciencias Políticas cuando hay un país que se está desmoronando y que requiere respuestas inmediatas. Pero mi planteamiento fue que, la oposición debió haberse concentrado en ganar la mayoría de las gobernaciones en el año 2016. Había que presionar esas elecciones. Recuerdo haberle comentado a una dirigente carabobeña que parecía que nos íbamos a quedar sin el chivo y sin el mecate. ¿Y dónde estamos ahora? Sin referéndum, y vamos a tener elecciones de gobernadores, casi un año después, con una ilegitima Asamblea Nacional Constituyente, con unas elecciones que, desde el punto de vista de las políticas públicas, van a ser totalmente ineficaces.

V Parte – Venezuela y el reto de civilizar la política

ES: Bueno, en líneas generales, ese es el liderazgo que tenemos. Pero, pensando a futuro, ¿usted cree que se necesita un cambio de paradigma en el liderazgo político venezolano?

YS: El liderazgo que tenemos hoy lo puedo sintetizar así: el venezolano está pasando hambre por el tema inflacionario, por el tema de la escasez y ¿qué es lo que le preocupa a Maduro? Como seguir siendo presidente ¿y a la oposición? Cuidar unas parcelas regionales. Por otro lado, y en otro momento, cuando comparamos que hubo lideres como Gandhi que ponía la vida, literalmente, para lograr los objetivos de una India independiente y de una India en paz, y te digo literalmente, porque hacia huelgas de hambre hasta que hindúes y pakistaníes se pusieran de acuerdo. Estaba dispuesto a morir por esa pacificación. Estamos hablando, allí, de dos dimensiones radicalmente distintas. Ahora, en lo que concierne al caso venezolano, evidentemente, uno quisiera, al menos, un liderazgo más desprendido.

ES: Es decir, más un apego a los principios que un cambio de paradigma…

YS: Claro. Te lo pongo así. En el año 2013, la gente veía que Maduro era un candidato ganador de calle. La gente tenía muy reciente la muerte y el recuerdo de Chávez. Sus seguidores aún lo estaban llorando. Y, en un momento, las cosas se empiezan a revertir, ¿Dónde crees que estuvo el punto de honor, el punto de inflexión de la campaña de Capriles? Cuando él dice “Yo quiero la verdad”, e hizo referencia directa que, en esencia, todo el asunto de la muerte de Chávez, sus partes médicos, su tratamiento, había sido una gran mentira. Ese discurso en el que Capriles empieza a pedir por la verdad dio un vuelco en la campaña. Demostró que los valores tienen una importancia estratégica, tanto en la campaña electoral, como en política y liderazgo en general. Pero, para poder ser creíble, tú debes ser consistente con los valores que predicas.

¿Qué pido? Que se entienda que a la gente hay que decirle la verdad. Decirle: señores, puede ser que en estas elecciones no logremos los objetivos, puede ser que al día siguiente nos inhabiliten y que no tengamos gobernadores, pero debemos votar como parte de la lucha pacífica. Aunque parezca que nuestro voto no va a ser eficaz para resolver los problemas (políticas públicas administradas por gobernadores) sí va a ser eficaz en el debilitamiento del régimen. Hay que hablarle a la gente con la verdad. Decirle que, es preferible votar y volver a demostrar que somos mayoría a decir que Lacava es el nuevo gobernador.

¿Cuál ha sido el error? Decir que vamos a defender un espacio. Porque aquí no hay espacios, hay concesiones. Y, sinceramente, no tengo idea de cuantas concesiones nos van a dar. Aunque hay que tomar en cuenta que este gobierno, en este momento, está tratando de mostrar una cara blanda. Porque aún no ha comenzado a ser (la ANC) el Comité de Salud Pública que uno sabe que puede ser y esperaba que fuese. Y eso puede empezar en cualquier momento.

ES: Eso fue en la oposición, ahora, ¿usted ve posible un cambio de paradigma en el liderazgo del chavismo?

YS: Ojalá. El problema que tienen ellos es que, la incapacidad de satisfacer las necesidades y dar respuestas a las demandas es tal, que solo les queda la mano dura y la fuerza. Un proceso democratización para ellos, hoy en día, los sacaría del poder. Por ejemplo, a mi me gustaría ver, en 10 años, un mano-a-mano por la presidencia de la República entre un Miguel Pizarro y un Héctor Rodríguez, por tomar uno y uno de cada lado. Sería muy interesante. Porque al final, porqué votarían los oficialistas: por una alternativa socialista democrática. Y que más o menos sepan entender la realidad económica. A mí, por ejemplo, me encantaría ver un chavismo desmilitarizado. Porque a mí no me molesta tanto lo socialista como lo militar. Porque los socialistas irán aprendiendo de sus errores, los militares no. Estos últimos, en la medida en que sienten que pierden poder lo que hacen es reforzar su posición desde la coacción, desde la fuerza.

ES: ¿Qué opinión le merece el actual liderazgo joven venezolano?

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YS: Personalmente, a mi me entusiasma. Me entusiasma ver chamos que se están preparando, y que están conscientes de que deben tener una comprensión muy grande del proceso político. Porque este proceso es muy parecido al que vivió la generación en la época de Pérez Jiménez. Porque, en honor a la verdad, a la dirigencia política actual la democracia parece que los adormeció. Parece que la renta terminó siendo un somnífero que no les permite calibrar la dimensión política de las cosas. Sin embargo, no podemos perder el norte. Hace días escuché a un dirigente decir “Hay que tomar decisiones en la salud sin meter la política”. Y eso es muy peligroso, porque ese mensaje fue el que allanó el camino a Chávez. Ahora, en ese sentido yo estoy claro. Confío más en la gente de abajo para lograr cambios, que en la resistencia de clase media. Porque la tienen clara: cambio pacífico, sin violencia, en busca de nuestro bienestar.

ES: ¿En qué cree que ha fallado esa resistencia de clase media?

YS: Prepotencia. Creer que porque tú no te unes a ellos, estas equivocado. Y así sin más. En el 2014, cuál fue el planteamiento de esa resistencia: En 3 días los barrios se van a sumar a nosotros y esto cae. Se crean su propia burbuja y eso produce una gran distorsión. Una gran miopía que llega a la dirigencia.

ES: Por último, ¿cuál cree usted que sea el reto de los próximos años en nuestro liderazgo?

YS: Desde el punto de vista de la dirigencia, el reto de los próximos años es civilizar la política.  Desmilitarizar la política otra vez. Por eso, en una oportunidad, Caldera comentó de forma muy aguda que parece que en Venezuela es más fácil militarizar a los civiles, que civilizar a los militares. De eso se trata, de que la política es un asunto civil. El gran reto de Venezuela es civilizar la política. Porque los 40 años de democracia parecen un oasis en un mundo plagado por militarismo. Por eso, debe regresar el carácter no beligerante de los militares, si queremos alcanzar ese país que sé, que, más allá de las diferencias, todos soñamos.

Pueden leer la entrevista del original aqui

 

La dimensión política del Decreto de Emergencia Económica.

 

Con el periodista Luis Guillermo Carvajal en el programa “A Primera Voz” pudimos comentar sobre la dimensión política del Decreto de Emergencia Económica dictado por el gobierno de Nicolás Maduro y actualmente en la Asamblea Nacional para su consideración. Nos acompaño el dirigente político Julio Coco. Espero que la escuchen y la comenten.

Persisten las causas para protestar

Andrea Cristina Hernández || achernandez@el-carabobeno.com

El Día de Reyes comenzando 2015, conatos de saqueos en Guarenas [cuna del “Caracazo” en el 89], La Urbina y Altos Mirandinos. Grupos de personas intentaron entrar a la fuerza a varios supermercados. Seis días después [el 12], las tensiones por la llegada de pañales y jabón en polvo terminaron en disturbios entre clientes que saquearon el establecimiento de una reconocida cadena de farmacia en Las Mercedes, ciudad de Maracaibo. Ese mismo día, las redes sociales daban cuenta que en la Universidad Católica del Táchira ocurrían fuertes enfrentamientos entre estudiantes y efectivos policiales, con saldo de 30 heridos, 5 de ellos de gravedad.

En la transitada Avenida Bolívar, Betty Rea mostró su preocupación por la caldeada atmósfera. “Veo mal la situación. No se consigue nada, tenemos que hacer cola para todo. ¡Esto nunca se había visto! El año pasado no participé en ninguna manifestación. Si protestara [lo dijo no muy convencida] lo haría por mi hijo que necesita pañales y leche”. Tony Muñoz, apercibido de la encuesta, intervino: “La culpa es de Procter & Gamble que acapara los productos…Sí. El país está mal, pero por causas foráneas. Uribe desde Bogotá, los cubanos de Miami…es la estrategia de los conspiradores, de una oposición empecinada en derrotar al Gobierno.”

-¿Considera que hay causas para protestar?

– Claro que hay que protestar, pero no como el año pasado que fueron provocaciones, contestó el señor Muñoz.

Ambos, preocupados por la situación del país, coincidieron que la inseguridad y la escasez de productos los afectan.

Para el politólogo Yván Serra, a la situación estructural del país signada por pobreza e inseguridad, se añade “una crisis económica severa”. Describió los escenarios que marcaron la crisis del 83, cuando se devaluó la moneda por primera vez y la similitud en el año 89 cuando asumió la presidencia Carlos Andrés Pérez. “Había una caída importante de inventarios, se intentó aplicar el paquete económico y se produjo el “Caracazo”.

– Durante el paro petrolero del 2002, aunque la economía estaba parada por voluntad de los actores políticos, no se alcanzaron los niveles de desabastecimiento de ahora, puntualizó Serra.

Próximo a cumplirse un año de la ola de protestas del 12F, motivadas por la crisis económica y de servicios públicos, altos índices delictivos, corrupción y represión por parte de los organismos de seguridad del Estado ¿Han desaparecido las causas que las impulsaron?

Las estadísticas son reveladoras: El 2014 cerró con 24 mil 980 homicidios, un ascenso de 79 a 82 asesinatos por cada 100 mil habitantes, en comparación al 2013, con un total de 24 mil 700 asesinatos, según el Observatorio Venezolano de Violencia. Cifras que ubican a Venezuela como el segundo país con tasa de homicidios más alta del mundo, superado por Honduras.

¿Cuáles motivos? Los estudiantes universitarios [muchos de ellos trabajadores y vecinos] fueron claves en la manifestación del descontento. Los motivos variados: 52% en rechazo al gobierno de Maduro y 48% por conflictos habituales sin nexo político, de acuerdo con el Observatorio Venezolano de Conflictividad Social.

Para el activista político Julio “Coco” Jiménez es necesario entender cómo estaba Venezuela para ese entonces. “Teníamos un año experimentando los primeros indicios de la escasez, del aumento de la criminalidad y el alto costo de la vida por la explosión inflacionaria. El 11 de febrero de 2014 no sólo es heredera de la muerte de Chávez, sino de las implicaciones del Dakazo [noviembre 2013]. Las condiciones del hastío social estaban ejerciendo presión en distintas direcciones”.

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(Foto Archivo/El Carabobeño)

El año pasado fue un récord difícil de superar, expresó el coordinador general del OVCS, Marco Ponce. “En el último trimestre observamos que las protestas por el derecho a los alimentos marcaron presencia en todo el territorio nacional. Comenzando este 2015 las causas se mantienen. Hemos contabilizado que se han agudizado las vinculadas a la alimentación y servicios básicos como luz, agua y aseo urbano”.

Desesperanza

¿Qué está experimentando la psiquis social de los venezolanos? “Vacíos espirituales”, plantea el profesor en Ciencias Sociales, Pavel Oropeza. “Ocurre cuando se ha creído en algo y te das cuenta que es una falacia absoluta. Le pasa a gran parte de la población que se identificaba hasta hace poco como ‘chavistas’, al darse cuenta que es ficticia la oferta de hace 14 años de alcanzar la estabilidad económica y política. También hay mucha desesperanza aprendida, ciudadanos que no salen a luchar por sus derechos, porque están convencidos que no vale la pena, porque todo permanecerá igual”.

¿Se está viviendo un clima parecido al que originó el Caracazo? “Es peor que en 1989. En aquel entonces nadie esperaba una explosión social, hoy es un escenario posible”, reflexiona Yván Serra.

¿Por qué el gobierno no toma la medida del precio de la gasolina?, se pregunta el politólogo y se responde: “Por miedo al Caracazo y a sus consecuencias. Pero mientras más se posterguen los ajustes económicos necesarios, será peor”.

“Estamos cayendo al borde de la histeria, la gente busca y busca almacenar qué comer aunque tenga en la casa. Un fenómeno en aumento y peligroso, porque un cuadro de histerismo colectivo, fácilmente lleva a una explosión social”, sostiene Oropeza. “La explosión social no solamente es el acto de violencia, sino que incluye elementos políticos e ideológicos que mueven en ese instante a la masa. Es evidente que en los últimos 15 años se profundizó el odio y la división entre venezolanos”, advirtió.

Desde su experiencia como investigador de manifestaciones sociales, Marco Ponce no aprecia elementos que pudiesen fortalecer ese tipo de eventos, aunque reconoce que están dadas las condiciones para “el descontento y un gran movimiento social”.

-La crisis económica se acentúa, los precios de petróleo bajando, la inflación subiendo debilitando el poder adquisitivo. El Gobierno tiene una gran responsabilidad, como la tuvo en el 2014 para superar estos déficits. Lo ideal sería no llegar a escenarios lamentables como la desviación del hilo constitucional.

En Albores De Febrero

En 106,4% aumentó la canasta alimentaria familiar en un año [diciembre 2013-diciembre 2014] y al menos 41 productos escasearon, según el Centro de Documentación y Análisis Social de la Federación Venezolana de Maestros (Cendas-FVM). Un caldo de cultivo para que “en las próximas semanas se produzcan manifestaciones en las mismas condiciones, en derechos sociales vinculados con una demanda puntual de renuncia de algún representante de los poderes públicos, presidente o algún ministro”, visualiza el investigador Ponce.

A juicio de Julio “Coco” Jiménez, el descontento se segmenta en un número inmenso de minorías que sin conducción, no termina de amalgamarse para generar la presión social que induzca a los cambios que se reclaman.

-Esa indignación ascendente va a buscar formas de liberarse, no sé si en protestas violentas o en las urnas electorales, o por el contrario nos quedaremos en un estado de acostumbramiento a este modo de vida, producto del miedo y la desesperanza, concluyó.

Entre quejas y espera por mejoras

Geraldín Rosales: “La situación del país es desastrosa. La inseguridad, las colas, cada día es peor…No protesté el año pasado por miedo, porque hubo estudiantes muertos. Les digo a las personas que abran los ojos y despierten”.

Humberto Ortiz García: “Estoy preocupado y esperando que se tomen medidas definitivas para corregir este caos, porque todas las clases sociales estamos pasando por el problema de escasez e inseguridad. En comparación al año pasado estamos peor; creo que los políticos no hacen mercado como lo hacemos la clase común de personas. El gobierno no ve la protesta como un derecho ciudadano. Uno de los tremendos errores que se hicieron aquí fueron las guarimbas, eso no nos ayudó a ninguno. Ese no es el camino, siempre hay que respetar la constitución de lado y lado”.

José Reinaldo Feo: “No estoy de acuerdo con lo que está pasando. Uno se tiene que sacrificar más de la cuenta… Lo que está es lo que puedes tener y no lo que verdaderamente quieres. Pero, no participaría en movilizaciones porque tengo que terminar mi carrera. Todo es porque el gobierno está tomando malas decisiones que no ayudan a las necesidades del país”.

Andreína Alvarenga: “Nos afecta la delincuencia, escasez, la falta de dinero y dólares. Me siento triste de ver a Venezuela cada día decayendo. Nosotros los profesionales cada vez vamos disminuyendo en el ámbito laboral. Estoy de acuerdo con las protestas, mas no con las guarimbas. Hay que seguir en la lucha”.

INVENTARIO

Podemos hacer un inventario de lo conseguido en mes y medio de protesta. Se han contabilizado más de cuarenta fallecidos (perdonen la inexactitud de la cifra, pero si este número no se ha alcanzado la tendencia estadística indica que está por venir). Cientos de personas heridas, millares de afectados por bombas lacrimógenas, más de dos mil manifestantes detenidos, algunos liberados con régimen de presentación. Un dirigente nacional preso, dos alcaldes privados de libertad y destituidos de sus cargos. Otros alcaldes amenazados de correr el mismo destino. Una diputada despojada de su investidura parlamentaria por parte del presidente de la Asamblea Nacional, quien recientemente fuera ascendido de teniente a capitán, como si fuera militar activo, cargo incompatible con el ejercicio de diputado.

45 días de intensas protestas estudiantiles

45 días de intensas protestas estudiantiles

Por otro lado el gobierno al escalar la violencia militar, paramilitar y judicial muestra al mundo su peor cara. Ciertamente a Nicolás Maduro, había que hacerle caso cuando dijo que no le importaba que lo llamaran “dictador” pues así es como se comporta.

Nicolás Maduro; "No me importa que me llamen dictador"

Nicolás Maduro; “No me importa que me llamen dictador”

Se pueden seguir sacando cuentas, la Mesa de la Unidad democrática, luce cada vez más deslegitimada, así como el liderazgo visible de esta. Ante el ciudadano opositor afectado de radicalidad, la Mud sufre de excesiva sensatez. Podemos pensar que la oposición se haya en un trance de disonancia cognitiva.

La Mud y la pelea por el liderazgo opositor, entre el grito y el silencio no parece haber conversación.

La Mud y la pelea por el liderazgo opositor, entre el grito y el silencio no parece haber conversación.

Podríamos contabilizar igualmente las multimillonarias pérdidas económicas, entre negocios cerrados, ausentismo laboral, disminución de ventas, gastos en material de defensa, puesto que como es sabido los perdigones y gases lacrimógenos hay que importarlos en un momento en que escasean los dólares.

Por tanto si se realizara un conteo de inventario el saldo sería una enorme pérdida social, y que si no se recuperara algo de sensatez  (¿habrá que contabilizarla entre las pérdidas?) amenaza a extenderse de manera catastrófica.

La manifestación la lideran los estudiantes. Como lo hicieron en los carnavales del año 1928. Parece que en Venezuela, febrero es el mes del cisne negro de Nassim Taleb. El hecho imprevisto que todo lo cambia de manera irreversible. Podemos realizar el mismo ejercicio y contabilizar las ganancias alcanzadas por los estudiantes de la generación del 20. Allí habría que contar estudiantes detenidos, encarcelamientos, torturas y exilios. Ha de recordarse los fallecimientos de Pio Tamayo y Guillermo Prince Lara. Los resultados se vieron años después, al morir Juan Vicente Gómez, cuando a los protagonistas les tocó dirigir los cambios democráticos de la insurgente Venezuela del postgomecismo.

 

La generación del 28, el primer indicio de la modernidad política en Venezuela.

La generación del 28, el primer indicio de la modernidad política en Venezuela.

Desconozco cual será el final de la actual crisis política. Algunas ideas se encuentran en mi post anterior “Juego Trancado”. Sin embargo, algo podemos augurar, no todo es perdida, los estudiantes que asumieron la vanguardia de esta lucha, están, sencillamente,  ganando el futuro.

La lucha de los estudiantes, busca un solo objetivo: El futuro.

La lucha de los estudiantes, busca un solo objetivo: El futuro.

¿Juego trancado?

Nada puede ser más desalentador que realizar un ejercicio prospectivo de los escenarios a corto plazo en Venezuela, tras un mes de crisis política y varios meses de crisis económica. A estas alturas el juego parece trancado. Presos entre radicalismos el país se encuentra entre la parálisis, la anarquía y la represión bruta. Desde el lado de los manifestantes reina la improvisación de grupos que se coordinan a través de redes sociales y cuyas cabezas parece estar ocultas o simplemente funcionan a través de un mecanismo de autorganización de grupos conocidos como la teoría del enjambre. La Mesa de la Unidad Democrática, silenciada por el ruido de los radicales, no parece poder tomar el liderazgo de un movimiento que si bien comparte algunas cosas, no cree en las formas, lo apoya tibiamente, trata de canalizarlos hacia derroteros menos dañino, pero sin mayores éxitos. Los objetivos explícitos de las manifestaciones,  se encuentra en las exigencias del movimiento estudiantil y en la carta del Alcalde Metropolitano Antonio Ledezma. En el corazón de los que protestan, el verdadero objetivo es otro, el cambio del régimen político.

El enfrentamiento con la Guardia Nacional ha sido la constante en estas semanas de conflicto.

El enfrentamiento con la Guardia Nacional ha sido la constante en estas semanas de conflicto.

Desde el lado del gobierno, la repuesta ha ido en cuatro frentes:

  1. Tratar de desarticular los esfuerzos de la mediación internacional y asegurar el apoyo de los organismos multilaterales a la causa de la institucionalidad, entendida en el estrecho criterio de respetar el mandato del que los votantes eligieron  y la no injerencia en asuntos internos de otros países. En este aspecto podemos decir que las gestiones le han sido favorables, dado que desde hace tiempo, se es sabido que los organismos multilaterales funcionan más como clubes de defensa de presidentes, más que como custodios del pueblo ante los excesos de los gobernantes. Sin embargo no ha podido evitar las simpatías que en la opinión pública mundial han tenido los manifestantes y las llamadas de alerta en instancias parlamentarias europea.
  2. Represión dura y continua a través del uso de los equipos antimotines de la Guardia Nacional y la policía nacional, que por lo general cumplen su tarea a través del uso de equipos antimotines como bombas lacrimógenas y perdigones, pero que en otras ocasiones usan armas de fuego con balas o metras, que tienen como propósito herir o matar. Por lo general hay excesos en el uso de la fuerza. Preocupa, que de acuerdo a muchos testimonios la presencia de emociones negativas como rabia y odio en los cuerpos represores. Dentro de este item también se incluye el acoso judicial de lideres políticos y manifestantes. En este sentido existen cientos de manifestantes detenido, el encarcelamiento de Leopoldo López y la orden de captura a otros importantes líderes de su partido Voluntad Popular.
  3. La presencia de cuerpos parapoliciales o paramilitares, que utilizan la violencia armada y ciertamente criminal para enfrentarse con los manifestantes.
  4. Crear la parodia de un diálogo, donde lo primero en que ha fallado, es lograr convencer a manifestantes y la oposición organizada en la Mud, en la sinceridad de la propuesta de pacificación, por parte del gobierno. Las  mesas de trabajo que se han instalado en la llamada Conferencia por la paz, son colmadas por simpatizantes progubernamentales que buscan más que dialogar, “cayapear” a los pocos participantes que no simpatizan con el régimen.

Primera foto publicada de Leopoldo López desde su celda

En este punto el juego luce trancado y de lograr un desenlace la mayoría de los escenarios no vislumbran mejores tiempos para Venezuela, salvo un gran acuerdo nacional. Veamos porque lo planteo:

Escenario 1: Gana el gobierno, sin ceder en sus políticas. Esto ocurre porque las protestas se desinflan y da como resultado la frustración en los manifestantes y sus apoyos. La falta de consensos entre los métodos de lucha y los objetivos logran que se neutralicen todas las acciones y no logran socavar las defensas del gobierno, el cual sale victorioso de la crisis. El gobierno envalentonado desconoce las “causas” de la crisis política, al vencer sus “síntomas” y decide profundizar el camino hacia el “socialismo” con sus consabidas expropiaciones, desinversión, escasez e inflación.

Escenario 2: Gana el  gobierno, pero reconoce alguno de los problemas que la originaron: Cede en algunas exigencias de la oposición, y se junta con el cansancio producido por las protestas y la necesidad de regresar a la “cotidianidad”, pero a su vez encuentra con unas autoridades que desea restablecer la paz social. El gobierno accede a realizar reformas en lo económico, y ofrece algunas concesiones políticas. El éxito dependerá de lograr consensos en las directrices económicas y que estos logres resultados a corto plazo.

La cotidianidad de las colas, a las que la gente se niega a regresar.

La cotidianidad de las colas, a las que la gente se niega a regresar.

En este escenario se mantienen dudas si realmente un gobierno movido por una completa desconfianza hacia el sector privado, con grupos en lo interno mucho más ideologizados permitan que se lleven a cabo las reformas económicas que se requieren, y por supuesto, la gran pregunta, estaría el gobierno en capacidad de reconocer que tiene que pagar los platos rotos en términos de popularidad, sobre todo cuando la estabilidad está muy afectada por la crisis política actual.

Escenario 3: Salida de Nicolás Maduro del poder por alguna vía constitucional (renuncia del cargo o abandono del poder). La salida del poder apaciguaría los ánimos de los manifestantes por los momentos. De acuerdo a lo previsto en la constitución debería convocarse a elecciones en los siguientes 30 días. De allí se desprende a su vez, dos escenarios:

3.1 La oposición se unifica en torno a Henrique Capriles Radosnky, Henry Falcón o María Corina Machado o Leopoldo López, si logra desembrazarse de los obstáculos legales que pesan sobre él.

3.2 La oposición va desunida y se postulan varios candidatos que competirían entre sí.

La unidad de la alternativa democrática sigue siendo un requisito indispensable ante cualquier escenario.

En el primer escenario, las probabilidades favorecerían al candidato de la alternativa democrática, en el segundo escenario al candidato del Psuv, el cual asumimos se mantendrá unido. En este escenario habría que considerar la posibilidad de un descalabro en la popularidad del Psuv, es decir  una errática escogencia del candidato o una pésima campaña electoral, lo puede relegar a un tercer lugar, con una competencia entre opositores.

En cualquiera de los casos, el nuevo presidente tendría la tarea titánica de iniciar un severo plan de ajuste y estabilización económica, política y social, en una Venezuela que se mantendrá polarizada dificultando los consensos que son requeridos para el restablecimiento de la confianza y de la institucionalidad.

Escenario 4: Alzamiento militar: Militares de cualquier signo, ante la situación de caos e ingobernabilidad deciden asumir el mando.  Nos encontramos con varios subescenarios:

4.1.             Golpe militar triunfa: El gobierno de facto, deberá enfrentar con represión aún más dura a militantes del Psuv, GPP y simpatizantes. Aislamiento internacional, con excepción de Estados Unidos y otros países aliados como Canadá y algunos países europeos. Con seguridad convocara a elecciones, pero bajo la condición  de realizarlas cuando pueda lograr estabilizar la situación (lo cual puede ser prolongado por tiempo indefinido), es decir dictadura abierta o la haría de inmediato con lo cual se pasa al escenario 3.

4.2.             Golpe militar fracasa: La represión del gobierno se “justificaría” por la actividad de fuerza. Posiblemente el gobierno comenzaría a sufrir de cierta actitud “paranoide” por lo que aumentaría su nivel de agresividad y la consiguiente violación de los derechos humanos. La situación económica se vería mucho más afectada. El gobierno sería todavía mucho más autocrático.

4.3.             El golpe militar fracasa pero no es derrotado totalmente. Un hecho en la historia recuerda este escenario. España 1936 y el inicio de la guerra civil española. Lo ocurrido en Libia o lo que ocurre en Siria, nos dice que en las actuales circunstancia que es una situación poco probable, pero ahora posible.

La guerra civil: El escenario menos deseado y gracia a Dios todavía luce lejano.

La guerra civil: El escenario menos deseado y gracia a Dios todavía luce lejano.

La revisión de estos escenarios me lleva a ver una situación poco esperanzadora. La victoria de algunos de los bandos no parece ser una solución para nadie. Por el contrario la perspectiva es que una victoria, siempre será pírrica y la consecuencia será mantener el clima de confrontación y la difícil situación de los venezolanos. Como se sale de este escenario: Solo a través de un dialogo sincero, con humildad, en condiciones paritarias y ánimo de rectificación entre las partes. Lamentablemente esto solo ocurrirá cuando las partes sientan que no pueden derrotarse y cuando en lugar de los apetitos de poder se tenga como norte el bienestar del país, bajo la premisa que ambas partes pueden partir de la buena fe (habrá que trabajar mucho en ello),  el respeto a la constitución nacional y un mediador que ambas partes  aprueben.

Una sola vía para enfrentar la crisis: Un diálogo verdadero.

Una sola vía para enfrentar la crisis: Un diálogo verdadero.