La dimensión política del Decreto de Emergencia Económica.

 

Con el periodista Luis Guillermo Carvajal en el programa “A Primera Voz” pudimos comentar sobre la dimensión política del Decreto de Emergencia Económica dictado por el gobierno de Nicolás Maduro y actualmente en la Asamblea Nacional para su consideración. Nos acompaño el dirigente político Julio Coco. Espero que la escuchen y la comenten.

Persisten las causas para protestar

Andrea Cristina Hernández || achernandez@el-carabobeno.com

El Día de Reyes comenzando 2015, conatos de saqueos en Guarenas [cuna del “Caracazo” en el 89], La Urbina y Altos Mirandinos. Grupos de personas intentaron entrar a la fuerza a varios supermercados. Seis días después [el 12], las tensiones por la llegada de pañales y jabón en polvo terminaron en disturbios entre clientes que saquearon el establecimiento de una reconocida cadena de farmacia en Las Mercedes, ciudad de Maracaibo. Ese mismo día, las redes sociales daban cuenta que en la Universidad Católica del Táchira ocurrían fuertes enfrentamientos entre estudiantes y efectivos policiales, con saldo de 30 heridos, 5 de ellos de gravedad.

En la transitada Avenida Bolívar, Betty Rea mostró su preocupación por la caldeada atmósfera. “Veo mal la situación. No se consigue nada, tenemos que hacer cola para todo. ¡Esto nunca se había visto! El año pasado no participé en ninguna manifestación. Si protestara [lo dijo no muy convencida] lo haría por mi hijo que necesita pañales y leche”. Tony Muñoz, apercibido de la encuesta, intervino: “La culpa es de Procter & Gamble que acapara los productos…Sí. El país está mal, pero por causas foráneas. Uribe desde Bogotá, los cubanos de Miami…es la estrategia de los conspiradores, de una oposición empecinada en derrotar al Gobierno.”

-¿Considera que hay causas para protestar?

– Claro que hay que protestar, pero no como el año pasado que fueron provocaciones, contestó el señor Muñoz.

Ambos, preocupados por la situación del país, coincidieron que la inseguridad y la escasez de productos los afectan.

Para el politólogo Yván Serra, a la situación estructural del país signada por pobreza e inseguridad, se añade “una crisis económica severa”. Describió los escenarios que marcaron la crisis del 83, cuando se devaluó la moneda por primera vez y la similitud en el año 89 cuando asumió la presidencia Carlos Andrés Pérez. “Había una caída importante de inventarios, se intentó aplicar el paquete económico y se produjo el “Caracazo”.

– Durante el paro petrolero del 2002, aunque la economía estaba parada por voluntad de los actores políticos, no se alcanzaron los niveles de desabastecimiento de ahora, puntualizó Serra.

Próximo a cumplirse un año de la ola de protestas del 12F, motivadas por la crisis económica y de servicios públicos, altos índices delictivos, corrupción y represión por parte de los organismos de seguridad del Estado ¿Han desaparecido las causas que las impulsaron?

Las estadísticas son reveladoras: El 2014 cerró con 24 mil 980 homicidios, un ascenso de 79 a 82 asesinatos por cada 100 mil habitantes, en comparación al 2013, con un total de 24 mil 700 asesinatos, según el Observatorio Venezolano de Violencia. Cifras que ubican a Venezuela como el segundo país con tasa de homicidios más alta del mundo, superado por Honduras.

¿Cuáles motivos? Los estudiantes universitarios [muchos de ellos trabajadores y vecinos] fueron claves en la manifestación del descontento. Los motivos variados: 52% en rechazo al gobierno de Maduro y 48% por conflictos habituales sin nexo político, de acuerdo con el Observatorio Venezolano de Conflictividad Social.

Para el activista político Julio “Coco” Jiménez es necesario entender cómo estaba Venezuela para ese entonces. “Teníamos un año experimentando los primeros indicios de la escasez, del aumento de la criminalidad y el alto costo de la vida por la explosión inflacionaria. El 11 de febrero de 2014 no sólo es heredera de la muerte de Chávez, sino de las implicaciones del Dakazo [noviembre 2013]. Las condiciones del hastío social estaban ejerciendo presión en distintas direcciones”.

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(Foto Archivo/El Carabobeño)

El año pasado fue un récord difícil de superar, expresó el coordinador general del OVCS, Marco Ponce. “En el último trimestre observamos que las protestas por el derecho a los alimentos marcaron presencia en todo el territorio nacional. Comenzando este 2015 las causas se mantienen. Hemos contabilizado que se han agudizado las vinculadas a la alimentación y servicios básicos como luz, agua y aseo urbano”.

Desesperanza

¿Qué está experimentando la psiquis social de los venezolanos? “Vacíos espirituales”, plantea el profesor en Ciencias Sociales, Pavel Oropeza. “Ocurre cuando se ha creído en algo y te das cuenta que es una falacia absoluta. Le pasa a gran parte de la población que se identificaba hasta hace poco como ‘chavistas’, al darse cuenta que es ficticia la oferta de hace 14 años de alcanzar la estabilidad económica y política. También hay mucha desesperanza aprendida, ciudadanos que no salen a luchar por sus derechos, porque están convencidos que no vale la pena, porque todo permanecerá igual”.

¿Se está viviendo un clima parecido al que originó el Caracazo? “Es peor que en 1989. En aquel entonces nadie esperaba una explosión social, hoy es un escenario posible”, reflexiona Yván Serra.

¿Por qué el gobierno no toma la medida del precio de la gasolina?, se pregunta el politólogo y se responde: “Por miedo al Caracazo y a sus consecuencias. Pero mientras más se posterguen los ajustes económicos necesarios, será peor”.

“Estamos cayendo al borde de la histeria, la gente busca y busca almacenar qué comer aunque tenga en la casa. Un fenómeno en aumento y peligroso, porque un cuadro de histerismo colectivo, fácilmente lleva a una explosión social”, sostiene Oropeza. “La explosión social no solamente es el acto de violencia, sino que incluye elementos políticos e ideológicos que mueven en ese instante a la masa. Es evidente que en los últimos 15 años se profundizó el odio y la división entre venezolanos”, advirtió.

Desde su experiencia como investigador de manifestaciones sociales, Marco Ponce no aprecia elementos que pudiesen fortalecer ese tipo de eventos, aunque reconoce que están dadas las condiciones para “el descontento y un gran movimiento social”.

-La crisis económica se acentúa, los precios de petróleo bajando, la inflación subiendo debilitando el poder adquisitivo. El Gobierno tiene una gran responsabilidad, como la tuvo en el 2014 para superar estos déficits. Lo ideal sería no llegar a escenarios lamentables como la desviación del hilo constitucional.

En Albores De Febrero

En 106,4% aumentó la canasta alimentaria familiar en un año [diciembre 2013-diciembre 2014] y al menos 41 productos escasearon, según el Centro de Documentación y Análisis Social de la Federación Venezolana de Maestros (Cendas-FVM). Un caldo de cultivo para que “en las próximas semanas se produzcan manifestaciones en las mismas condiciones, en derechos sociales vinculados con una demanda puntual de renuncia de algún representante de los poderes públicos, presidente o algún ministro”, visualiza el investigador Ponce.

A juicio de Julio “Coco” Jiménez, el descontento se segmenta en un número inmenso de minorías que sin conducción, no termina de amalgamarse para generar la presión social que induzca a los cambios que se reclaman.

-Esa indignación ascendente va a buscar formas de liberarse, no sé si en protestas violentas o en las urnas electorales, o por el contrario nos quedaremos en un estado de acostumbramiento a este modo de vida, producto del miedo y la desesperanza, concluyó.

Entre quejas y espera por mejoras

Geraldín Rosales: “La situación del país es desastrosa. La inseguridad, las colas, cada día es peor…No protesté el año pasado por miedo, porque hubo estudiantes muertos. Les digo a las personas que abran los ojos y despierten”.

Humberto Ortiz García: “Estoy preocupado y esperando que se tomen medidas definitivas para corregir este caos, porque todas las clases sociales estamos pasando por el problema de escasez e inseguridad. En comparación al año pasado estamos peor; creo que los políticos no hacen mercado como lo hacemos la clase común de personas. El gobierno no ve la protesta como un derecho ciudadano. Uno de los tremendos errores que se hicieron aquí fueron las guarimbas, eso no nos ayudó a ninguno. Ese no es el camino, siempre hay que respetar la constitución de lado y lado”.

José Reinaldo Feo: “No estoy de acuerdo con lo que está pasando. Uno se tiene que sacrificar más de la cuenta… Lo que está es lo que puedes tener y no lo que verdaderamente quieres. Pero, no participaría en movilizaciones porque tengo que terminar mi carrera. Todo es porque el gobierno está tomando malas decisiones que no ayudan a las necesidades del país”.

Andreína Alvarenga: “Nos afecta la delincuencia, escasez, la falta de dinero y dólares. Me siento triste de ver a Venezuela cada día decayendo. Nosotros los profesionales cada vez vamos disminuyendo en el ámbito laboral. Estoy de acuerdo con las protestas, mas no con las guarimbas. Hay que seguir en la lucha”.

INVENTARIO

Podemos hacer un inventario de lo conseguido en mes y medio de protesta. Se han contabilizado más de cuarenta fallecidos (perdonen la inexactitud de la cifra, pero si este número no se ha alcanzado la tendencia estadística indica que está por venir). Cientos de personas heridas, millares de afectados por bombas lacrimógenas, más de dos mil manifestantes detenidos, algunos liberados con régimen de presentación. Un dirigente nacional preso, dos alcaldes privados de libertad y destituidos de sus cargos. Otros alcaldes amenazados de correr el mismo destino. Una diputada despojada de su investidura parlamentaria por parte del presidente de la Asamblea Nacional, quien recientemente fuera ascendido de teniente a capitán, como si fuera militar activo, cargo incompatible con el ejercicio de diputado.

45 días de intensas protestas estudiantiles

45 días de intensas protestas estudiantiles

Por otro lado el gobierno al escalar la violencia militar, paramilitar y judicial muestra al mundo su peor cara. Ciertamente a Nicolás Maduro, había que hacerle caso cuando dijo que no le importaba que lo llamaran “dictador” pues así es como se comporta.

Nicolás Maduro; "No me importa que me llamen dictador"

Nicolás Maduro; “No me importa que me llamen dictador”

Se pueden seguir sacando cuentas, la Mesa de la Unidad democrática, luce cada vez más deslegitimada, así como el liderazgo visible de esta. Ante el ciudadano opositor afectado de radicalidad, la Mud sufre de excesiva sensatez. Podemos pensar que la oposición se haya en un trance de disonancia cognitiva.

La Mud y la pelea por el liderazgo opositor, entre el grito y el silencio no parece haber conversación.

La Mud y la pelea por el liderazgo opositor, entre el grito y el silencio no parece haber conversación.

Podríamos contabilizar igualmente las multimillonarias pérdidas económicas, entre negocios cerrados, ausentismo laboral, disminución de ventas, gastos en material de defensa, puesto que como es sabido los perdigones y gases lacrimógenos hay que importarlos en un momento en que escasean los dólares.

Por tanto si se realizara un conteo de inventario el saldo sería una enorme pérdida social, y que si no se recuperara algo de sensatez  (¿habrá que contabilizarla entre las pérdidas?) amenaza a extenderse de manera catastrófica.

La manifestación la lideran los estudiantes. Como lo hicieron en los carnavales del año 1928. Parece que en Venezuela, febrero es el mes del cisne negro de Nassim Taleb. El hecho imprevisto que todo lo cambia de manera irreversible. Podemos realizar el mismo ejercicio y contabilizar las ganancias alcanzadas por los estudiantes de la generación del 20. Allí habría que contar estudiantes detenidos, encarcelamientos, torturas y exilios. Ha de recordarse los fallecimientos de Pio Tamayo y Guillermo Prince Lara. Los resultados se vieron años después, al morir Juan Vicente Gómez, cuando a los protagonistas les tocó dirigir los cambios democráticos de la insurgente Venezuela del postgomecismo.

 

La generación del 28, el primer indicio de la modernidad política en Venezuela.

La generación del 28, el primer indicio de la modernidad política en Venezuela.

Desconozco cual será el final de la actual crisis política. Algunas ideas se encuentran en mi post anterior “Juego Trancado”. Sin embargo, algo podemos augurar, no todo es perdida, los estudiantes que asumieron la vanguardia de esta lucha, están, sencillamente,  ganando el futuro.

La lucha de los estudiantes, busca un solo objetivo: El futuro.

La lucha de los estudiantes, busca un solo objetivo: El futuro.

¿Juego trancado?

Nada puede ser más desalentador que realizar un ejercicio prospectivo de los escenarios a corto plazo en Venezuela, tras un mes de crisis política y varios meses de crisis económica. A estas alturas el juego parece trancado. Presos entre radicalismos el país se encuentra entre la parálisis, la anarquía y la represión bruta. Desde el lado de los manifestantes reina la improvisación de grupos que se coordinan a través de redes sociales y cuyas cabezas parece estar ocultas o simplemente funcionan a través de un mecanismo de autorganización de grupos conocidos como la teoría del enjambre. La Mesa de la Unidad Democrática, silenciada por el ruido de los radicales, no parece poder tomar el liderazgo de un movimiento que si bien comparte algunas cosas, no cree en las formas, lo apoya tibiamente, trata de canalizarlos hacia derroteros menos dañino, pero sin mayores éxitos. Los objetivos explícitos de las manifestaciones,  se encuentra en las exigencias del movimiento estudiantil y en la carta del Alcalde Metropolitano Antonio Ledezma. En el corazón de los que protestan, el verdadero objetivo es otro, el cambio del régimen político.

El enfrentamiento con la Guardia Nacional ha sido la constante en estas semanas de conflicto.

El enfrentamiento con la Guardia Nacional ha sido la constante en estas semanas de conflicto.

Desde el lado del gobierno, la repuesta ha ido en cuatro frentes:

  1. Tratar de desarticular los esfuerzos de la mediación internacional y asegurar el apoyo de los organismos multilaterales a la causa de la institucionalidad, entendida en el estrecho criterio de respetar el mandato del que los votantes eligieron  y la no injerencia en asuntos internos de otros países. En este aspecto podemos decir que las gestiones le han sido favorables, dado que desde hace tiempo, se es sabido que los organismos multilaterales funcionan más como clubes de defensa de presidentes, más que como custodios del pueblo ante los excesos de los gobernantes. Sin embargo no ha podido evitar las simpatías que en la opinión pública mundial han tenido los manifestantes y las llamadas de alerta en instancias parlamentarias europea.
  2. Represión dura y continua a través del uso de los equipos antimotines de la Guardia Nacional y la policía nacional, que por lo general cumplen su tarea a través del uso de equipos antimotines como bombas lacrimógenas y perdigones, pero que en otras ocasiones usan armas de fuego con balas o metras, que tienen como propósito herir o matar. Por lo general hay excesos en el uso de la fuerza. Preocupa, que de acuerdo a muchos testimonios la presencia de emociones negativas como rabia y odio en los cuerpos represores. Dentro de este item también se incluye el acoso judicial de lideres políticos y manifestantes. En este sentido existen cientos de manifestantes detenido, el encarcelamiento de Leopoldo López y la orden de captura a otros importantes líderes de su partido Voluntad Popular.
  3. La presencia de cuerpos parapoliciales o paramilitares, que utilizan la violencia armada y ciertamente criminal para enfrentarse con los manifestantes.
  4. Crear la parodia de un diálogo, donde lo primero en que ha fallado, es lograr convencer a manifestantes y la oposición organizada en la Mud, en la sinceridad de la propuesta de pacificación, por parte del gobierno. Las  mesas de trabajo que se han instalado en la llamada Conferencia por la paz, son colmadas por simpatizantes progubernamentales que buscan más que dialogar, “cayapear” a los pocos participantes que no simpatizan con el régimen.

Primera foto publicada de Leopoldo López desde su celda

En este punto el juego luce trancado y de lograr un desenlace la mayoría de los escenarios no vislumbran mejores tiempos para Venezuela, salvo un gran acuerdo nacional. Veamos porque lo planteo:

Escenario 1: Gana el gobierno, sin ceder en sus políticas. Esto ocurre porque las protestas se desinflan y da como resultado la frustración en los manifestantes y sus apoyos. La falta de consensos entre los métodos de lucha y los objetivos logran que se neutralicen todas las acciones y no logran socavar las defensas del gobierno, el cual sale victorioso de la crisis. El gobierno envalentonado desconoce las “causas” de la crisis política, al vencer sus “síntomas” y decide profundizar el camino hacia el “socialismo” con sus consabidas expropiaciones, desinversión, escasez e inflación.

Escenario 2: Gana el  gobierno, pero reconoce alguno de los problemas que la originaron: Cede en algunas exigencias de la oposición, y se junta con el cansancio producido por las protestas y la necesidad de regresar a la “cotidianidad”, pero a su vez encuentra con unas autoridades que desea restablecer la paz social. El gobierno accede a realizar reformas en lo económico, y ofrece algunas concesiones políticas. El éxito dependerá de lograr consensos en las directrices económicas y que estos logres resultados a corto plazo.

La cotidianidad de las colas, a las que la gente se niega a regresar.

La cotidianidad de las colas, a las que la gente se niega a regresar.

En este escenario se mantienen dudas si realmente un gobierno movido por una completa desconfianza hacia el sector privado, con grupos en lo interno mucho más ideologizados permitan que se lleven a cabo las reformas económicas que se requieren, y por supuesto, la gran pregunta, estaría el gobierno en capacidad de reconocer que tiene que pagar los platos rotos en términos de popularidad, sobre todo cuando la estabilidad está muy afectada por la crisis política actual.

Escenario 3: Salida de Nicolás Maduro del poder por alguna vía constitucional (renuncia del cargo o abandono del poder). La salida del poder apaciguaría los ánimos de los manifestantes por los momentos. De acuerdo a lo previsto en la constitución debería convocarse a elecciones en los siguientes 30 días. De allí se desprende a su vez, dos escenarios:

3.1 La oposición se unifica en torno a Henrique Capriles Radosnky, Henry Falcón o María Corina Machado o Leopoldo López, si logra desembrazarse de los obstáculos legales que pesan sobre él.

3.2 La oposición va desunida y se postulan varios candidatos que competirían entre sí.

La unidad de la alternativa democrática sigue siendo un requisito indispensable ante cualquier escenario.

En el primer escenario, las probabilidades favorecerían al candidato de la alternativa democrática, en el segundo escenario al candidato del Psuv, el cual asumimos se mantendrá unido. En este escenario habría que considerar la posibilidad de un descalabro en la popularidad del Psuv, es decir  una errática escogencia del candidato o una pésima campaña electoral, lo puede relegar a un tercer lugar, con una competencia entre opositores.

En cualquiera de los casos, el nuevo presidente tendría la tarea titánica de iniciar un severo plan de ajuste y estabilización económica, política y social, en una Venezuela que se mantendrá polarizada dificultando los consensos que son requeridos para el restablecimiento de la confianza y de la institucionalidad.

Escenario 4: Alzamiento militar: Militares de cualquier signo, ante la situación de caos e ingobernabilidad deciden asumir el mando.  Nos encontramos con varios subescenarios:

4.1.             Golpe militar triunfa: El gobierno de facto, deberá enfrentar con represión aún más dura a militantes del Psuv, GPP y simpatizantes. Aislamiento internacional, con excepción de Estados Unidos y otros países aliados como Canadá y algunos países europeos. Con seguridad convocara a elecciones, pero bajo la condición  de realizarlas cuando pueda lograr estabilizar la situación (lo cual puede ser prolongado por tiempo indefinido), es decir dictadura abierta o la haría de inmediato con lo cual se pasa al escenario 3.

4.2.             Golpe militar fracasa: La represión del gobierno se “justificaría” por la actividad de fuerza. Posiblemente el gobierno comenzaría a sufrir de cierta actitud “paranoide” por lo que aumentaría su nivel de agresividad y la consiguiente violación de los derechos humanos. La situación económica se vería mucho más afectada. El gobierno sería todavía mucho más autocrático.

4.3.             El golpe militar fracasa pero no es derrotado totalmente. Un hecho en la historia recuerda este escenario. España 1936 y el inicio de la guerra civil española. Lo ocurrido en Libia o lo que ocurre en Siria, nos dice que en las actuales circunstancia que es una situación poco probable, pero ahora posible.

La guerra civil: El escenario menos deseado y gracia a Dios todavía luce lejano.

La guerra civil: El escenario menos deseado y gracia a Dios todavía luce lejano.

La revisión de estos escenarios me lleva a ver una situación poco esperanzadora. La victoria de algunos de los bandos no parece ser una solución para nadie. Por el contrario la perspectiva es que una victoria, siempre será pírrica y la consecuencia será mantener el clima de confrontación y la difícil situación de los venezolanos. Como se sale de este escenario: Solo a través de un dialogo sincero, con humildad, en condiciones paritarias y ánimo de rectificación entre las partes. Lamentablemente esto solo ocurrirá cuando las partes sientan que no pueden derrotarse y cuando en lugar de los apetitos de poder se tenga como norte el bienestar del país, bajo la premisa que ambas partes pueden partir de la buena fe (habrá que trabajar mucho en ello),  el respeto a la constitución nacional y un mediador que ambas partes  aprueben.

Una sola vía para enfrentar la crisis: Un diálogo verdadero.

Una sola vía para enfrentar la crisis: Un diálogo verdadero.