EL FINAL DE LAS REVOLUCIONES (II)

Pancho Villa: Muere asesinado como todos los principales lìderes de la Revolución Mexicana.

Un caso particular de revolución fue la Mexicana. Iniciada por Madero al rebelarse contra el presidente Porfirio Díaz, quien habiendo levantado la bandera por la No Reelección contra Benito Juárez, luego que asumiera el poder (1877) fuera reelecto seis veces a partir de 1884 hasta su derrocamiento. Madero ocupa poco tiempo el poder, a los meses fue asesinado por un levantamiento militar liderado por Victorino Huerta. Este a su vez fue derrocado por la insurgencia revolucionaria. Luego de 10 años de lucha, los principales líderes de la revolución fueron sucesivamente asesinados: Emiliano Zapata (1919), Venustiano Carranza (1920), Pancho Villa (1923) y Alvaro Obregón (1928).  Pedro Elías Calles, presidente en el período 1924 – 1928 crea el Partido de la revolución mexicana, que posteriormente se denominaría el Partido Revolucionario Institucional (PRI). De acuerdo a la terminología de Duverger fue un partido hegemónico, que mantuvo todo el control político de México hasta la década de los 80, para finalmente perder por primera vez la presidencia de la república en el año 2000. En 1963, la novela de Carlos Fuentes “La Muerte de Artemio Cruz”, mostraba alegóricamente que la revolución hacía años que había muerto, enferma de burocratismo, oligarquía  partidista y corrupción.

Ho Chi Minh: líder indiscutible de los vietnamita.

La revolución vietnamita fue inicialmente una guerra de independencia contra la dominación francesa en el territorio. Tras el acuerdo de Ginebra el país quedó dividido en Vietnam del Norte y Vietnam del Sur. El primero, bajo el mandato de Ho Chi Min, se proclamó socialista y recibió el apoyo de China y la Unión de República Socialista Soviética (URSS) y el segundo bajo el mandato de  Ngo Dinh Diem proclamándose anticomunista y recibiendo el apoyo de los Estados Unidos. Las tensiones entre ambos países dieron origen a la conocida Guerra de Vietnam, con la victoria de Vietnam de Norte y constituyéndose la primera derrota militar de los Estados Unidos en su historia. Una vez reunificada Vietnam, se impone un régimen totalitario, con caracteristicas muy similares a la URSS o China. En 1986 comienza una serie de reformas de corte capitalista (doi moi), permitiendo la propiedad privada y dando incentivos a la inversión extranjera, al tiempo que restablecía relaciones diplomáticas y comerciales con Estados Unidos  y Japón. Hoy en día se reconoce a Vietnam (nominalmente socialista) como una de las economías de mayor crecimiento del planeta.

Los hermanos Castro, con ochenta años a cuesta, la incertidumbre se acerca la hora de escoger a los sucesores.

La revolución cubana nació con grandes expectativas en un continente plagado de dictaduras militares, que dentro de la órbita de los Estados Unidos, mantenía posiciones anticomunistas. Fulgencio Batista, quien era sargento cuando toma por primera vez el poder, implanta una dictadura tradicional, que es derrocada por las tropas revolucionarias comandada por Fidel Castro. Al comienzo se ufanaba de ser una revolución de carácter nacionalista, pero finalmente Fidel Castro se declara Marxista Leninista, y decreta la abolición de la propiedad privada y el trabajo obligatorio. Las elecciones prometidas, se realizaron dieciséis años después y de acuerdo a la constitución cubana que solo reconoce al partido comunista. Tras más de cincuenta años en el poder, Fidel Castro delegó el poder en su hermano Raúl, quien de manera tímida intenta hacer una serie de reformas de carácter económico, liberalizando algunas de las áreas de la economía, pero sin permitir mayores libertades políticas. Tanto Fidel como Raúl ya tienen más de ochenta años. Más pronto que tarde el régimen tendrá que asumir la renovación, donde no son solo los líderes los que han envejecido. Se avizoran tiempos de cambio.

Chávez le pide a Dios: "Cristo no me lleves todavía".

 La revolución venezolana, tiene la particularidad de nacer bajo un proceso electoral y no bajo la égida de las armas. Hugo Chávez se da a conocer, con un intento fracasado de golpe de estado, el 4 de febrero de 1992, al pretender derrocar al presidente electo Carlos Andrés Pérez. Preso, su causa fue sobreseída pudiendo participar como candidato en 1998, donde es elegido presidente. Siguiendo las directrices de su mentor político Fidel Castro, no declara inmediatamente el carácter socialista de su movimiento, que la asume como bolivariana. Su primera acción de gobierno fue promover la reforma constitucional con lo cual aumentó el período presidencia a 6 años, y se dio la oportunidad de reelegirse de manera inmediata. A su vez, sirvió para afianzar en posiciones de poder a sus partidarios.. En el año 2006, declara que la revolución es socialista.  En 2007 una reforma constitucional radical es derrotada electoralmente. Ante la imposibilidad de cambiar la constitución, la reforma socialista se trata de imponer por la vía legal o reglamentaria, muchas veces con normas de dudosa constitucionalidad. En el año 2009, la posibilidad de la reelección se hace indefinida mediante la aprobación de una enmienda constitucional. En el año 2011, un elemento de incertidumbre surge en el país, cuando a Chávez se le detecta un cáncer, que lo obliga a dos intervenciones quirúrgicas y tratamiento de quimioterapia. En los carnavales del 2012 reaparece el tumor, que lo lleva a una tercera operación y a recibir tratamientos de radioterapia. Su pronóstico es “literalmente” reservado. El país se prepara para una batalla electoral el 7 de octubre. La revolución venezolana, aún si triunfara en esa fecha, esta al vilo de la salud de Hugo Chávez.

Algo de reflexión

La Toma de la Bastilla, principal símbolo de la Revolución.

La historia dice mucho de la dependencia de la revolución con el liderazgo que la impone. En muchos casos, la revolución desaparece con el líder. En otros casos, los regímenes permanecen, pero abandonando su carácter revolucionario y garantizando su supervivencia a través de reformas económicas que apuntan hacia la ortodoxia económica. Por lo general, la economía agradece esas reformas.

A largo plazo, los países no pueden mantenerse muy alejados de las corrientes mundiales, quien no revoluciona, sino que evoluciona. Los países del mundo parece destinado, en el largo plazo, a mantener regimenes de libertad de mercado con democracias representativas, pero con mayor interacción de los  gobernantes y los ciudadanos y en ambientes de mayor equidad social.

Las desigualdades crean un ambiente propicio para los procesos revolucionarios. Pero la imposición de la coerción política y económica, ahogan a las sociedades y la empobrecen.  Las revoluciones se estancan, mientras el mundo avanza. Finalmente las revoluciones fracasan antes el influjo de la historia.

POPULISMO, EL ÚLTIMO RECURSO

Luis Herrera Campins y Hugo Chávez, la dádiva como último recurso.

Algo no esta funcionando. El presidente se da cuenta que a pesar de doce años de revolución todavía existe pobreza crítica.  A pesar de las misiones y el petróleo a 100 dólares el barril, todavía parece que hay niños pobres de solemnidad. El 2012 esta cada vez más cerca y todavía debe retumbar en sus oídos la frase de Ramón Guillermo Aveledo en la madrugada del 27 de septiembre, 52% de los votos había obtenido la oposición venezolana. Cifras más, cifras menos, el gobierno no tiene la ventaja del 2006, su momento clímax y que pudo concretar en un histórico record de votación de siete millones de votos. Hoy por más que vocifere nadie cree que pueda llegar a 10 millones, como algunos ingenuos le creyeron hace cinco años. A lo interno saben que serán un éxito si llegan a seis millones. Hoy con el apoyo popular menguado, un considerable deterioro físico y una gestión que hace agua entre crisis eléctricas, inflación, desabastecimiento y muertos por la violencia callejera, reconoce que su situación es complicada, más allá de lo que digan las encuestas y sus resultados coyunturales.

El debate de los precandidatos mostró rostros jóvenes y exitosos, que contrasta claramente con el rostro enfermo que vemos en las obligatorias cadenas televisivas. De un lado se ve futuro, del otro la herrumbre de un edificio que se cae a pedazos y una moral desdibujada. Carlos Fuentes dibujaba la debacle de la revolución mexicana a través de la imagen de Artemio Cruz. Con la agonía de un enfermo en sus últimos días metaforizaba a México cuando la revolución mexicana moría en los brazos de una burocracia corrupta como su protagonista. Nadie supo en que momento la revolución mexicana quedo en la historia, tampoco nadie sabe en que momento hubo revolución en Venezuela.

El neo comunismo se disfraza de populismo cuando se acerca la campaña electoral. La figura del caudillo que nos acompaña desde el tirano Aguirre se hace patente en el líder militar, que en ocasiones se viste de civil, y que a duras penas se ve obligado a jugar las cartas que le impone la cultura democrática del país, aunque esta solo se vea concretada en dos facetas: elecciones y poder hablar mal del gobierno.

La política social, adquiere rasgos clientelares a través de las misiones. Hoy sabemos cuanto vale un voto. Trescientos bolívares mensuales por niño. Cuando se llego al poder, allá finalizando el siglo XX, el gobierno de aquel entonces entregaba miles de bolívares a las familias pobres que tuvieran hijos en educación básica. Alguien me comento que existían estadísticas que mostraban que en lugar de incrementarse el consumo alimento, si lo hacía el de cerveza los días que se pagaba la beca alimentaria. Supervisores y docentes de escuelas públicas me comentaron  que algunas familias en lugar de alegrarse por la promoción de sus hijos al bachillerato, lamentaba la pérdida de una fuente adicional de ingreso. El Chávez de aquel entonces, sabiamente intentó modificar la política social  y eliminó la beca. Nunca se supo que la sustituyo, hasta que sintiendo el espíritu revocatorio de los años 2002 y 2003, se inventó las misiones, contando con la caja chica de Pdvsa, tomada luego de la maniobra de los petroleros suicidas.

Treinta años después regresamos a la época de Luis Herrera, quien quiso entregar un subsidio de 100 bolívares a las familias pobres. Hoy son trescientos bolívares que en promedio son diez bolívares diarios.  ¿Trescientos bolívares a cambio de qué? Que bajo creen que ha caído la dignidad y la promesa que se irá a votar.