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Yván Serra: “El gran reto de Venezuela es civilizar la política”; por Enderson Sequera S.

Hace unos meses, Enderson Sequera, un brillante estudiante de ciencias políticas de la Universidad de Carabobo, motivado por una actividad académica, me realizó una entrevista sobre el tema del liderazgo político venezolano. La entrevista fue publicada en su blog https://polihablandoblog.wordpress.com/.  Creo que después de casi un año, lo que allí se dijo mantiene vigencia y decidí publicarlo en mi espacio. Pueden leer algunos extractos de la entrevista a continuación:

Enderson Sequera (ES): En medio del convulsionado ambiente político de nuestro país, tomarse unos minutos para hablar sobre el liderazgo parece ser o un acto de divisionismo o una banalidad. Mucho se ha dicho, y se seguirá diciendo, desde la reacción visceral producto del descontento y de tener las pasiones a flor de piel. En cambio, poco se ha reflexionado y meditado desde la experticia que brinda la academia. Si partimos del principio que, para lograr el éxito en cualquier actividad humana, la reflexión debe preceder a la acción, nos encontramos en la necesidad de hacer un balance sobre el desempeño de nuestro liderazgo. En las líneas posteriores, el profesor Yván Serra, politólogo egresado de la Universidad Central de Venezuela (UCV) y el Instituto de Estudios Superiores y Administración (IESA), nos comparte sus agudas reflexiones sobre la dirigencia política venezolana y su visión del liderazgo.

I Parte – Del caudillismo a la modernización

ES: Según su opinión, ¿Cuáles han sido las principales fallas del liderazgo político venezolano antes de la llegada al poder del Ex presidente Chávez?

Yván Serra (YS): Cuando hablamos de liderazgo, la gente que lo estudia lo que hace es tratar de conseguir patrones comunes que hacen que alguien sea identificado como líder. Gandhi, Mandela, Churchill: qué es lo que tiene esta gente que hace que otros los sigan. Eso es el liderazgo. Allí, unos encuentran e identifican patrones y otros no ven ninguno. Pero, ¿qué es en esencia un líder? Es una persona que tiene un objetivo que no puede ser alcanzado por el solo y de alguna manera compromete a algún grupo de personas a que lo ayuden a conseguir ese objetivo.

Ahora, si nos remontamos al año 1935, ¿qué sucede? muere Juan Vicente Gómez. Y tanto Cipriano Castro como Gómez tuvieron una virtud que fue acabar con el caudillismo. A sangre y fuego. Caudillo que se atravesaba, caudillo que se fusilaba. Hubo una sola mano, un solo jefe. Posteriormente, cuando muere Gómez no hay un caudillo que lo siga, en una Venezuela que estaba teniendo una fuente de ingreso que antes no tenía que era la renta petrolera. Así, Eleazar López Contreras, que más o menos tenía la idea de seguir un esquema Gomecista, al cabo de un año tenía una poblada a las afueras del Palacio reclamándole derechos. Tanto así, que la manifestación más grande que se ha visto en Venezuela la tuvo Eleazar López Contreras. Allí tuvo que empezar a reconocer que el país tenía que cambiar, y se da inicio, en ese momento, a un proceso de modernización del país.

Ese grupo, donde además de López, estaban Manuel Egaña, Alberto Adriani, Pocaterra, Uslar Pietri, planteaba que el pueblo, la masa, era ignorante y no tenía capacidad por ella misma para adelantar un proceso de modernización. Por tanto, este tiene que ser dirigido desde el punto de vista de elites. Nosotros tenemos que dirigir este proceso. Eso de votar no cabe aquí, y debemos seguir con un voto restringido.

Por otra parte, Acción Democrática (AD), Rómulo Betancourt, tenía otras perspectivas. ¿Por qué este proceso de modernización va a ser dirigido desde arriba? Nosotros creemos que el pueblo tiene que ser participe y protagonista de este proceso. Sin embargo, ¿qué fue lo importante de ese liderazgo? Que, independientemente de las diferencias, ambos (el grupo de López y AD) tenían claro un objetivo: la modernización de Venezuela. Cuando dicen que no se le hizo caso a Arturo Uslar Pietri de que había que sembrar el petróleo, ¡claro que se le hizo caso! Lo que pasa es que los objetivos no fueron logrados. Entonces, cuando revisamos las cifras económicas que recopila el profesor Asdrúbal Batista del IESA, desde la independencia, hasta finales del siglo XX, tú te consigues que Venezuela es un país que creció ininterrumpidamente por más de 50 años sin inflación. Venezuela empezó a ser modelo mundial. Por eso, cuando yo era muchacho, recuerdo ver en Televisión a alguien decir que Venezuela era el país con renta per cápita más alta de Latinoamérica. Un venezolano iba a Europa y se traía media Europa, como consecuencia del bienestar que existía.

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ES: ¿Éramos la Suiza de America?

YS: No tanto así. Pero éramos un país, por lo menos hasta el año 1973, con un proceso de crecimiento, sin inflación, un proceso de urbanización acelerado. La modernización requiere que la gente viva en ciudad, no que viva en el campo. El venezolano en los años 20 se moría de mengua. En los años 20 teníamos 90% de analfabetismo y 50 años después, pasamos a tener 90%, pero de personas alfabetizadas, que viven en ciudades y que muestran prosperidad. Uno se detiene y es imposible no precisar que allí el liderazgo tuvo que influir en eso. Tuvo éxito. Y eso, en gran parte, se debió a que tenía una meta clara. La modernización.

II Parte – De la modernización a la partidocracia

YS: Después de los años 70 es que viene el problema. En esa época, había ya economistas alertando que ese proceso de crecimiento basado en la renta petrolera estaba empezando a mostrar un desgaste. ¿Cómo nació nuestro proceso de modernización? A través de lo que se llamó la sustitución de importaciones. Pero, no podíamos tener una industria que le vendiera la maquinaria a la FORD, teníamos era que ensamblar los vehículos que te iba a preparar la FORD. Así, las grandes empresas empezaron a instalarse en Venezuela, y a la par, se fue creando una burguesía nacional, porque si queríamos ser un país moderno, tenías que tener una clase empresarial. ¿Y qué teníamos para crear esa clase empresarial? Petróleo.

De esta manera, los empresarios llegaban y le presentaban una idea al gobierno. Y este asumió el compromiso de protegerlos. Ese fue el proceso que empezó a tener debilidades. Después de 30 o 40 años de una industria basada en sustitución de importaciones, esta empieza a mostrar las falencias y ya no tiene como sostenerse, ya que era muy fácil operar en un mercado protegido por el Estado.

A eso, debemos sumarle, en el año 73, la guerra árabe-israelí y sus consecuencias en nuestro país: el precio del petróleo se dispara y Venezuela empieza a percibir unos recursos enormes de este. Entonces, como había más dinero para invertir, el Estado empezó a meterse en una gran cantidad de cosas que dependían, esencialmente, del excedente petrolero. En el momento en que estos excedentes no iban a estar, ibas a tener problemas para mantener esas inversiones. En esencia, empezamos a ser víctimas de un mal manejo de nuestro proceso de modernización.

El segundo gran problema de ese liderazgo es que se empezó a dejar devorar por la partidización y por la corrupción. Lo cual llevó consigo un aumento de los controles y, a su vez, produjo un aumento de la ineficiencia. En vez de pagar (el Estado) por bienes y servicios, empezamos a pagar por funcionarios que lo que hacían era cuidar que la gente no se robará el dinero.

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ES: Es decir, ¿se pueden distinguir claramente dos etapas en el liderazgo venezolano: antes de 1973 y después de 1973?

YS: Exactamente. Cuando te digo que vi la noticia por TV, te estoy hablando del primer gobierno de Pérez. Lo que llamarón aquí La Venezuela Saudita. La gente llegó a tener un gran manejo de un excedente rentístico. Por eso, cuando me preguntas cual fue la debilidad de esa dirigencia política, te digo que no supo ver el monstruo que se le venía encima.

Luego de la presidencia de Pérez, Luis Herrera se da cuenta que el país está endeudado, hipotecado, y que, además, tiene un severo problema partidista. Por ejemplo, el primer programa de ajuste para superar ese endeudamiento lo quiso implementar Luis Herrera, ¿y quién le saboteó ese programa de ajustes? Rafael Caldera. Simplemente, porque los costos los iba a pagar él, ya que tenía aspiraciones presidenciales. Resultado: no se hizo el programa de ajustes y el gobierno de Luis Herrera, económicamente, fue un desastre. Y con su gobierno inicia el proceso de desmejoramiento económico de Venezuela. Allí el problema: el liderazgo político no supo revertir el proceso, y, por el contrario, sabotearon, boicotearon, los programas de ajustes.

ES: ¿Hubo una carencia de visión?

YS: A veces no es fácil tenerla. Lo que sí es evidente es que teníamos un liderazgo político donde el interés personal prima sobre el interés colectivo.

ES: ¿Producto, quizá, de ese cortoplacismo electoral tan característico nuestro?

YS: Sí, hubo un gran cortoplacismo. Lo vemos, incluso, ahorita. Tenemos un país hundido en la miseria y nuestros políticos están pendientes de la zancadilla que me va a poner el otro.

III Parte – Cómo enfrentar a los enemigos de la democracia

YS: ¿Cuál es el otro gran problema? Cuando se instaura la democracia, teníamos el dilema de qué hacer con los enemigos de la democracia. ¿Cómo íbamos a, por ejemplo, legalizar el Partido Comunista de Venezuela cuando este, claramente, quería imponer un régimen no democrático? Si llegaban al poder con votos, ¿Cómo íbamos a protegernos y evitar que acabaran con la democracia desde adentro? Y, sencillamente, (la dirigencia política) nunca encontró estas respuestas.

Aquí tenemos dos grandes fallas: no supimos enfrentar el proceso de corrupción y partidización, la ineficacia estatal y el proceso de desmejoramiento de la calidad de vida del venezolano que se empieza a ver a partir del año 1978, y, la otra, es que el sistema fue excesivamente blandengue con los enemigos de la democracia.¿Cómo es eso que tú das un golpe de Estado y luego te dan un sobreseimiento de causa, dos años después? Es decir, tú jamás fuiste delincuente, no hay una razón por la cual juzgarte, cuando tú eres un criminal convicto y confeso. Una persona da un Golpe de Estado, lo admite en TV nacional, dice “por ahora, nuestros objetivos no fueron logrados”, -es decir, que iba a proseguir en busca de estos, en la pelea contra la democracia-, y dos años después sale y se convierte en presidente.

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ES:¿Fue esto también fruto del cortoplacismo electoral de la dirigencia, de las presiones en la opinión pública y su futura repercusión en las encuestas?

YS: La figura del blandengue en Venezuela yo la tengo ubicada con nombre y apellido: Fernando Ochoa Antich. Fue él quien convenció a toda la dirigencia política de que había que conciliar y negociar con las Fuerzas Armadas y que para eso había que darles libertad a todos los participantes del Golpe. Ahora, el Dr. Caldera estaba muy ganado a esa posición, ya que había conducido el proceso de pacificación en su primer gobierno. Pensaba que esa podía ser la solución. Pero resulta que Chávez no resultó ser Teodoro Pefkoff, ni Pompeyo Márquez. Resulto ser, por el contrario, una persona que no tenía en su interés implantar un proyecto socialista, sino un proyecto personalista. De largo plazo. Donde él muriera estando en la presidencia. Y así pasó.

Más allá de la diferencia en el contexto y en la situación de ambos países, aquí faltó un Uribe (ex presidente colombiano). Un presidente que llevó a una situación de tal debilidad a las FARC, lo que facilitó, posteriormente, el proceso de negociación de Juan Manuel Santos. Pero cuando Pastrana intentó hacerlo, desde una posición de debilidad, salió con las tablas en la cabeza.

Ahora, es justo decir que, al final del proceso, Carlos Andes Pérez, en su segunda presidencia, si estaba claro. Solo que sobredimensionó su liderazgo y las posibilidades de este para emprender el proceso de cambio en el país. Y ahora, si Caldera saboteo el programa de ajustes de Luis Herrera, ¿Quién fue el primer saboteador del programa “El Gran Viraje” de CAP II? Acción Democrática.

IV Parte – David contra Goliat: enfrentar desde el pluralismo a un gobierno militarista

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ES: Durante la época chavista, ¿Cómo fue el desempeño de la dirigencia opositora en Venezuela?

YS: Hay un tema que es la desconfianza. Pero, para responder tu pregunta, lo primero es que hay que dejar por sentado que Chávez nunca debió ser candidato, por una razón, él debió haber estado preso. Si después de 15 o 20 años, cuando saliera de la cárcel, recupera sus derechos políticos y decide entrar al juego político, ya hubiesen sido otros tiempos. El efecto Chávez no hubiera sido el mismo. Ya habíamos empezado, a finales de los 90, el proceso de cambio. Le hubiese tocado competir (A Chávez) con unos gobernadores que iban a ser exitosos en sus gestiones regionales. Con unos alcaldes exitosos en sus ciudades.

Ahora, ¿en qué se equivoca la dirigencia? Yo no sé si hablar de equivocaciones, o de procesos naturales. Existe una gran dificultad de este lado. Nosotros estamos compitiendo contra un aparato que maneja muy bien su estrategia política, que tiene muy claro sus objetivos, que no son el engrandecimiento de Venezuela sino el mantenimiento del poder y de la coalición, y en función de eso nos manejamos de una manera cuasi militar. Allí hay un aparato administrativo-político, que funciona jerárquicamente, se diseña la estrategia y se ejecuta. ¿Cómo enfrentar ese entramado y esa maquinaria a partir de diferentes grupos que les cuesta establecer estrategias comunes porque, en esencia, parten del pluralismo?Porque no quiere decir que dentro del PSUV no haya diferencias, pero, al final, la disciplina rompe esas diferencias. Rompe la disidencia. Operan muy bien el tema de los premios y castigos. A Luisa Ortega Díaz, por ejemplo, se le ocurrió ser disidente, ¿y dónde está hoy día?

¿Dónde fallamos? Obviamente, hemos tomado decisiones equivocadas. Pero es, hasta cierto punto, previsible que las hayan tomado, aludiendo al tipo de enemigo que se enfrentaban. Incluso, yo hace un mes fue que descubrí donde estuvo el error de la dirigencia política de este proceso de calle del 2017. Fuimos a la calle pidiendo cuatro cosas: reconocimiento a la Asamblea Nacional, libertad a presos políticos, canal humanitario y cronograma electoral. Esas cuatro se resumían en dos: agenda electoral y reconocimiento de la Asamblea Nacional. Cuando el gobierno se ve acorralado, lanza una amenaza muy seria, una amenaza enorme: la Asamblea Nacional Constituyente. Esos cuatro objetivos se dejaron de un lado y se cambio el objetivo a uno nuevo: evitar la instauración de la ANC. Cuando el 30 de julio se instala la ANC, sentimos que perdimos. Porque el objetivo que nos habíamos planteado que era detener la ANC no lo logramos. Es muy fácil decirlo ahorita, lo complejo era verlo – y decirlo – por ejemplo, el 02 de mayo.

Se habla mucho de que fue un error abstenerse en el 2005. Pero la verdad es que los resultados iban a ser idénticos, porque la oposición estaba de capa caída. Y la gente, luego del referéndum, estaba en un estado similar al del 01 de agosto (del 2017), ¿para qué vamos a votar por el gobernador? En ese momento, se preguntaban, para qué vamos a votar por la Asamblea Nacional. La abstención iba a ser de espanto. ¿Y qué se hizo? De forma relativamente inteligente, cambiamos una derrota electoral por un triunfo simbólico. Los dos meses siguientes, nuestro argumento fue que había ganado la abstención.

En el mismo sentido, recuerdo que la primera vez que yo me quede mudo en una entrevista televisiva, fue el 12 de abril del 2002. Cuando ya se sabía que Carmona era el que reunía cierto consenso para ser presidente, la periodista me preguntó: ¿y quien escogió a Carmona? Era una pregunta natural. La gente se decía a sí misma: yo escogí a Chávez, pero, ¿quién escogió a Carmona?

Así, otra jugada que se ve de anteojito la vemos en el 2003. La oposición iba a jugar la carta del revocatorio, partiendo de la premisa de que la gente no quería a Chávez. Y tenían el arma guardada que es el paro petrolero. La lógica nos dicta que, solo después que nos negarán el referéndum, debíamos haber jugado la carta del paro. Y ocurrió todo lo contrario: lanzan el paro antes del referéndum, y cuando ya el paro se está agotando, el gobierno te dice que el referéndum no va.

No obstante, siendo francos, ¿Qué le podemos criticar a la dirigencia? ¿Qué se manejan como políticos en un ambiente de extrema complejidad, ante un adversario que tiene todas las de ganar? Aunque, claramente, hay visiones equivocadas. Por ejemplo, el tema de la Unidad. Cuando creemos que están unidos, a la hora de una crisis, se nota la debilidad. El gobierno logra revertir sus derrotas y la oposición no sabe aprovechar sus victorias. Esa ha sido la marca de fábrica de estos 18 años.

ES: También influye el hecho de que se hace más evidente el no aprovechamiento de esas victorias, cuando tenemos al frente un enemigo único donde no hay espacio para las fricciones, y que hace casi imposible el percibir sus divisiones internas.

YS: Y que no las va a mostrar nunca. En el gobierno hay un pensamiento estratégico. Ahora, ¿Cómo se logra un pensamiento estratégico en la Mesa de la Unidad cuando, más allá de lo electoral, no tienes ninguna otra garantía por parte de los dirigentes? Lo único que está claro dentro de la MUD, y para lo que fue creada, es que vamos unidos para las elecciones. Ahora, cuando no estamos en tiempo electoral es bastante complejo desarrollar una estrategia programática y de criterios, cuando cada partido busca accionar diversas tácticas para ser más competitivo. Podemos criticarlos. Pero, ¿qué tan realista es la crítica? Eso sería como criticar a la Venezuela de los años 80 de nunca haber ido a un mundial de fútbol, porque era evidente que, con esos jugadores, no era posible. Sin embargo, a mi entender y en términos electorales, uno de los principales errores fue que, en el año 2016, nos desbocamos pensando que con esa mayoría conquistada el 6-D podíamos lograrlo todo. Al final, parece que no terminamos de entender a que nos estamos enfrentando.

ES: Vimos al boxeador sobre las cuerdas…

YS: Exacto. Porque, ¿era previsible o no que el gobierno iba a evitar el referéndum revocatorio? Totalmente, lo que no sabíamos era cómo y cuándo. Pero de que lo iban a hacer, lo iban a hacer. En ese contexto, otros argumentan que al negarnos el referéndum el plan era irnos hacia Miraflores, está bien, entonces, ¿por qué devolviste a la gente de Miraflores y te sentaste a dialogar? Uno podía creer en el experimento del dialogo con el gobierno del 2014. Pero luego de esa experiencia, sabías que un diálogo con el gobierno no iría a ninguna parte. En el 2014, tenía razón el dialogo. En el 2016, ya sabías que era mentira.

ES: ¿Y en el 2017?

YS: Ahí yo creo que la MUD está jugando de la siguiente manera: le dice a la Comunidad Internacional que tienen intenciones de dialogar pero, muy dentro de sí, saben que eso no va a ningún lado. Pero no sería correcto decir, de forma tajante, no quiero el dialogo. Al final, es un amague de dialogo. A golpe, hemos vuelto a la línea que le ha dado resultado a la oposición que es la línea evolutiva: vamos a ir recuperando y acumulando fuerza para luego actuar. Aunque, claro, es muy fácil para mí hablar desde mi espacio de profesor universitario de Ciencias Políticas cuando hay un país que se está desmoronando y que requiere respuestas inmediatas. Pero mi planteamiento fue que, la oposición debió haberse concentrado en ganar la mayoría de las gobernaciones en el año 2016. Había que presionar esas elecciones. Recuerdo haberle comentado a una dirigente carabobeña que parecía que nos íbamos a quedar sin el chivo y sin el mecate. ¿Y dónde estamos ahora? Sin referéndum, y vamos a tener elecciones de gobernadores, casi un año después, con una ilegitima Asamblea Nacional Constituyente, con unas elecciones que, desde el punto de vista de las políticas públicas, van a ser totalmente ineficaces.

V Parte – Venezuela y el reto de civilizar la política

ES: Bueno, en líneas generales, ese es el liderazgo que tenemos. Pero, pensando a futuro, ¿usted cree que se necesita un cambio de paradigma en el liderazgo político venezolano?

YS: El liderazgo que tenemos hoy lo puedo sintetizar así: el venezolano está pasando hambre por el tema inflacionario, por el tema de la escasez y ¿qué es lo que le preocupa a Maduro? Como seguir siendo presidente ¿y a la oposición? Cuidar unas parcelas regionales. Por otro lado, y en otro momento, cuando comparamos que hubo lideres como Gandhi que ponía la vida, literalmente, para lograr los objetivos de una India independiente y de una India en paz, y te digo literalmente, porque hacia huelgas de hambre hasta que hindúes y pakistaníes se pusieran de acuerdo. Estaba dispuesto a morir por esa pacificación. Estamos hablando, allí, de dos dimensiones radicalmente distintas. Ahora, en lo que concierne al caso venezolano, evidentemente, uno quisiera, al menos, un liderazgo más desprendido.

ES: Es decir, más un apego a los principios que un cambio de paradigma…

YS: Claro. Te lo pongo así. En el año 2013, la gente veía que Maduro era un candidato ganador de calle. La gente tenía muy reciente la muerte y el recuerdo de Chávez. Sus seguidores aún lo estaban llorando. Y, en un momento, las cosas se empiezan a revertir, ¿Dónde crees que estuvo el punto de honor, el punto de inflexión de la campaña de Capriles? Cuando él dice “Yo quiero la verdad”, e hizo referencia directa que, en esencia, todo el asunto de la muerte de Chávez, sus partes médicos, su tratamiento, había sido una gran mentira. Ese discurso en el que Capriles empieza a pedir por la verdad dio un vuelco en la campaña. Demostró que los valores tienen una importancia estratégica, tanto en la campaña electoral, como en política y liderazgo en general. Pero, para poder ser creíble, tú debes ser consistente con los valores que predicas.

¿Qué pido? Que se entienda que a la gente hay que decirle la verdad. Decirle: señores, puede ser que en estas elecciones no logremos los objetivos, puede ser que al día siguiente nos inhabiliten y que no tengamos gobernadores, pero debemos votar como parte de la lucha pacífica. Aunque parezca que nuestro voto no va a ser eficaz para resolver los problemas (políticas públicas administradas por gobernadores) sí va a ser eficaz en el debilitamiento del régimen. Hay que hablarle a la gente con la verdad. Decirle que, es preferible votar y volver a demostrar que somos mayoría a decir que Lacava es el nuevo gobernador.

¿Cuál ha sido el error? Decir que vamos a defender un espacio. Porque aquí no hay espacios, hay concesiones. Y, sinceramente, no tengo idea de cuantas concesiones nos van a dar. Aunque hay que tomar en cuenta que este gobierno, en este momento, está tratando de mostrar una cara blanda. Porque aún no ha comenzado a ser (la ANC) el Comité de Salud Pública que uno sabe que puede ser y esperaba que fuese. Y eso puede empezar en cualquier momento.

ES: Eso fue en la oposición, ahora, ¿usted ve posible un cambio de paradigma en el liderazgo del chavismo?

YS: Ojalá. El problema que tienen ellos es que, la incapacidad de satisfacer las necesidades y dar respuestas a las demandas es tal, que solo les queda la mano dura y la fuerza. Un proceso democratización para ellos, hoy en día, los sacaría del poder. Por ejemplo, a mi me gustaría ver, en 10 años, un mano-a-mano por la presidencia de la República entre un Miguel Pizarro y un Héctor Rodríguez, por tomar uno y uno de cada lado. Sería muy interesante. Porque al final, porqué votarían los oficialistas: por una alternativa socialista democrática. Y que más o menos sepan entender la realidad económica. A mí, por ejemplo, me encantaría ver un chavismo desmilitarizado. Porque a mí no me molesta tanto lo socialista como lo militar. Porque los socialistas irán aprendiendo de sus errores, los militares no. Estos últimos, en la medida en que sienten que pierden poder lo que hacen es reforzar su posición desde la coacción, desde la fuerza.

ES: ¿Qué opinión le merece el actual liderazgo joven venezolano?

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YS: Personalmente, a mi me entusiasma. Me entusiasma ver chamos que se están preparando, y que están conscientes de que deben tener una comprensión muy grande del proceso político. Porque este proceso es muy parecido al que vivió la generación en la época de Pérez Jiménez. Porque, en honor a la verdad, a la dirigencia política actual la democracia parece que los adormeció. Parece que la renta terminó siendo un somnífero que no les permite calibrar la dimensión política de las cosas. Sin embargo, no podemos perder el norte. Hace días escuché a un dirigente decir “Hay que tomar decisiones en la salud sin meter la política”. Y eso es muy peligroso, porque ese mensaje fue el que allanó el camino a Chávez. Ahora, en ese sentido yo estoy claro. Confío más en la gente de abajo para lograr cambios, que en la resistencia de clase media. Porque la tienen clara: cambio pacífico, sin violencia, en busca de nuestro bienestar.

ES: ¿En qué cree que ha fallado esa resistencia de clase media?

YS: Prepotencia. Creer que porque tú no te unes a ellos, estas equivocado. Y así sin más. En el 2014, cuál fue el planteamiento de esa resistencia: En 3 días los barrios se van a sumar a nosotros y esto cae. Se crean su propia burbuja y eso produce una gran distorsión. Una gran miopía que llega a la dirigencia.

ES: Por último, ¿cuál cree usted que sea el reto de los próximos años en nuestro liderazgo?

YS: Desde el punto de vista de la dirigencia, el reto de los próximos años es civilizar la política.  Desmilitarizar la política otra vez. Por eso, en una oportunidad, Caldera comentó de forma muy aguda que parece que en Venezuela es más fácil militarizar a los civiles, que civilizar a los militares. De eso se trata, de que la política es un asunto civil. El gran reto de Venezuela es civilizar la política. Porque los 40 años de democracia parecen un oasis en un mundo plagado por militarismo. Por eso, debe regresar el carácter no beligerante de los militares, si queremos alcanzar ese país que sé, que, más allá de las diferencias, todos soñamos.

Pueden leer la entrevista del original aqui

 

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EN EL CAMINO DE CHACUMBELE

Chacumbeles es un trágico personaje de la Cuba de las primeras décadas del siglo XX. Famoso equilibrista, cae de la cuerda floja cuando ve a su amante besándose con uno de los compañeros del circo. A pesar de quedar vivo, las lesiones le impiden seguir con su espectáculo circense quitándose la vida posteriormente. Fue inmortalizado por la canción compuesta por Alejandro Mustelier e interpretada por Servando Díaz “Chacumbele, el mismito se mató”.

Después del triunfo electoral del año 2015 la oposición congregada en la llamada Mesa de la Unidad Democrática (MUD), comenzó a cometer errores que terminaron por fragmentarla y fracasar en la razón para la cual fuera creada, el cambio del régimen político que mal gobierna a Venezuela.

La última decisión que tomó y que puede tener consecuencias gravísimas fue la de abstenerse a participar en las venideras elecciones presidenciales, que si bien son convocadas por un ente que no cuenta con ninguna legitimidad en su origen y en una escalada de decisiones arbitrarias que hacen más ardua la tarea para lograr el cambio, abren una rendija, que lamentablemente está siendo desaprovechada y que puede garantizarle al menos unos años más al régimen imperante.

A pesar que esta es la decisión de lo que podemos llamar la oposición oficial representada por la Mesa de la Unidad Democrática, devenido en Frente Amplio por Venezuela, no fue la opinión unánime. La disidencia de Henri Falcón del bloque opositor al postularse como candidato presidencial, le permite a quienes consideramos que debemos aprovechar esta oportunidad la posibilidad de expresarnos en un intento de lograr, como consecuencia del proceso electoral, fragmentar la unidad del régimen.

Asumió un riesgo al postularse a la presidencia, fuera de la MUD. ¿Podrá?

A continuación expondré algunos argumentos para explicar la conveniencia del voto sobre la abstención.

1.- Quiero expresar lo que para mí es un imperativo ético: Hay que salir de Maduro lo antes posible.  Cada día que pasa en un venezolano que emigra, es un paciente que muere por falta de medicinas, es un padre de familia que no puede llevar el pan a su casa. El cambio tiene que ser lo antes posible, y si hay una oportunidad que ese día sea el 20 de mayo, debemos aprovecharlo y no esperar más tiempo, mientras se consigue la manera de sacarlo del poder o esperando un cisne negro que lleve la implosión del régimen. Sigo pensando que la oposición tiene sus mayores fortalezas en las oportunidades electorales que se brindan y no, en espejismos de intervenciones foráneas o militares.

2.- La imposibilidad de mejorar las condiciones. Existen en los grupos opositores tres líneas de acción bien definidas y plantean tres modos diferentes y a su vez legítimos de entender la dinámica política venezolana. La primera, defendida por Soy Venezuela y liderada por María Corina Machado y Antonio Ledezma, es que hay que salir del régimen para después convocar a elecciones. Su objetivo es la dimisión de Maduro. La segunda postura es la defendida por la MUD, ahora Frente Amplio, que espera que las condiciones mejoren, para ir a un proceso electoral competitivo. Y el tercer bloque que mantiene la postura inicial que el régimen es derrotable electoralmente. Mi visión, es que la derrota de Maduro, es más probable en un evento electoral, que pueda fracturar la unidad interna del régimen.

El Frente Amplio desea una postergación de la fecha de la elección presidencial y en el ínterin negociar mejores condiciones electorales en aras que estas sean verdaderamente competitivas. Creo que “deseos no preñan”. Pedirle a un candidato de un régimen autoritario que tiene un rechazo que ronda el 80% de la población, es similar a pedirle la renuncia. Si se pudieran al régimen obligarlo a aceptar unas condiciones para ellos suicidas, entonces evitemos el mecanismo, y apoyemos a los voceros de Soy Venezuela, en pedirle la renuncia y nos evitamos los costos transaccionales que implica toda elección. Si no existe una amenaza realmente creíble de parte de la oposición para forzar las condiciones, pues no habrá condiciones. Y ciertamente, de parte de la oposición no hay capacidad para presionarlas. Y tampoco habrá renuncia.

3.- La trampa de las condiciones. Los promotores de la abstención plantean que el objetivo de crear unas condiciones electorales no competitivas se encuentra en arrebatarles el triunfo a los líderes de la oposición en el supuesto que estos saquen más votos. Esta creencia que puede tener visos de verdad, considero que no es del todo correcta. La verdadera función de afectar las condiciones electorales es crear desánimo en la población opositora, para que estas se abstengan y puedan ganar sin necesidad de acudir a un fraude electoral, entendiéndose como fraude en este documento al hecho que gane un candidato que no haya obtenido mayoría de votos. Lo que se pretende entonces, es ganar “limpiamente” gracias al abandono de la contienda electoral, en un proceso que se muestra en el siguiente gráfico.

 

Esa fue exactamente la dinámica que ocurrió en octubre del 2017 donde la MUD solo pudo ganar 6 gobernaciones (asumiendo que Andrés Velásquez ganara la elección en el Estado Bolívar). El hecho es que la abstención electoral afectó las posibilidades de triunfo al minimizar la ventaja de Andrés Velásquez y creando una débil defensa para Juan Carlos Guanipa, quien pierde la gobernación por no querer juramentarse ante la Asamblea Nacional Constituyente.

4.- Condiciones o división y mal desempeño

Un mero análisis cuantitativo de los resultados electorales del 15 de octubre, evento que desencadenó el abandono de la postura electoral “dura” de la alternativa democrática, lo que nos indica es que, a pesar de las condiciones adversas, fueron muchos más los pecados cometidos por la unidad que la iniquidad del régimen lo que explica los pobres resultados de la unidad democrática.

Para demostrarlo mostraré unas cifras electorales obtenidos de la ciudad de Valencia y su división parroquial. Éstas nos muestran un verdadero laboratorio de como funcionaron los diferentes estratos sociales en Venezuela.

Empecemos por la parroquia San José.

La parroquia San José es una entidad valenciana tradicionalmente opositora. Conformada por una mayoría de clase media es el centro de la oposición en Valencia. Electoralmente la diferencia de votos de las propuestas opositoras versus la oficialista nunca ha bajado del 60%. Ahora bien, en esta parroquia, la MUD pasó de contar con un 71% de electores para la elección presidencial a un 45% de electores para las elecciones de gobernadores. En el gráfico vemos como la ausencia de votantes (oficialmente abstención) se incrementó del 19,5% hasta llegar al 49,5% de los electores inscritos. Sabemos que la diáspora pudo haber intervenido en la ausencia. Pero no deja de llamar la atención que cuantitativamente más fueron los votantes que se ausentaron, entre abstencionistas y emigrantes, que los votos obtenidos por Alejandro Feo La Cruz el pasado 2017.

Y que ocurrió en la parroquia Rafael Urdaneta

La parroquia Rafael Urdaneta, es la segunda parroquia más poblada de Valencia. En ella no hay ningún dominio claro de algunos de los polos que dominan la política venezolana. Ganada a pulso por la oposición en el año 2013, ya en las elecciones parlamentarias logra una ventaja de 13 puntos porcentuales sobre el Psuv. Sin embargo, Alejandro Feo La Cruz pierde la elección de gobernadores más de 15 puntos en esta parroquia, mientras que el Gran Polo Patriótico incrementa su votación en menos de 3 puntos, la abstención se incrementa desde el 22% hasta llegar a un 39%. Vemos, por tanto, el mismo fenómeno, caída de la oposición, mantenimiento o ligero crecimiento del oficialismo e incremento abrupto de la Abstención.

Y en Miguel Peña

La parroquia Miguel Peña es la más poblada de Valencia. Conformada ampliamente por sectores populares, ha sido el bastión del chavismo en el Estado Carabobo, donde la única vez que perdieron fue en la elección parlamentaria del año 2015, donde la MUD la superó por 6 puntos. Pero ocurre el mismo fenómeno, caída de la votación opositora, leve incremento del oficialismo y la abstención que se incrementa al pasar del 25 al 42 por ciento. Lo importante es resaltar, que un elector (antes chavista y que votara por la MUD en 2015) pueda tener como criterio las condiciones electorales, puesto que siempre su voto ha sido respetado. Debemos considerar por tanto, que este voto, chavista y que se prestó a la MUD en el 2015, si se abstiene, no sería por las condiciones electorales, sino por la falta de representatividad de los polos políticos.

Por último, quiero mostrar los resultados de la parroquia Negro Primero:

 

La parroquia Negro Primero es un territorio rural. Siempre allí ha ganado el Psuv. En ese territorio el chavismo no compite con la oposición, sino con la abstención. Los resultados muestran una estabilización del voto chavista, un ligero incremento de la abstención y la oposición quien pierde más de la mitad de la votación obtenida en el 2015, es decir lo que pierde la oposición, lo gana la abstención.

Ahora bien, todas las acciones de la maquinaria PSUV, TSJ, Maduro, CNE, lograron un objetivo, promover la división de la oposición, encontrándose ésta en un mar de incoherencias de como debería ser la lucha contra el régimen.

En resumen, los resultados de octubre no pueden ser vistos únicamente como resultados de las condiciones electorales. Bajo la égida de un gobierno autoritario que nunca ofrecerá condiciones electorales, la unidad y la capacidad estratégica es un elemento fundamental para lograr la victoria junto con la conexión con las necesidades de la población. La oposición no contó con ninguna de ellas. Las condiciones electorales tuvieron como efecto, mas que apuntalar a un fraude, disuadir a la población opositora de la conveniencia de participar en las elecciones. Por otra parte, su desconexión con los problemas del ciudadano común, obnubilados como estaban en la disputa para desplazar a Maduro y luego atender sus aspiraciones personales, pasaron factura en esa crucial elección.

Luego ya conocemos la historia. Al retirarse los principales partidos de la elección para escoger alcaldes y expresando su negativa a participar de toda contienda electoral hasta que no existieran condiciones de competitividad, al no ser logrados en la negociaciones de Santo Domingo, era imposible, para mantener cierta coherencia, participar en las elecciones presidenciales, es decir el abandono de la lucha electoral. Y precisamente en un entorno de insatisfacción con el gobierno que brindaba magnificas oportunidades de triunfo a  la oposición, a pesar de las condiciones.

5.- El tema de la legitimidad

Quizás el principal argumento de los defensores del boicot electoral a las elecciones del 20 de mayo, es el argumento que votando se legitima el proceso electoral y a los entes convocantes. Desde el punto de vista sociológico, legitimidad es poder aceptado. El criterio jurídico incorpora la aceptación debido al apego a ciertas normas constitucionales y legales. Desde que estudiaba Formación Social, Moral y Cívica en mis ya lejanos estudios secundarios, me enseñaron que había regímenes de facto y regímenes de derecho. Los autoritarismos son regímenes de facto, pero buscan con las elecciones, legitimarse, no tanto a los ciudadanos comunes, sino ante quienes los miembros de los que conforman la coalición dominante.

En Venezuela para ser presidente, además de los requisitos de la elección solo se requiere que un candidato obtenga mayoría de votos en una elección. No hay umbrales ni en términos absolutos, ni en términos relativos. Sencillamente gana quien gana ese día y solo basta que saque un voto más que el quedo de segundo. De triunfar la abstención, la pregunta siguiente sería, como se cobra eso. De verdad la coalición gobernante consideraría eso como una señal de derrota o por el contrario asumiría el resultado para afianzar el apoyo al régimen. Básicamente considero lo segundo.

Estas elecciones fueron convocadas por la Asamblea Nacional Constituyente (ANC), órgano que ciertamente es de una legitimidad de origen muy cuestionada. Sin embargo, sus decisiones son obedecidas por los diferentes órganos del Estado, incluyendo el Consejo Nacional Electoral. Y los ciudadanos comunes no nos queda más remedio que obedecerlas, puesto que de no hacerlo tendríamos que enfrentar a los aparatos de coacción del Estado.

Desconocer las decisiones de la ANC, puede significar enfrentarse a las fuerzas de coacción del régimen imperante. Algunas veces se podrá, la mayor parte de las veces, no.

La participación en este caso, no tiene razones de legitimidad, sino razones estratégicas. Entiéndase el voto en este caso, sería un mecanismo que permitiría, de lograr que uno de los candidatos de oposición al régimen, obtengan más votos que el candidato oficial producir una crisis política en la coalición dominante que lleven a la pérdida del poder. Esta crisis pudiera ocurrir o no. Tenemos el caso de Chile, que una fractura del ala militar tras conocerse los resultados del plebiscito ocasionó que el régimen reconociera el triunfo del No y la apertura a la democracia. O días después como ocurrió en la Filipinas de Marcos, donde las protestas callejeras contra el fraude terminaron de quebrar al régimen, o puede sencillamente no ocurrir, como fue el caso de Pérez Jiménez en el 52. Pero es mucho más probable pensar en una fractura, ante una avalancha de votos opositores, que con ellos quedándose en su casa, festejando por WhatsApp las calles vacías en las urbanizaciones donde viven.

5.- Y la subordinación a la Asamblea Nacional Constituyente

Mientras exista el actual régimen, quiéralo o no estamos subordinado a ella. Así que de lo que se trata es de quitarle el poder. Y esto es más fácil, desde una presidencia opositora, articulada con la Asamblea Nacional, el Tribunal Supremo de Justicia legítimamente nombrado y con el apoyo de la Fuerzas Armadas Nacionales, ya alineadas con su nuevo comandante en jefe, para deslegitimar por sentencia o por referéndum a la irrita ANC.

6- Es Falcón otro Arias Cárdenas

Dice Benedetti en uno de sus poemarios que “El vicediós siempre es ateo”. Esta frase refleja al político, ambicioso, vanidoso, que circunstancialmente pudiera estar en una posición subordinada, pero siempre aspirando al máximo lugar. No puedo asegurar que Arias Cárdenas formara parte de una estrategia para legitimar las elecciones del 2000, o que sencillamente tenía sus aspiraciones para ser presidente. En todo caso el escenario es completamente distinto. Chávez contaba con un 80% de aceptación en ese año. Maduro cuenta con un 80% de rechazo. Arias Cárdenas no tenía ninguna posibilidad de ganar. Falcón, tiene muchas posibilidades de al menos contar con más votos que Maduro, si buena parte de este universo contrario al presidente decide acudir a votar. Para mí es suficiente saber que no es Maduro.

7.- ¿Y el respaldo internacional?

La política internacional la mueven más los intereses que los valores. Tras cada decisión de cada país, hay un evidente análisis costo beneficio. Además, su dinámica es muy cambiante. Hoy Maduro, tiene a buena parte de la comunidad internacional del llamado occidente en contra. Pero, por una parte, tiene el apoyo de las potencias orientales China y Rusia. Además, dentro del escenario americano las cosas pueden cambiar. Es muy probable que López Obrador gane en México, lo que puede implicar un aliado adicional al régimen. Si Lula, llegara a resolver sus problemas judiciales, también puede moverse la balanza. También Maduro reelecto, puede lograr acuerdos o modus vivendi con los países que hoy se le enfrentan. Por otra parte, las sanciones y el aislamiento internacional pocas veces, derriban gobiernos. Si no me creen pueden ver los casos de Cuba, Corea del Norte, Irán y Siria. El resultado no puede ser peor, gobernantes atornillados con pueblos sufrientes.

Ni el aislamiento internacional, ni las sanciones económicas impidieron que siguieran mandando en Cuba.

8. Conclusión única: Luego de analizado los puntos, creo que debemos ir a votar, la abstención es seguir el camino de Chacumbeles.

Informe de la subcomisión TREN sobre el tema de la Participación en las Elecciones Regionales

Miembros de la subcomisión: Prof. Asdrúbal Romero M- Coordinador. Dr. Nelson Acosta. Dra Marlene Robles. Prof. Yván Serra. Dr. Rolando Smith

I-Introducción

El objetivo de la subcomisión es analizar el dilema planteado para las fuerzas democráticas sobre su participación en las elecciones regionales de gobernador. Dilema resultante  de la situación de entrampamiento  en la que han sido colocados los partidos políticos que las conforman, por la habilidosa estratagema del Régimen de ubicar el lapso de inscripción de candidaturas con una “sospechosa” proximidad en el tiempo, con relación a la elección de una ANC en la que ya era un hecho su no participación.

Dicha proximidad permitía presumir, con suficiente antelación, la existencia de un plan diseñado con el malicioso propósito de desincentivar la participación de las fuerzas opositoras en las elecciones mencionadas. Aunado a esto, la generalizada presunción sobre la comisión de un gigantesco fraude por el CNE en la elección de los constituyentistas, que se convertiría posteriormente en convicción al conocerse la escandalosa noticia suministrada por el Presidente de la empresa Smartmatic, ha contribuido a crear en la opinión pública una marcada tendencia de exigencia abstencionista hacia los partidos y un clima psicosocial emocional de virulenta sensibilidad sobre el tema.

Los miembros de esta subcomisión, conscientes de lo delicado del momento político habida cuenta de los mencionados antecedentes y su contexto, partimos en nuestro análisis del criterio de tratar de no dejarnos influenciar por posiciones prejuiciadas e intentar, al máximo de nuestras posibilidades, de escudriñar el problema en sus múltiples aristas desde una amplia diversidad de perspectivas. Ese había sido nuestro compromiso con el TREN.

Aunque también hicimos un análisis de costos y beneficios de las opciones en disputa: participar o no. Creemos haber emergido con una propuesta intermedia, resultante de privilegiar la visualización del problema como un juego de confrontación táctico estratégico de múltiples etapas.

II-Sobre la “Trampa”

Del Régimen se puede decir cualquier cosa y no se exagerará, cuando se trata de calificar sus incompetencias para la gestión pública. Pero, en cuanto a sus habilidades para el manejo estratégico de la confrontación política es otro cantar. Seguramente apoyados por una experimentada sala situacional, en su temeraria huida hacia adelante han logrado colocar a las fuerzas democráticas en una compleja situación dilemática mediante la oferta de un caramelito de cianuro –las elecciones regionales-. La bola está en el campo de quienes les adversamos. Veamos las opciones:

  1. No inscribimos candidatos porque se decide la no participación. Abandonamos prematuramente la ruta electoral. Muy bien gracias, dirá el Régimen, y hará las elecciones, las de Gobernadores, las de Alcalde y hasta las Presidenciales si la crisis nos deja llegar hasta allá. Sin nuestra participación, porque el Régimen se encargará de cuidar que las condiciones para la realización de procesos electorales no cambien. ¿Cuál es el camino que nos queda? ¡El insurreccional!
  2. Inscribimos candidatos porque se decide la participación. Tal como está el clima de alta tensión en la opinión pública, lloverán las críticas hacia el frente de oposición institucional. Críticas que, por supuesto, el Régimen tratará de reforzar con nuevas ejecutorias con la finalidad de alimentar una tendencia abstencionista. Pasamos a una nueva etapa del juego estratégico. El Régimen monitoreará, continuamente, sus posibilidades electorales. No obstante, lo previsible es que las elecciones no se realicen, porque sus propias cuentas andan muy mal. El Régimen dispone de muchos otros recursos, incluyendo el supra poder de la inconstitucional ANC, para no realizarlas si ello es lo que les conviene. Como subproducto habrá logrado crear un clima de desconfianza hacia las organizaciones que conforman el frente de oposición institucional.
  3. No hay decisión unitaria. Algunas organizaciones inscriben candidatos y otras no. El Régimen logra fracturar la unidad de las fuerzas democráticas. El desconcierto es mayor.

Quedan evidenciadas de este análisis de opciones y escenarios resultantes: las razones por las cuales el Régimen ya saborea anticipadamente los efectos de su caramelo de cianuro –basta con observar detenidamente a Jorge Rodríguez como saliva cuando dice: el ocho de agosto deben inscribir sus candidatos-. El Régimen ha pretendido colocarnos en un escenario perder- perder- perder. La “Trampa” está montada. ¡Lo inteligente es no caer en ella! Y para ello se dispone de otra opción. La cuál es natural y de sentido común si logramos internalizar la idea de que nos encontramos inmersos en una confrontación táctico-estratégica de múltiples jugadas o movidas. El Régimen movió su ficha. Ahora nos corresponde a nosotros.

III-Inscribir no implica necesariamente participar

Este es el lema que nos anima a proponer una opción intermedia. Inscribir candidatos anunciando, simultáneamente,  que ello no implica necesariamente la participación. Esta decisión nos permite superar el álgido escollo de tomar una decisión de naturaleza más trascendental –la participación- en un escenario constreñido por la premura y las tensiones, tanto a nivel de la opinión pública como al interior de la MUD por las diferentes visiones que se tiene sobre cómo abordar el desafío del Régimen. Con esta decisión se pasa a otra etapa donde el juego estratégico continúa. La discusión no se agota. Continúa. El contexto es muy cambiante. Al respecto, la subcomisión hace una serie de consideraciones:

  1. Lo ideal es que la propuesta sea acogida por la Mesa de la Unidad Democrática. Que sea un criterio unitario el de la inscripción de candidatos bajo un esquema de participación condicionada. Es importante la homogeneización del discurso de todos los candidatos de la Unidad al respecto. Mejor aún sería si la Mesa pudiera consensuar un breve manifiesto que cada candidato incorpore a su solicitud de inscripción ante el CNE.
  2. En dicho manifiesto se debe significar el carácter constitucional del acto político que se acomete, así como su inscripción dentro de la ruta constitucional, pacífica y democrática asumida por la Mesa de la Unidad Democrática.
  3. El juego táctico- estratégico continúa. La MUD debe iniciar una lucha a fin de garantizar condiciones de transparencia en la realización del acto electoral. A manera de ejemplo, aprovechando que el Régimen se llena la boca todos los días de su deseo por el diálogo y la paz; proponerle que haga un gesto que demuestre su sinceridad y admita la designación por la Asamblea Nacional de los miembros del CNE que corresponde bajo un mecanismo concertado entre las partes.
  4. Queda claro que la participación en definitiva dependerá de las ejecutorias del Régimen. Si se produjeran acciones en contra de la inmunidad de los diputados, aprisionamiento de dirigentes políticos, continuara la escalada represiva, etc. se gestarían condiciones en las que la participación política en un proceso electoral se verían seriamente comprometidas. Es importante señalar esto a los actores políticos que manifiestan sin más su opción por la participación. ¿Cómo quedarían los candidatos de sus organizaciones en un escenario en el que el Régimen continuara comportándose de manera abusiva?
  5. De la propuesta nuestra, que, por cierto, no es única -ya para el momento de la redacción de este informe se conocen de planteamientos similares, en lo medular, hecho por diversos actores en las redes sociales-, se generan varias modalidades para su ejecución. Mayormente están relacionadas con la interrogantes de cuáles candidatos se inscriben. Considerando que las condiciones de clima interno pudieran no ser las más apropiadas para afrontar una discusión de tal naturaleza en este momento, lo más sencillo es que se autorice la inscripción de los precandidatos. La MUD debería ser muy cuidadosa en su monitoreo del contexto político, a los efectos de derivar conclusiones sobre cuál podría ser el mecanismo más apropiado de selección de los candidatos definitivos en caso de consolidarse la posibilidad de participación. En realidad, casi todo queda por discutir. De admitirse la propuesta que presentamos, apenas se habrá superado un escollo.
  6. Consideramos pertinente señalar que el reentrar en una ruta electoral regional crearía las condiciones para regionalizar el conflicto nacional; retomar una agenda social vinculada a las necesidades de la gente y conectar a las organizaciones de la MUD con los sectores sociales que no vienen participando en la actual coyuntura nacional, esencialmente los sectores D y E, hoy secuestrados por las políticas asistencialistas del Régimen.

Finalmente, aspiramos haber cumplido con el cometido que nos fuera asignado por la plenaria del Tren, en su reunión del primero de agosto, en el limitado lapso de tiempo que disponíamos considerando la urgencia del tema. Solicitamos generosidad en el tratamiento de este informe, unidos en el deseo de que el TREN, como grupo de reflexión y referencia, pueda validar una propuesta orientadora hacia el país demócrata  en tan delicado momento político que vive la nación.

La dimensión política del Decreto de Emergencia Económica.

 

Con el periodista Luis Guillermo Carvajal en el programa “A Primera Voz” pudimos comentar sobre la dimensión política del Decreto de Emergencia Económica dictado por el gobierno de Nicolás Maduro y actualmente en la Asamblea Nacional para su consideración. Nos acompaño el dirigente político Julio Coco. Espero que la escuchen y la comenten.

ENTRE LA CONCIENCIA Y EL CORAZON

Me dice el corazón
no pierdas por nada esta ocasión
Pero me grita la conciencia
equivocarte de nuevo no puede ser coincidencia

Canción “Conciencia” de Gilberto Santa Rosa

Aristóteles para definir al hombre y diferenciarlo del resto de los animales, lo intuyó provisto de razón. Es decir a que a diferencia de éste, antes diferentes situaciones que se presente en la vida, está en la capacidad de evaluar las diferentes alternativas que posee, ponderar las consecuencias que se derivan de manera anticipada a su elección y posteriormente  decidir por aquella que le resulta más conveniente. Esta concepción del hombre es la que funda todo el pensamiento que trata de explicar la conducta del hombre en sociedad.

aristoteles

Aristóteles: Uno de los genios del pensamiento occidental

Pero el ser humano no es pura razón. Muchas veces nuestras decisiones son afectadas por nuestras emociones y se toman más que por la ponderación de las consecuencias de la decisión, motivados por sentimientos de amor, odio, rabia o tristeza. Muchos de nuestros errores son producidos porque una decisión en lugar de ser tomada con la cabeza, es tomada en momentos de altos niveles de emotividad, donde la razón es dejada de lado. De hecho el bestseller de Daniel Coleman, la inteligencia emocional, si se lee detenidamente, lo que trata de comunicar que a las emociones hay que controlarlas (no evitarlas) para que podamos decidir adecuadamente.

El libro de Coleman explica alguna de las razones por las cuales un alto coeficiente intelectual no es garantía de éxito.

El libro de Coleman explica alguna de las razones por las cuales un alto coeficiente intelectual no es garantía de éxito.

Escribía en mi post anterior (El punto medio) que la gente se encontraba realmente molesta por la situación que vive Venezuela, o bien por la incompetencia (para quien crea que los problemas actuales son producto de una incapacidad del gobierno para el manejo de los asuntos públicos) o bien por la maldad (para aquellos que creen que la situación actual es deliberada siguiendo una estrategia de poder diseñada en Cuba) de los actores gubernamentales. A su vez, escribía sobre la situación de angustia ante la pérdida de esperanza y la idea, construida a partir de variables actuales, que nuestra sociedad se encuentra en franco declive y por tanto no está en capacidad de ofrecer un futuro de bienestar a los jóvenes, una vez accedan a puestos de responsabilidad. Un momento de alta sensibilidad emocional a nivel social, en lo que es difícil mantenerse razonable analizando alternativas y ponderando consecuencias.

Los hechos ocurridos a partir del 12 de febrero indican una gran carga emocional a nuestras decisiones sobre lo público. La calle es una respuesta que se pretende racional, pero que sencillamente se nutre de la rabia y angustia de la población, que necesita una respuesta inmediata ante la actual situación.  Al primer llamado de calle, el malestar que se fue gestando en las conversaciones de las colas para conseguir leche o harina pan, emergió sonoramente y han generado un estado de insubordinación, especialmente en los sectores de clase media, tradicionalmente adverso al régimen político implantado desde hace 15 años.

El paradigma de la complejidad, señala la dificultad que existe para vislumbrar futuros alternativos antes ciertos eventos. Entiéndase por tanto la incapacidad para predecir el futuro en un entorno, donde interactúa de manera simultánea las emociones y razones de millones de seres humanos, que incluso pueden cambiar de estado de ánimo o punto de vista de un momento a otro.

Si algo no le ha faltado a la calle ha sido su presencia multitudinaria

Si algo no le ha faltado a la calle ha sido la presencia de multitudes

Así que poco podemos decir de los resultados y las consecuencias de la insurgencia popular que existe en Venezuela desde el 12 de febrero, motivado por las numerosas manifestaciones ocurridas en el país convocados por los promotores de “#lasalida” y que luego se reforzaron por los actos de represión y amedrentamiento realizado por las fuerzas del orden público y sus aliados paramilitares llamado colectivos. Lo que sí es cierto que en el accionar de la gente, hay mucha emoción, pero muy poca razonabilidad.

 Que se puede colegir de estos eventos

Una frase del salsero Gilberto Santa Rosa en su canción Perdóname (versión Carnegie hall) dice “es mucho más fácil pedirte perdón que haberte pedido permiso”. Leopoldo López, Maria Corina y Antonio Ledezma, alentaron a tomar la calle. Decisión unilateral tomada por quienes plantean #lasalida, y la gente respondió. Ahora la unidad tiene que trabajar a posterior con hechos cumplidos. No puede abiertamente condenar la acción porque sería ir contra su natural base de apoyo, pero tampoco está convencida que “#lasalida” sea la salida. No se puede llorar por la leche derramada, la situación está en marcha, con mucha gente en la calle, que lo que quiere sencillamente es la salida del gobierno de turno, y que de acuerdo a su eslogan “el que se cansa pierde” dice no regresar a sus casas hasta sus últimas consecuencias. Vemos a una Mud un tanto “deslegitimada”, y la gente dirigida en los actuales momentos por diferentes grupos de personas que se auto-lidera por cuadras, con escasa visión estratégica, pero sí con una visión muy romántica y fantasiosa de la lucha política. Difícil acertijo que hay que descifrar cuando el norte sigue siendo la Unidad en un momento en que cualquier acción que no sea una aventura, será con seguridad interpretada como blandengue, cuando no abiertamente de colaboracionista.

En las zonas de clases media de las principales ciudades, la población se autoflagela a través de barricadas que impiden el acceso vehicular. Un estado de sitio autoimpuesto, que polariza la lucha y vuelve a abrir la brecha con quienes aunque molestos con el gobierno, no desea incrementar los conflictos. Torpe estrategia que ahuyenta a  necesarios aliados que pronto harán mucha falta. Esta manera de lucha no fue consultada,  sino arbitrariamente decidida por grupúsculos de ciudadanos creyentes en la tesis foquistas del Che Guevara y Regys Debray, reinterpretada por Robert Alonso, afortunadamente autoexiliado de estas tierras.

Hacer de nuestra urbanización un estado de sitio, singular manera de lucha política condenada al fracaso.

Hacer de nuestra urbanización un estado de sitio, singular manera de lucha política condenada al fracaso.

El sitio es una estrategia militar muy vieja y consiste en cortarle a una población o cuerpo militar de sus fuentes de abastecimiento de comida. En nuestro caso las llamadas “guarimbas” cortan el abastecimiento y la movilidad de los ciudadanos que en teoría enfrentan al gobierno. Quienes crean que esta es una estrategia victoriosa, definitivamente no entienden que lo que lograran será que nos “cocinemos en nuestros propios jugos”, y tener a los propios vecinos, enfrentando “la guarimba” y hasta pidiendo al Gobierno que restablezca el orden.

 Mirando hacia el otro lado

Definitivamente el país le quedo grande al presidente Maduro. Las estrategias que le resultaron a Chávez, a él definitivamente no le funcionan. Sin carisma, ni gran poder de convocatoria, no le queda más recurso que apelar a la violencia para amedrentar a la ciudadanía que se le rebela. Lo salva el “Esprit de corps” (espíritu de cuerpo) que logró establecer el liderazgo del presidente  Chávez entre todos los aparatos del estado,  la división de la oposición y la incomunicación de la clase política con los sectores populares.

No tengo la menor duda que muchos están pensando que el Comandante eterno se equivocó al escoger a su sucesor y más de uno debe estar tentado a creer que se encuentra en mayor capacidad de ocupar el cargo que hoy ejerce Maduro.

Por los momentos Maduro, dedicará su tiempo a sortear la crisis política. Si logra vencerla, tendrá que enfrentar otra vez los avatares de la economía, donde un régimen, muy afectado en su legitimidad tendrá que tomar graves decisiones, que pueden afectar más su popularidad.

maduro trabajadores petroleros

Las acciones de Maduro nada novedosas: contramarchas, cadenas de radio y Tv y mucha represión.

Chávez recurrió a las misiones para levantar su popularidad frente al escenario del referéndum revocatorio que finalmente ganara en el año 2004. Recuperó su imagen a través del reparto de la renta petrolera exacerbada por la elevación de los precios del petróleo. A Maduro no le queda más alternativa que ofrecer sangre, sudor y lagrimas. Lástima que para él, no sea los bombarderos del ejército nazi el que genere el dramático llamado, sino el desastre económico heredado del comandante supremo y su propia incapacidad.

HASTA EL 10E Y MAS ALLÁ

I. ¿Cuándo una bola es bola y cuando es Strike?

Con una historia muy simple mi profesor de filosofía trataba de explicar de una manera elemental, las posiciones materialista, idealista y dialéctica de la historia de la filosofía. El cuento refiere a una discusión de tres árbitros de béisbol  El árbitro materialista, dice: “Yo canto bola lo que es bola, y strike lo que es strike” A lo que el árbitro idealista riposta, “eso es imposible, por tanto yo canto bola, lo que me parece bola y strike lo que me parece strike”. El árbitro dialéctico, zanja salomónicamente la cuestión al sentenciar: “No hay bolas, ni strike, hasta que yo las cante”.

Como podrá imaginar el amigo lector, la anécdota en cuestión nada tiene que ver con la filosofía, sino de lo que ocurrirá el próximo 10 de enero cuando el presidente Chávez, producto de su enfermedad no pueda presentarse a su juramentación como presidente de Venezuela para el período 2013 – 2019.

La constitución establece claramente casi sin lugar a interpretación (no hay manera que esa bola no parezca otra cosa que bola y por tanto es bola y no strike), lo que ha de hacerse en caso de ausencia temporal o absoluta del presidente en ejercicio (ver artículos 234 y 235 de la CRBV).

Lo que no establece la constitución por ninguna parte, es lo que ocurriría si el Presidente electo, no concurre al acto de su juramentación por una razón que no pueda calificarse como ausencia absoluta, sino temporal, tal como lo establece el artículo 231  y el artículo 233 de la constitución, los cuales rezan lo siguiente:

Artículo 231. El candidato elegido o candidata elegida tomará posesión del cargo de Presidente o Presidenta de la República el diez de enero del primer año de su período constitucional, mediante juramento ante la Asamblea Nacional. Si por cualquier motivo sobrevenido el Presidente o Presidenta de la República no pudiese tomar posesión ante la Asamblea Nacional, lo hará ante el Tribunal Supremo de Justicia.

Artículo 233. Serán faltas absolutas del Presidente o Presidenta de la República: su muerte, su renuncia, o su destitución decretada por sentencia del Tribunal Supremo de Justicia; su incapacidad física o mental permanente certificada por una junta médica designada por el Tribunal Supremo de Justicia y con aprobación de la Asamblea Nacional; el abandono del cargo, declarado como tal por la Asamblea Nacional, así como la revocación popular de su mandato.

Cuando se produzca la falta absoluta del Presidente electo o Presidenta electa antes de tomar posesión, se procederá a una nueva elección universal, directa y secreta dentro de los treinta días consecutivos siguientes. Mientras se elige y toma posesión el nuevo Presidente o la nueva Presidenta, se encargará de la Presidencia de la República el Presidente o Presidenta de la Asamblea Nacional….

En el caso del presidente, en situación de salud muy “delicada” de acuerdo a fuentes oficiales, parece que le será imposible no solo presentar juramento ante la Asamblea Nacional, sino que también le será imposible hacerlo ante el Tribunal Supremo de Justicia. Por tanto el tema que se tiene en boga es que hacer, cuando la constitución no establece la ausencia “temporal” del presidente electo.

La posición de la Mesa de la Unidad Democrática y de constitucionalistas expertos es la siguiente:

  1. Asimilar el contenido del artículo 234 al presidente electo. Es decir, dar característica de ausencia temporal a la no presencia del presidente y por tanto ofrecer hasta 180 días para que pueda tomar juramento, una vez, mejore su estado de salud.
  2. Dejar constancia que el período constitucional iniciado en el año 2007 caducó y por tanto se inicia un nuevo período constitucional, el día 10 de enero. En este caso y de acuerdo a lo establecido por la constitución, el presidente transitorio sería el Presidente de la Asamblea Nacional.
  3. Conocer de manera exacta, las condiciones de salud del actual mandatario, a fin de conocer que mantiene su capacidad física y/o mental para ser presidente y por tanto la designación de una Junta Médica que certifique su capacidad.
  4. En caso de darse las condiciones de la falta absoluta del presidente, proceder, tal como lo establece la misma constitución, a una elección dentro de los 30 días siguientes, para elegir al presidente que culminaría el período.
Ramón Guillermo Aveledo en nombre de la Mesa de la Unidad Democrática, fijó posición en torno a la ausencia del Presidente Chávez

Ramón Guillermo Aveledo en nombre de la Mesa de la Unidad Democrática, fijó posición en torno a la ausencia del Presidente Chávez

Hasta lo dicho aquí, esto es lo que parecería la interpretación correcta. En estos escritos no hay nada escandaloso, nada que indique mala fe de parte de la alternativa democrática, sino un razonamiento natural dada las circunstancias de salud que afecta al primer mandatario nacional.

Pero esta es la discusión de los primeros árbitros, tratando de definir si la pelota en manos del catcher, es bola o strike. Se nos olvida que en este caso, los que fingen de árbitros no son tales, sino que forman parte de uno de los equipos, y que por tanto, no habrá bola ni strike, sino hasta que ellos las canten, y que tendrá muy poco que ver con la posición de la pelota en el guante del catcher, sino con los intereses de un equipo, llamado Psuv.

Me llega a la memoria, aquel árbitro Jim Joyce quien cantó como quieto un rolling de Jason Donald, que a todas luces fue un out, y que evitará que Armando Galarraga, lograra su juego perfecto.

II. Que hacer luego que cantan strike una bola y se poncha a un bateador injustamente.

Tanto en política como en el baseball, existe lo que se conoce como el derecho al pataleo. Es decir, el reclamo de los jugadores y del manager del equipo, en principio para tratar de cambiar la decisión, y en caso de ser infructuoso el reclamo, evitar que el árbitro se vuelva a equivocar de la misma manera.

Esto suponiendo jueces justos e imparciales. En caso de árbitros parcializados, al reclamo de los jugadores debe acompañarlo el público. De tal manera que la presión sea mayor. Pero esto dependerá de dos cosas, la primera, que el equipo juegue en casa, y por tanto haya un público a favor, y por la otra, que el público sea numeroso, este pendiente del juego y este dispuesto a hacerse partícipe del reclamos incluso a costa de exponer su físico frente a la policía local y la fanaticada del otro equipo.

La metáfora beisbolera, lo que pretende significar, es que si la alternativa democrática no cuenta con un apoyo firme de la población, poco puede hacer para cambiar las decisiones que se tomen desde el poder real de la nación, en este momento en manos de la cúpula de Psuv, y por tanto lo que le queda es advertir de la inconstitucionalidad del hecho, en caso que lo hubiera.

La Alternativa Democrática (ha de reconocerse) solo tiene influencia en los ciudadanos, para actos electorales, pero en los actuales momentos, no tiene capacidad, para movilizar la población para acciones políticas alternativas que permitan dar demostración de fuerza.

Con esto no quiero decir que su dirección política sea errada, (aunque de hecho hay muchas cosas que mejorar) sino que responde a una realidad. Por cierto, si la Mud, no tiene poder de convocatoria para eventos no electorales, mucho menos la tienen otras organizaciones que suelen ubicarse dentro del bloque opositor, y cuyas propuestas suelen ser más radicales.

Así las cosas, sabemos que en el corto plazo, se ejecutarán las decisiones que tome la cúpula del Psuv, posiblemente con el señalamiento de la inconstitucionalidad de la alternativa democrática, acto plenamente legítimo, pero políticamente ineficaz.

Lo que si debe hacer el equipo, es estar preparado para el otro juego. En cualquier momento, la ausencia temporal (no decretada pero de hecho), puede transformarse en ausencia absoluta y por tanto estar a tono, para el nuevo juego, que tal como prevé la constitución será de un solo inning, es decir treinta días o menos.

III Cantamos el strike que era bola ¿y ahora qué?

¿Serán tan unidos al momento de tomar decisiones poco populares?

¿Serán tan unidos al momento de tomar decisiones poco populares?

El quid que explica la conducta del gobierno desde su asunción al poder en el año 1998, ha sido el mismo, es decir, mantenerse en el poder, a costa de lo que sea. A partir del 2002 ha contando con presupuesto en exceso para tal cometido. Desde siempre han contado con muy pocos escrúpulos. Tienen como gran activo, un fenómeno de la política llamado Hugo Chávez. A pesar de su enfermedad, mintió sobre su curación para ganar las elecciones. Otra candidatura hubiera sido un riesgo enorme y pudiera haber devenido en la derrota electoral. Pero a su vez, Chávez es el gran decisor. El podía tomar decisiones complejas, sabiendo que el costo político sería manejable. Igualmente es el líder indiscutido. Nadie es capaz de cuestionar su autoridad dentro del Psuv.

Ahora con Chávez fuera de juego, por lo menos temporalmente, la toma inevitable de decisiones han sido pospuestas. A pesar de haber sido autorizado el Vicepresidente para la decretar medidas en materia económica y fiscal, hasta los momentos, la decisión que ha tomado es dejar las cosas como están. El deterioro de la economía nacional, tapada por el inmenso gasto público del año electoral, los altos precios del petróleo y el endeudamiento, ya comienza a dar su muestra con la ausencia de dólares, el encarecimiento de los productos importados y el desabastecimiento de productos esenciales de la cesta alimentaria.

En algún momento, el deterioro económico podrá más que la voluntad inercial y la economía requerirá atención. De no tomarse medidas, las consecuencias serán peores. ¿Veremos a Maduro, en cadena nacional, explicando el incremento del precio de la gasolina, y el porqué de una devaluación por años postergada? ¿Firmará Cabello leyes de ajuste económico desde la Asamblea Nacional.

Pero no seamos tan dramáticos, pensemos en decisiones más rutinarias, como la administración del personal de confianza, en ausencia temporal de Chávez, en este delicado equilibrio de poder interno, entre el Vicepresidente Nicolás Maduro y el Presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello.

Cómo quedará el país, luego que se supere esta transitoriedad, no decretada, o veremos a los líderes del Psuv, explicando como bien diría Moisés Naim en un artículo leído recientemente, porque cuando Chávez era presidente, se vivía mejor. (Ver http://internacional.elpais.com/internacional/2013/01/05/actualidad/1357406352_127952.html).