LOS PUENTES ROTOS

El puente Cúpira: Una pequeña muestra de la ineficacia gubernamental en Venezuela.

I

Así estaremos que dejamos caer un puente de una de las principales rutas troncales del país. El puente de Cúpira, pertenece a la troncal 09 y comunica el oriente con el centro del país, incluida la capital de la república. El hecho ocurre en agosto, período vacacional, así que ese acontecimiento le ocasionará algunas molestias a los venezolanos que pensaban echarse una escapadita hacia las playas orientales por estos días. Peor para lo que ya estaban vacacionando y regresar a su ciudad de origen se convierte en lo que popularmente se conoce como un calvario. Dicen que guerra avisada no malta soldado, este tiene la peculiaridad de ser un gobierno militarista que no conoce ni sus propios refranes, porque bastante que le dijeron que el puente se iba a caer, pero como quien se lo decía tenía fama de opositor (escuálido de acuerdo a sus códigos), no había que hacerle mucho caso. El vicepresidente Jaua justifica el hecho aduciendo que le paso un montacargas por encima, y me pregunto, no es la dirección de transito terrestre la que tiene la competencia sobre el control de carga sobre las vías.
Dónde se mire la responsabilidad del gobierno nacional es completa. Hace tres años le quitaron de manera inconstitucional la competencia de las vías terrestres a las gobernaciones. Solo los revolucionarios pueden tener el monopolio del bienestar colectivo, ningún gobernador de la “burguesía” (sigo hablando en su lenguaje) puede tener responsabilidades que le permita granjearse la admiración del colectivo. Ahora culpan a Capriles, gobernador de Miranda, de la caída del puente, la gente se sonríe porque saben de quien es la culpa. Este puente se les cayó por simple negligencia, sin embargo el régimen se caracteriza no por construir, sino precisamente por tumbarlos.

II

Los sueños de grandeza, de la potencia Venezuela, de la prosperidad nacional se quebraron un día viernes en febrero de 1983. Se le llamó el viernes negro. Cuando la torta no crece, la manera de tomar un pedazo más grande es reduciendo el tamaño del pedazo que le toca a los demás. La desigualdad en Venezuela creció y cuando Carlos Andrés Pérez quiso acomodar las cosas, con soluciones propias de la ortodoxia económica, la gente salió a las calles a saquear. La respuesta de la clase política no fue la más adecuada. La represión de los días posteriores para tratar de recuperar los electrodomésticos robados, quebró en dos el puente que unía a los ricos con los pobres. La corrupción había quebrado los puentes de los políticos y la sociedad civil. La inflación había roto el puente de la confianza entre el empresariado y Venezuela, y en lugar de invertir prefería resguardar sus ahorros colocando sus divisas en el exterior.
Los signos no se percibieron hasta tres años después. La intentona golpista de unos militares felones y aventureros en lugar de contar con el repudio de la población contó con los aplausos de los desposeídos. Ingenuamente, la clase política los consideraron inofensivos y en lugar de aplicar la ley, fueron premiados con liberaciones sin juicio y cargos públicos. A los pocos años estaban en el poder.
A estos aventureros se les entregó la tarea de acomodar el rumbo del país. De transformar un país rentista en un país productivo. Esta tarea requería el concurso de empresarios, trabajadores, profesionales y academia. Lograr un sistema de incentivos, donde se premiara la creatividad y el esfuerzo y no el tráfico de influencias. Por el contrario, de dedicaron a destruir los puentes que conducían al progreso y la paz social y exacerbar el populismo que había generado los malos pasados.

Chávez: Desde que inició la presidencia se han quebrado los puentes de la concordia ciudadana.

III

En Venezuela, el gobierno de manera sistemática quebró los puentes que lo comunicaban con el país, con los sectores empresariales, con la representación laboral. Las universidades sucumben ante presupuestos cada vez más deficitarios y sus derechos tienen que hacerlos valer con huelgas de hambre. Se conocen de familias y amistades peleadas, por diferencias políticas. Veinte mil trabajadores expulsados de Pdvsa, una emisora de televisión fuera del aíre por capricho presidencial al igual que treinta emisoras de radio, no son precisamente obras de reconstrucción.

Mientras los puentes del consenso se destruyen, el gobierno subsiste con los puentes provisionales de la dádiva gubernamental y la retórica populista. Las clases medias se encierran en resguardo de sus vidas y bienes, en lugar de construir puentes, se construyen muros y se levantan cercas. En época de supervivencia el sálvese quien pueda, es un grito de desesperanza.

IV
En unas semanas, habrá un puente de guerra para restablecer el tránsito en la troncal 9. Un puente provisional para atender la emergencia. Se supone que las guerras son temporales y no requieren soluciones estructurales sino temporales. Una sociedad fracturada debe ir más allá de soluciones militares. La guerra que tenemos nació en la cabeza de a quien en mala hora decidimos darle el poder.

Capriles se diferencia. No insulta a los adversarios y habla de construir una Venezuela entre todos. Su propuesta es incluyente y conciliadora. Es hora de construir los puentes que nos separan y que nos acercarán a la Venezuela que todos queremos. Si Dios y la gente quieren, el 7 de octubre se comenzará a construir un camino.

Henrique Capriles ha realizado una campaña llamando a la reconcialiación.

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Acerca de yvanserra
Director Ejecutivo de METROPINION, empresa dedicada a la Investigación de Mercado y a los Estudios de Opinión Pública. Es politólogo graduado en la Universidad Central de Venezuela con Máster de Administración en el I.E.S.A. Colaborador del Diario El Carabobeño y el semanario ABC de la Semana y profesor de Pre y Post grado de las Cátedras de Teoría Política, Políticas Públicas, Investigación Política y Planificación Estratégica en diferentes universidades del País. Desarrolló una interesante carrera en la gerencia pública desde el año 1991 hasta el año 2004 como Director General Sectorial de Financiamiento Multilateral en Cordiplan, Director General de Planificación y Director de Modernización Educativa en el Gobierno de Carabobo y Director de Inversiones en el Ministerio de Industria y Comercio. A partir del año 2004 crea la empresa Metropinión, C.A, Dedicada a la investigación de mercado y estudios de Opinión Pública, actividad que comparte con la asesoría estratégica en campañas electorales y de comunicación política. Su Blog "El Periscopio de Yván Serra" fue acreedor de un premio Polity Awards por su contribución a la comunidad digital y ha sido reconocido por el Gobierno de Carabobo por sus artículos de opinión en el año 2010 y 2011.

5 Responses to LOS PUENTES ROTOS

  1. Belkys Pernalete says:

    Excelente artículo Yvan……. gracias por ellos¡¡¡

  2. Jorge Daza says:

    El problema profesor es que aunque pareciera ser lo mas racional votar por un candidato conciliador no es lo que se vislumbra ante la priorizacion de necesidades mas básicas por parte de la población mas desprotegida. Es decir ¿realmente al ciudadano de más abajo le preocupan los valores democráticos de respeto a las minorias (por ejemplo)? Estoy seguro que sí, pero le preocupan mucho más otras necesidades como pueden ser techo y comida. Un filósofo de nombre Darío Sztajnszrajber en una entrevista hace pocos días dijo algo que considero muy cierto ¨¿Como pedimos que defiendan los valores de la democracia a quienes han estado excuidos de nuestro sistema de bienestar?¨ Es decir, para quien vive ¨sobreviviendo¨, el que vive el día a día y ha sido su realidad desde hace décadas poco le importan los valores de libertad de las minorías. Mas aún cuando consideran a esas minorías como las culpables de su ignominia (las clases ricas). Como usted bien lo explicó esos puentes se fueron quebrando ante el silencio de la clase política cómplice y egoísta y ahora sólo queda esperar un cambio de dirección dentro de las mayorías o un hecho que rompra el puente entre sus líderes y esa mayoría. Cosa que aún no ha pasado. Mientras el goberno no quiebre su sistema de ayudas y beneficios no creo (a mi juicio) que pueda perder el control del poder. Sinceramente no creo que un candidato apadrinado por la vieja dirigencia pueda vender a un líder carismático que ha jurado defender y proteger a los pobres (ayudado además por la subida del precio del petróleo y una maquinaria permanente de campaña). La pregunta es: ¿existe una salida? ¿No es necesario asegurarles las necesidades básicas a los ciudadanos para luego pedirles que se unan a proyectos colectivos? ¿Es posible convencerlos de adherir a objetivos colectivos cuando no han sido cubiertas sus necesidades mas básicas?

    • yvanserra says:

      Los regímenes políticos se agotan. En mi opinión este ya se encuentra en fase terminal, independientemente del resultado del 7 de Octubre. Ciertamente en Venezuela hay mucho de dependencia y vinculación del voto a los programas sociales, pero más importante es la ausencia de una organización política alternativa al gobierno, que haya acompañado a los sectores populares en sus luchas. La victoria de Ocariz, es fruto del acompañamiento a los pobres de Petare durante años. Así que yo no soy tan deterministas, Hay realidades que hay que afrontar y se están afrontando.

  3. DANIEL CHALBAUD LANGE says:

    Dejemos a los destructores del gobierno remendar su “puente de guerra”, a partir del 7/O los venezolanos, todos unidos, iniciaremos la construcción del PUENTE DE LA PAZ. Los planos están hechos y dispuesta la mano de obra. -DCHL-

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